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La mesa de Navidad

La forma mas tradicional de pasar las fiestas es en familia, el caldo de la abuela, el asado que hace tu tía soltera, y los postres que tan bien le salen a tu madre son ideales para disfrutarlos entre los tuyos.  Las citas navideñas por excelencia para pasar en familia, son Nochebuena y Navidad, los días 24 y 25 de Diciembre. Y decorar la mesa para estos días, no te será nada difícil. Basta con sacar la vajilla y la cristalería de herencia familiar y darle un toque personal, no hace falta ponerla de gala, ni demasiado vestida.
Utiliza tu imaginación, espolvorea purpurina en forma de estrellas muy sutilmente por el mantel, esparce algunos frutos secos pintados en plata y decora las servilletas con algunas ramas de acebo. La mantelería puede ser blanca, hazte con unos boles de cristal y colócales velitas dentro. Tendrás una mesa calida, entrañable y familiar ideal para cenar o comer con los que mas quieres.

La cena ideal para pasarla con tus amigos, es, sin duda la noche de fin de año. Es la más larga y la más celebrada entre los jóvenes, ya que después de la misma, queda una larga noche de celebración del año que entra. Si te gusta celebrarla entre amigos, puedes darle un toque mas sofisticado y dejar volar tu imaginación. Colocando grandes bolas navideñas de cristal transparente de diferentes tamaños en el centro de la mesa, darás un toque moderno. De servilleteros, puedes utilizar alambres plateados alrededor de las mismas, con una pequeña tarjeta metalizada con el nombre de cada comensal. La vajilla y la cristalería pueden ser más modernas, en plata, en negro o incluso algún color “chillón”. Piensa que en este tipo de cenas, el mantel irá directo a la lavadora, puedes ganar practicidad si, por ejemplo, en vez de un mantel, pones algún tipo de plástico metalizado ultramoderno y le añades manteles individuales o caminos de mesa dispuestos en vertical.
Si para celebrar las fiestas navideñas, vas al pueblo de los abuelos y eres la encargada de decorar la mesa, los motivos y materiales naturales tendrán que ser los protagonistas. Utiliza todo lo que tengas a mano, ramas de canela, piñas, hojas secas o ramas pueden darte alguna idea para crear tu misma una guirnalda navideña. Utiliza lazadas de rafia, en tonos calidos, Pequeños objetos dorados, como campanillas pueden adornar el centro de la mesa. Y recuerda, usa tonos calidos para las servilletas y mantelería, marrones, rojos, amarillos y dorados. ¡Ah! Y las velas serán fundamentales para que la luz de tu mesa sea igual de cálida, utiliza alguna de aspecto rústico y en varias alturas.
Si por el contrario vas a pasar la Navidad en la ciudad, puedes optar por una mesa más glamurosa. Atrévete con la mezcla de tejidos, texturas y colores. Un mantel de terciopelo, un camino de mesa de seda, servilletas de algodón estampado, pétalos de flores esparcidos por la mesa… Lo que sea con tal de dar ese toque barroco a una mesa que se lo merece. Unas grandes copas de cristal de colores ayudarán a dar más teatralidad a esa noche en la ciudad. Un detalle especial pueden ser unos grandes candelabros de cristal de varios brazos.
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