Espacio publicitario
Buscador Terra. Buscar en Internet
CIRUGÍA

Nunca es suficiente

Famosas que dan el do de pecho: pasarse de la talla

Son muchas las famosas descontroladas que exhiben implantes mamarios enormes olvidándose de la elegancia y el glamour. Aunque hay que decir que algunas de ellas, con el tiempo, han rectificado.
Votar  
Tuenti Menéalo
Terra Mujer / Ana Parilla

Aunque no hay cifras concretas, los datos que manejan los expertos confirman que hoy en día no existe apenas ni un 10% de famosas de todo tipo: modelos, actrices, cantantes, presentadoras, que no se hayan intervenido el pecho, en la mayoría de las ocasiones para aumentarlo y subirlo. Por eso el titulo televisivo ‘Sin tetas no hay paraíso’, describe muy bien la situación.

Desde luego unas con mayor fortuna que otras, aunque claro no todas las famosas persiguen el mismo objetivo a la hora de someterse a una cirugía de senos. Desde Victoria Beckham a Demi Moore, son muchas las celebridades que se lanzaron, sin reflexionar sobre los resultados, a colocarse unas prótesis mamarias excesivas y nada glamurosas. Con el tiempo cambiaron de opinión y, así sin más, aparecieron en las imágenes con un busto más recatado.

Las hay que no han modificado la actitud y siguen empeñadas en dar una imagen algo 'friki' gracias a sus glándulas mamarias, por ejemplo Tori Spelling o Pamela Anderson, esta última aunque ha rebajado su talla sigue teniendo unas mamas descomunales. Otras han dado siempre en la diana como Naomí Campbell o Elle MacPherson que, bien aconsejadas, eligieron implantes acordes con su anatomía y con un resultado hipernatural.



Mamoplastia, de moda

El doctor Julio Millán, Jefe de la unidad de Cirugía Plástica y Estética de la Clínica Ruber lo confirma “Cada vez que oímos a alguien comentar que tal o cual artista, modelo, etc., “está operada”, desde luego no se nos ocurre pensar que se ha sometido a una intervención de vesícula; asumimos con mayor naturalidad que se ha liposuccionado unos gramos de su contorno corporal o se ha añadido otros cuantos de silicona, para ofrecer esa imagen escultural que se convertirá luego en modelo a admirar y a imitar”.

En la consulta del Cirujano Plástico el 90% de las mujeres que demandan un aumento mamario no tienen ninguna intención de dedicarse al lucimiento corporal en el mundo del espectáculo, y no desean por lo tanto, que al ponerse unas prótesis de silicona sus pechos se conviertan en llamativas prominencias con el marchamo de la antinaturalidad.

De hecho, según el doctor la frase que más escucha es: “Quiero aumentar el tamaño de mi pecho, pero no quiero que se note demasiado”. Y mi pregunta es: ¿a qué hace referencia ese 'no quiero que se note demasiado'? Y el doctor me contesta que no es el aumento de volumen a lo que se refieren, al cual la paciente enseguida se adapta encantada, sino a la percepción que los demás puedan tener de ese pecho operado. Que no se note que es de silicona; que parezca y sea natural en imagen, movimientos y al tacto y contacto.

La paciente tipo

El tipo standard de la paciente que acude al Cirujano Plástico para solicitar una cirugía de aumento mamario son jóvenes, de 18-25 años, con senos poco desarrollados o mujeres algo más mayores, de entre treinta y tantos a 45 años que han sufrido un mayor o menor grado de atrofia mamaria debido a la edad, embarazos, lactancias, etc.
Ambos grupos de pacientes quieren mejorar esa silueta que reafirme su feminidad, su autoconfianza, que les permita una mejor adaptación de la ropa, sobre todo cuando se acerca la primavera y el verano y las prendas ligeras y la ropa de baño obligan a eliminar algunos accesorios que durante el invierno les han ayudado a mantener el tipo.

La mama perfecta

Los profesionales saben y tienen en cuenta que, en la práctica de esta técnica quirúrgica, hay dos puntos fundamentales a la hora de implantar quirúrgicamente unas prótesis de silicona:
*La correcta posición de los implantes en el tórax
*La movilidad y sensación al tacto de los mismos.

“En cuanto al primer punto, hay que ser muy exigente. No todo consiste en aumentar el tamaño de la mama introduciendo dentro de ella una prótesis que realce su volumen. Hay que conocer correctamente las medidas y proporciones de la mama natural y proporcionada. En la mama “ideal” y armónica vemos como el complejo areola-pezón debe ocupar una posición centrada, de manera que en la visión frontal sea el punto hacia el cual fluyan todas las líneas y contornos mamarios. Si trazamos una línea transversa que cruce la mama por el pezón, obtendremos dos hemisferios mamarios, de manera que veremos como 2/3 del volumen mamario quedan por debajo de esa línea y sólo 1/3 de dicho volumen por encima.

En la visión de perfil, la proyección de la mama en la parte superior desciende en forma de línea ligeramente cóncava hasta el pezón, que protuye -sobresale de sus límites normales- discretamente y desde allí desciende en forma de línea convexa hasta el surco submamario. Es decir, el pezón debe quedar apuntando ligeramente hacia arriba y con la mayor parte del volumen mamario por debajo de él en la convexidad.

Poco pecho

La mama hipogénica o poco desarrollada además de un volumen pequeño tiene unas proporciones alteradas. Prestando atención, es una mama pequeña, aplanada, con una areola que no suele ocupar una posición centrada y con un surco inframamario alto, es decir, siempre guarda una distancia corta entre el borde inferior de la areola y dicho surco inframamario.

“En estos casos, si nos limitamos a introducir el implante dentro de ella, sin conocer o valorar los datos anatómicos que hemos explicado que debe tener la mama “ideal”, sólo obtendremos una mama más grande, pero mal proporcionada. La mayor parte de su volumen quedará en la parte superior, la distancia entre la areola y el surco inframamario seguirá siendo corta y ello hará que el pecho aumentado quede alto y con los pezones mirando hacia abajo”

La mayoría de las operadas no caen en la pregunta '¿por qué aceptar esa imagen distorsionada como la consecuencia natural de llevar prótesis?' “El implante bien colocado debe introducirse en un espacio amplio, correctamente labrado por el cirujano, que no comprima sus contornos y que fundamentalmente haya hecho descender la posición del surco inframamario existente para darse así a la nueva mama un contorno natural, de manera que la mayor parte del implante pueda ocupar esos 2/3, que deben quedar por debajo del complejo areola-pezón para que éste quede centrado y natural”.

Votar  
Amplia el texto Reduce el tamaño Imprimir Enviar por email
Enviar artículo a
Tuenti Menéalo

Su e-mail no será mostrado en este sitio

captcha

Introduce los cinco caracteres de la imagen anterior