En función de tu piel y tus necesidades
Mascarillas para todo
El fundamento de la mascarilla se basa en una completa y poderosa concentración de principios activos que producen una oclusión sobre la piel; esta especie de cierre osmótico intensifica la actividad de la microcirculación sanguínea y provoca a su vez una vasodilatación que aumenta la temperatura local y consigue transformar a la piel, de forma pasajera, en una superficie más permeable y receptiva.
Es el complemento indispensable de todos los tratamientos cosméticos habituales, se deberían de usar al menos una vez por semana por sus efectos inmediatos, visibles y acumulativos.
Modo de empleo
Sea cual sea su textura y formato, todas las mascarillas actúan en dos niveles: en la capa superficial de la piel tienen un efecto instantáneo que resulta notorio tanto a la vista como al tacto, y en las capas profundas donde van acumulando los efectos deseados con las aplicaciones regulares.
Han de aplicarse siempre sobre la piel limpia y duplican su eficacia si se permanece en reposo durante el tiempo de exposición que, salvo excepciones, oscila entre 3 a los 10 minutos.
Es muy importante seguir las indicaciones del prospecto especialmente en lo que concierne a la forma de retirarla, ya sea con agua, tónico o quitando el exceso con un pañuelo de papel. En cuanto a la duración, hay que tener en cuenta que si se acorta el tiempo reduce sus efectos y que la demora resulta inútil.
La familia de este tipo de productos es extremadamente numerosa y sus funciones sumamente específicas. Sin embargo, la mayoría actúa al menos en dos frentes al mismo tiempo. Las hay que purifican y revitalizan, las que hidratan y alisan o las que relajan y regeneran de forma simultánea. Incluso pueden llegar a ser más polifacéticas y asumir alguna otra función como la de iluminar o relajar, son muy polifacéticas.
A todas las edades en pieles mixtas o grasas. Para controlar la zona T (frente, nariz y mentón)
Actúa: Elimina las impurezas de la piel. Limpia los poros dilatados y los cierra.
Regulariza el exceso de producción de sebo. Aplicar semanalmente. Consejo: Mejor retirarlas con esponja húmeda y aclarar la tez después.
Pieles secas o maduras con sensación de tirantez o irritación.
Actúa: Muy cremosas para extender fácilmente en capa gruesa.
Posteriormente queda un filme protector que impide la evaporación del agua. La piel queda suave y las arrugas se atenúan. Utilizar al menos dos veces a la semana.
Consejo. Una vez retirado el exceso de producto con un kleenex (nunca con agua) puede realizarse un masaje para que no queden restos.
Cutis maduros o fatigados con falta de tono y surcos marcados.
Actúa: Reestructura, nutre e hidrata y tiene un efecto alisante inmediato al rellenar las arrugas.
Consejo: Conviene siempre realizar previamente una exfoliación. Puede retirarse con agua o mediante kleenex.
Muchas son las fórmulas que usan un soporte material para realizar aún una mayor oclusión, de manera que los activos puedan llegar a las profundidades de la piel.
Estos parches están diseñados para adaptarse al contorno facial u ocular, están fabricados con una celulosa especial, creada en laboratorio, que imita a las células de la piel con su misma flexibilidad, finura y porosidad. Con su puesta, se consigue una zona de oclusión perfecta para una penetración óptima de los ingredientes activos.





