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Claves y consejos para conquistarlos

Una cita con tus suegros
Hoy te damos las claves para que quedes bien en la primera cita con tus suegros... y en tu propia casa.
 Con los suegros siempre debes tener una norma básica:
mejor que sobre a que falte; mejor que sobre comida a
que falte, mejor que sobren sonrisas a que falten,
mejor que sobre conversación a que falte, mejor que
sobren halagos a que falten... Eso sí, tampoco te
pases porque si tu chico se convierte en tu marido o
en el hombre de tu vida, tendrás que actuar así para
siempre y te puede resultar cansado.
La primera cena con tus suegros es una prueba de
fuego. Pero además, puede ser muy divertida. Si sigues
nuestros consejos, te vas a convertir en la nuera
perfecta y nunca invadirán tu espacio.
Si a tu suegro le gusta el vino, te lo puedes
camelar rápidamente. Compra una buena botella y que no
falte ningún accesorio: tapón, sacacorchos,
cortacuellos, etc. Eso será básico para que vea lo
detallista que eres. Y si además, le compras una guía de
vinos o tú misma has leído algo previendo la visita,
tendréis un tema de conversación relajado.
Cuidado con tu suegra. Ten en cuenta que ella
pensará que tú le has robado a su hijo y aunque
prefiera no pensarlo, seguro que te visualizará encima
de su hijito como una... ya sabes. Mejor que sonrías,
seas complaciente y cariñosa con ella.
El lenguaje no verbal entre suegra-nuera suele ser un
tándem perfecto de cara a tu chico. Os podéis
convertir en las mujeres más importantes de sus vidas
así que delante de él todo debe ser perfecto, por lo
menos por tu parte, que vea que te estás esforzando.
Con tu suegra debes tener largas conversaciones
visuales. Gracias a estas “conversaciones” le pondrás
en su sitio.
Detalles que no olvidarán. La primera cita es
clave pero no debes dejar que te coman el terreno.
Como ejemplo, puedes ser la más elegante y cortés del
mundo en esta cita, pero lo importante es que te
acepten tal y como tú eres, así que ve dándole
puntillitas: el servicio de mesa clásico y contenido,
todo ordenado... pero en el baño... papel higiénico en
rojo. Eso sí, será de tres capas. Se llevará una gran
sorpresa pero así te irá conociendo.
Tú también eres una señora. Las suegras suelen
pensar que somos unas pájaras, que no limpiamos mucho
y que además no sabemos cocinar. Tienes que
demostrarles que las mujeres de hoy en día podemos con
todo. Puedes, incluso mentirle. Por ejemplo, si no
sabes cocinar lo compras todo en un sitio rico, pero
te plantas el delantal cuando vayas a abrirle la
puerta para parecer que tú lo has hecho todo. Una
mentira a tiempo es una victoria.
Y lo principal es que todo esté reluciente. En cuanto
te distraigas seguro que comprueba con el dedo índice
si el aparador tiene polvo o no.
Tira la casa por la ventana. Esconde las sartenes
ennegrecidas, compra unos vasos, una vajilla y un
mantel nuevo. Será una inversión a largo plazo.
Ten en cuenta que la mayoría de las suegras reconocen
los tejidos a la distancia: seguro que lo van tocando
todo. Así que por ejemplo, elige un mantel de
lino.
Díselo con flores. En la entrada, en el baño o
incluso un pequeño ramo para la suegra. Con las flores
darás un toque de color que tu suegra nunca olvidará.
Muchas sonrisas y pocas carcajadas En definitiva, debes convertirte en la nuera perfecta
pero sin pasarte. Intenta
llegar a tal complicidad con tu suegra que tanto si os
odiáis como si no, tu chico no se dé cuenta de nada.
Todo será armonía, sonrisas y amor... ¿para el resto
de la vida? Eso nunca se sabe.
| Terra Mujer-Flora Sánchez |
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