Kegel, Yog, Body Language…
Ejercicios para mejorar tu rendimiento sexual
Sumergidas en el ritmo frenético del día a día no es de extrañar que cuando llegamos a casa lo que menos apetece es ‘ponernos manos a la obra’. Ante esto, la actividad física se convierte en la mejor viagra para potenciar y recobrar la pasión y el ardor perdido.
¡Moverse es salud!, porque al hacer deporte estamos mejorando nuestra tonificación muscular, elevando nuestra resistencia cardiovascular, generando endorfinas… Todo esto repercute en la actividad sexual aumentando el deseo, la lubricación vaginal, mejorando el rendimiento, recargando las pilas… En definitiva, realizar ejercicios de forma constante ayuda a favorecer las relaciones sexuales.
Para todas aquellas mujeres que viven angustiadas por la ausencia de orgasmos, la baja resistencia durante las relaciones, la falta de concentración durante el acto o cualquier otro tipo de problema que le impide disfrutar plenamente del sexo, les recomendamos los siguientes ejercicios comprobados y contrastados por muchos sexólogos. La tenacidad dará los frutos esperados. ¡A qué esperas para probarlos!
Ejercicios de Kegel
En 1948 el doctor Arnold H. Kegel desarrolló una serie de ejercicios para fortalecer y tonificar los músculos pélvicos femeninos, concretamente el músculo pubocoxígeo, con el fin de prevenir y controlar la incontinencia urinaria. Con el tiempo su uso se extendió también a los hombres. Como efecto secundario, hombres y mujeres experimentaron un notable aumento del placer y del control en el transcurso de sus relaciones sexuales. A partir de entonces es una terapia recomendada por todos los especialistas en la materia para prolongar, retrasar y aumentar sus orgasmos.
El músculo pubocoxígeo (PC) y su función.
Está ubicado en el perineo. Para localizarlo y aprender a moverlo, se puede interrumpir levemente durante unos segundos la orina.
Ejercitando el PC los hombres llegan a controlar la eyaculación porque es el encargado del ‘bombeo’ durante el orgasmo; en la mujer se aumenta la lubricación y la intensidad de sus orgasmos, además de dar más placer al hombre al contraer las paredes vaginales para estimular el pene durante el acto.
Cuando cojas práctica podrás hacerlos sin necesidad de tumbarte y en cualquier lugar, en el coche de camino al trabajo, en la ducha, en la oficina… Introdúcelos en tu rutina diaria y comenzarás a sentir cambios en unas tres semanas.
El sexyoga
El yoga es una excelente disciplina para mantener sano y joven el cuerpo y la mente, y eso repercute también en la vida sexual. Quizás por eso muchas celebrities se lanzan a proclamar las cualidades de esta rutina que incorporan a su entrenamiento diario. Sin conservantes ni aditivos lograrás mejorar tu experiencia sexual. Te proponemos cinco posturas o asanas. Calienta con el sonido del mantra y a empezar.
Asana 1. Flexiona tu cuerpo para estimular la libido.
Siéntate en el suelo, abre y estira las piernas, pegadas al suelo, lo más que puedas, pero sin tirar de los músculos interiores del muslo. Mantén las rodillas apuntando hacia el techo y los pies flexionados, dóblate desde la cadera y baja tu pecho lo más que puedas. Aguanta durante unos treinta segundos. En la misma postura toma los dedos de los pies con las manos o posa los antebrazos al suelo. Inhala y baja la cabeza al suelo, exhala y sube la cabeza sin soltar los pies. Continúa de uno a tres minutos.
Este movimiento activará la energía de tu cuerpo y despertará el deseo. Además, ayuda a reforzar los muslos y consigue que la sangre fluya mejor por toda la región pélvica.
Asana 2. El arco, activa la zona pélvica.
Tumbada sobre tu estomago, lleva tus brazos hacia atrás hasta coger tus tobillos con las manos. Inhala y manteniendo la respiración, levanta la cabeza, el pecho y las piernas con la ayuda de tus brazos hasta conseguir equilibrarte sobre tu abdomen. Retén la respiración tanto tiempo como puedas antes de exhalar y relajar el cuerpo. Repite tres o cuatro veces. Este ejercicio no está recomendado para personas con problemas de hernia o espalda.
