Todas las verdades y mentiras
Cuando tu chico la tiene muy pequeña
En los seres humanos, el pene medio mide unos 13,5 centímetros de longitud en erección y 8,8 centímetros en reposo. Con un diámetro promedio que oscila entre 2 y 3,2 centímetros.
El pene de la inmensa mayoría de los hombres (79%) mide entre 12 y 17 centímetros de longitud en erección y entre 6 y 11 centímetros en reposo. Hay un 18% de hombres pueden considerar que tienen un pene grande con más de 17 centímetros de longitud en erección y más de 11 centímetros en reposo.
Se considera un pene pequeño el que mide menos de 12 centímetros de longitud en erección y menos de 6 centímetros en reposo; este tamaño lo tienen el 3% de los hombres. Con frecuencia, el tamaño de un pene en reposo no predice mucho el que alcanzará en erección. Se ha observado que hay penes de menor tamaño, en reposo, que crecen más para alcanzar la misma medida en erección que otros penes originalmente más largos en posición de descanso
Una preocupación para hombres y mujeres
La mayor preocupación confesada, tanto por hombres como por mujeres, sobre el pene pequeño es estética. Es decir, se ve más “completo” a un hombre desnudo que porta unos genitales de un tamaño “adecuado” (y resulta difícil hacer una buena definición de ello) que si los tiene pequeños. Probablemente, porque un pene pequeño trae a la memoria de un órgano sexual masculino infantil.
Sin embargo, la preocupación menos confesable, aunque todo el mundo sepa que existe (las mujeres hablan de eso entre sí; y los hombres temen), es que un pene de tales dimensiones no deje satisfecha a una mujer durante la cópula.
Se ha intentado negar que tales aprensiones existan (en las mujeres; los hombres afectados las tienen en cualquier caso). Después de todo, el orgasmo femenino depende más del estímulo que recibe su clítoris que del pene que surca el interior de su vagina. Eso es verdad…, pero no es toda la verdad.
Porque a las mujeres, durante el coito, les gusta sentirse “llenas”. Y eso sólo lo consiguen los penes convenientemente anchos (no largos). Está comprobado que la distensión que produce el pene en la vagina incrementa el flujo sanguíneo genital incrementando la erección del clítoris (y su sensibilidad) y la humidificación de las paredes vaginales.
Ventajas e inconvenientes de los penes pequeños
Hay penes pequeños en longitud que pueden tener las mismas dimensiones transversales que los largos. Por eso, pueden llenar tanto como los penes grandes. Aunque es cierto que no invaden del mismo modo la vagina (no llegan al fondo). Pero los penes pequeños no tienen por qué ser un obstáculo para tener un buen sexo. Para la mujer, son más cómodos para practicar la felación (sexo oral a un hombre) y para el coito anal. Y pueden resultar más manejables a la hora de masturbarlos.
No se harían estos planteamientos si se tuviera en la cabeza que la cópula no es la única forma que tienen hombres y mujeres de relacionarse sexualmente. Pero, una vez decidido realizar el coito, existen varias opciones que pueden ayudar en estos casos. Una de ellas sería utilizar una prótesis elegida del tamaño adecuado. Mas, no es en esto en la solución que piensa la mayoría de la gente
Cualquier posición de coito que requiera que la mujer mantenga las piernas abiertas o muy abiertas impide que la mujer sienta un pene pequeño en el interior de su vagina. Luego hay que buscar otras opciones. Mantener las piernas cerradas.
Tanto si él se coloca encima, con sus piernas por fuera de las de ellas, como si ella se coloca en la posición superior, como si él la aborda, vaginalmente, por detrás. En las posturas laterales, no es necesario que la mujer mantenga las piernas juntas, puede desplazar una hacia delante para facilitar el abordaje masculino, sin necesidad de abrirlas.
En todas esas posturas, si él puede estimular el clítoris con su pubis, estupendo. Porque eso facilitará el orgasmo femenino. Pero si ella se ayuda manualmente mientras se concentra en las sensaciones percibidas en su vagina, y él se concentra en proporcionárselas, será mejor.
En cualquier caso, conviene no olvidar que las relaciones sexuales no se circunscriben al coito. Que existen numerosos juegos donde ambos pueden disfrutar. A veces, incluso añadiendo el uso de un dildo para que la mujer sienta algo dentro de su vagina mientras se hacen otras cosas placenteras para ambos.