¡Mucho más fácil!
Trucos de andar por casa
Cristales y espejos siempre limpios:
Para que los cristales de tu casa estén siempre limpios y no se empañen con vaho, diluye unas gotas de vinagre en agua y frótalos con un trapo de algodón. Verás que resultado.
Manchas de grasa en la ropa:
Si no quieres estropear el tejido que se ha manchado de grasa lo mejor es humedecer la parte afectada y llenarla abundantemente con polvos de talco, esperar una hora y una vez retirada la mayor parte de los polvos, cepillar la prenda con un cepillo de fibra natural. La mancha habrá desaparecido y la tela estará intacta.
Cómo limpiar el aluminio:
¿Estás harta de que tu encimera de aluminio esté llena de huellas? No te preocupes, límpiala con ginebra, las manchas desaparecerán al instante.
Papel de aluminio en vez de pan de plata:
¿Quieres convertir una mesa o una estantería en plateado y no te atreves con el pan de plata? No te preocupes, con un poco de barniz mixtión y papel de aluminio conseguirás un cambio espectacular en tus muebles. Da una capa de mixtión y coloca, sin miedo las tiras de papel de aluminio, alísalo con un trapo seco y barnízalo después. Verás que cambio.
Muebles protegidos:
En primavera y otoño, extiende una capa fina de insecticida líquido con un pincel en la parte trasera de tus muebles. Estarán protegidos de carcoma todo el año.
Armarios perfumados:
Coloca la corteza troceada de una naranja dentro de una bolsita de tela, ciérrala con una cinta y déjala en los cajones o en tu armario. Estarán perfumados más de dos meses.
Antipolillas natural:
Deshaz un puro entero dentro de una bolsita de tela de algodón, ciérrala y métela dentro de tu abrigo de piel en el armario. Nunca verás una polilla.
Limpia plata de urgencia: Quieres ponerte un anillo de plata que hace mucho que no te pones y está negro del desuso y no tienes un limpiador específico para plata… Límpialo con un poco de pasta de dientes, quedará perfecto.
Reparar un mueble de madera:
Si le has hecho un quicazo a un mueble de madera, no te preocupes, tiene solución. Échale un poco de cera de vela y, una vez seca, frótalo con un trapo de algodón que no suelte pelusa, ni se notará.
Ambientador natural:
Compra unas ramas de eucalipto y déjalas secar boca abajo. Luego colócalas en un jarrón a modo de arreglo floral, cada vez que pulverices agua sobre ellas y esta se evapore, la habitación olerá a eucalipto.
Muebles de jardín siempre nuevos:
Si enceras tus muebles de forja con cera, resbala humedad y no se oxidan. Recuerda repetir el proceso al finalizar cada verano.