Además de tonificar los músculos de la espalda y mantener la elasticidad de la columna, masajea la zona del abdomen enviándole una descarga de sangre que hace que se estimule la zona de los órganos reproductivos.
Asana 3. El triángulo invertido, más elasticidad.
De pie, separa las piernas, bien estiradas, y coloca los brazos en cruz. Inclina lentamente el tronco hacia la pierna izquierda y sitúa la cara tan próxima como puedas a la rodilla. La mano derecha agarra el talón o el tobillo izquierdo. Tras mantener la postura unos 30 segundos, ejecuta el ejercicio sobre la pierna derecha.
Así, no sólo se abastece de abundante sangre al cerebro, mejorando su funcionamiento, sino que también se estira vigorosamente todos los músculos posteriores del cuerpo, lo que te permitirá darle variedad a tu vida sexual, ya que podrás realizar ciertas posiciones sin terminar con una lesión.
Asana 4. El zapatero, libera energía sexual.
Siéntate las suelas de los pies juntas y las rodillas mirando al suelo. Atrae tus pies lo más cerca que puedas hacia dentro, bajando las rodillas hasta que estén lo más cerca posible del suelo, sin forzar los músculos. Mantén la espalda recta y aguanta durante unos 30 segundos.
Esta pose básica del yoga devuelve la energía a las piernas cansadas y estimula la circulación sanguina y el funcionamiento del corazón. Además, al abrir las caderas se consigue liberar la energía sexual acumulada y despierta la función de los órganos sexuales.
Asana 5. El libro, para estimula tus glándulas sexuales.
Siéntate en el suelo con la espalda recta, las piernas juntas y estiradas ante ti, y los pies mirando al techo. Manteniendo tus brazos en paralelo al suelo, vete agachándote hasta doblarte sobre ti mismo, llegando lo más cerca que puedas a que tus manos agarren tus pies. No te preocupes si tu nariz no llega a tocar tus rodillas, baja todo lo que puedas sin tirar de ningún músculo. Deja descansar tu cabeza entre tus brazos y mantén la postura unos 30 segundos.
Doblarse sobre si misma relaja la pelvis y los muslos y reduce la adiposidad del abdomen. Además fortalece las glándulas sexuales y se consigue una impresionante estimulación de la salud sexual.
El plan ideal para mejorar el rendimiento sexual son los ejercicios aeróbicos, para fortalecer la musculatura del corazón y los pulmones y aumentar así la resistencia física. Existen diferentes formas de entrenar en un plan aeróbico como correr, nadar, andar en bicicleta, esquiar, remar, aeróbic, etc. No te limites a una, en la variación encontrarás el estímulo para practicar estos ejercicios de forma continua.
Ten en cuenta los siguientes datos:
Body Language
Fue en India y China donde empezó a practicarse esta disciplina, pero fueron los indonesios y los tailandeses los que lo adaptaron para trasmitirlo a los occidentales. Es un ejercicio en el que se mezcla el yoga, el Tai-Chi y el aeróbic y tiene como objetivo mejorar el rendimiento sexual. Aseguran que con su práctica se controla y potencia el orgasmo y se estimula el multiorgasmo.
Los ejercicios se centran, fundamentalmente, en el abdomen, la pelvis, los glúteos, la cintura y la vagina, coordinándose todo ello con movimientos rítmicos de brazos, piernas, caderas... todo con una música trepidante, para conseguir un entrenamiento completo e intensivo de todo el cuerpo. La puesta en forma de los músculos y órganos que intervienen en la relación sexual consigue una mayor agilidad y fortaleza, que deriva en una mayor satisfacción, además de reforzar la musculatura vaginal para la retención de orina y facilitar el parto. Es una manera de ponerse en forma, reducir centímetros, modelar el cuerpo y recargar energías para el sexo.
Por ahora son pocos los centros donde se puede practicar esta disciplina. El primero es el Body Language de la calle José Ortega y Gasset, en Madrid (www.bodylanguage.es), aunque tienen previsto expandirse próximamente por toda España.