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Placer onírico: los sueños húmedos

Los sueños con contenido erótico también se conocen como sueños húmedos. No sólo porque en los hombres, eventualmente, puedan ocasionar eyaculaciones, sino, también, porque en las mujeres, provocan una reacción genital bien conocida. Mientras dormimos pasamos por varias fases que se suceden unas a otras.
Una de esas fases se conoce como "sueño REM" o "sueño paradójico"; porque mientras el cuerpo se encuentra profundamente relajado, los ojos se mueven y el cerebro mantiene una actividad eléctrica más propia de la vigilia que del sueño. Solemos repetir estos ciclos de sueño cuatro o cinco veces en una noche.
Durante el "sueño REM" suceden dos fenómenos. Uno de ellos es que el pene entra en erección y la vagina se humedece y se torna pulsátil. Ambas reacciones se mantienen mientras dura esa fase del sueño.
Estas reacciones nada tienen que ver con el sexo. Las tienen tanto las personas que llevan una larga temporada de continencia como las que han mantenido una actividad sexual extenuante unos minutos antes de caer vencidos por el sueño.
El otro fenómeno es que soñamos Y soñamos todas las noches, recordemos los sueños o no (si nos despertamos en pleno "sueño REM" es más fácil recordar los sueños).
Y el contenido de los sueños varían de unos días a otros: clasificamos experiencias, las ponemos en relación, repasamos los acontecimientos del día, los amalgamamos, se les dan significación, etc.
Un tipo de los sueños que pueden tenerse en esa fase son los de contenido erótico. Son los sueños eróticos o sueños húmedos.
Se ignora por qué tenemos sueños eróticos Pero sí que pueden existir ciertos condicionamientos biológicos. Parece que el cerebro puede detectar las tensiones ocasionadas en los genitales en situaciones especiales como largas temporadas sin actividades sexuales, u ocasiones de relaciones sexuales frustradas y no aliviadas, o momentos donde se ha fantaseado desde el punto de vista sexual sin actividad sexual posterior (que tensan las paredes de las vesículas seminales en los hombres y ocasionan tumescencias vaginales en la mujer), en el inmediato premenstruo o durante la ovulación en la mujer, entre otras.
Los contenido de esos sueños eróticos pueden ser muy lineales o tan disparatados como los demás sueños. Se puede soñar con conocidos o con desconocidos, haciendo cosas deseables o algo que no se haría nunca en la vida real, con violencia o con romanticismo, siendo nosotros los que hacemos (más los hombres, por su condicionamiento social) o las que se dejan hacer (más las mujeres, por lo mismo).
Lo seguro es que son sueños que producen gran placer (en ocasiones pueden ser, también, terroríficos) y, ocasional o frecuentemente, ocasionan orgasmos.
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| Los sueños no siempre se recuerdan El 95% de los hombres y el 70% de las mujeres recuerdan haber tenido sueños eróticos.
Pero estas cifras no significan gran cosa, pues los sueños no siempre se recuerdan.
Suelen terminar en orgasmo en el 83% de los hombres (en ellos, los sueños húmedos también se conocen como “poluciones nocturnas”, debido a la eyaculación que acompaña a sus orgasmos) y en el 37% de las mujeres.
Aunque esto último tampoco significa gran cosa, pues recuerdan los orgasmos, habitualmente, las mujeres que se han despertado mientras los sentían; las que no se despiertan pueden no recordarlos.
En los hombres la cosa cambia un poco, porque aunque no recuerden haber sentido un orgasmo, los restos de la eyaculación les informa de lo que ha sucedido.
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Los sueños húmedos nunca llegan a desaparecer del todo Se tienen sueños húmedos a lo largo de toda la vida, aunque es cierto que son más frecuentes en las situaciones mencionadas más arriba y en la adolescencia.
En el periodo adulto de la vida, que se tienen relaciones sexuales frecuentes, los sueños húmedos pueden disminuir su frecuencia. Pero nunca llegan a desaparecer del todo. Ni siquiera en la ancianidad.
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| Terra Mujer / Jesús Ramos. Psiquiatría-Sexología |
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