  |
|
 |
¿Lo cuento o me callo?

He descubierto una infidelidad ajena
Todo depende de quiénes sean los implicados. Si se trata de tu mejor amiga y vive engañada... intenta que se entere, y si es posible, a través de él.  Inmiscuirse en las relaciones de los demás no suele ser buena idea, a no ser que se trate de abrirle los ojos a alguien que está totalmente ciego; o cuando todo el todo el mundo lo sabe menos él o ella y está siendo humillado públicamente.
¿Y tú que harías?
Cuando nos han engañado y hemos sido los últimos en enterarnos nos da rabia que nadie haya sido capaz de decírnoslo. Pero, ¿es tan fácil hacerlo? Si se trata de tu mejor amiga seguramente te creerá y podrás decírselo con tacto, pero cuando no tienes tanta confianza con alguien tu actuación puede entenderse como una intromisión e incluso como un acto de mala fe. Hay hombres y mujeres con una cornamenta pública que no parecen saber nada o no querer enterarse de lo que ocurre. ¿Es esto cierto? ¿Alguien puede estar tan enamorado como para tolerar la infidelidad? ¿Qué harías tú si alguien te dijera que tu novio te engaña?
El asunto es tan delicado y tiene tantos matices, que necesitábamos la opinión de verdaderos expertos en la materia para saber qué hacer o que les gustaría a otras personas que hicieran por ellos en esta situación. Estos especialistas son precisamente personas, hombres y mujeres que se han visto involucrados en una situación de este tipo. ¿Qué hubieras hecho tú? Hemos realizado una pequeña encuesta sobre si hay que contar o no las infidelidades ajenas.

|  | “Ojalá alguien me lo hubiera dicho”
Sara (32 años, periodista)
Estuve dos años saliendo con un tío del que no llegué nunca a enamorarme. Había tenido una depresión por una relación anterior y empecé a salir con este individuo (no le puedo llamar de otra manera) porque necesitaba cariño y volver a ilusionarme. En seguida supe que no me iba a enamorar y quise dejarlo. Ahí empezó toda una etapa de manipulación consistente en lloros, ruegos, súplicas y toda clase de actos deslumbrantes para que no le dejara. El tipo en cuestión tenía treinta y cinco años, por lo que a mí me impresionaba su actitud. Pronto empezó también a demostrar otras, como unos celos obsesivos, se ponía enfermo si no tenía controlados todos mis pasos. Supongo que sabía que yo no estaba enamorada y eso le desquiciaba. Yo me debatía entre mis sentimientos de lástima, culpa y ganas de darle otra oportunidad por lo mucho que me quería (qué tontas somos las mujeres...). Pero siempre vi algo raro en él, era el relaciones públicas número uno y tenía miles de amigas con las cuales, según él, tenía una amistad honesta. Todo mentira, de hecho, más tarde descubrí que era un mentiroso compulsivo. Todo se descubrió cuando su amante más frecuente, porque estaba liado con un montón más, vino a contármelo porque ya no podía más. En seguida lo vi todo claro, todas sus mentiras y líos. Lo que descubrí me destrozó. A mí me exigía absoluta fidelidad y él estaba liado con un montón de mujeres (incluso aluna menos), era algo obsesivo para él. Y lo peor es que todo el mundo lo sabía menos yo. A él casi le mato y durante mucho tiempo me sentí muy defraudad con mucha gente. Sin embargo, más adelante descubrí que él mentía tanto que a muchos les contaba que yo también era un rollo y la ente no sabía qué hacer. Aún así, hubiera agradecido en el alma que alguien me lo hubiera contado para haberme librado mucho antes de aquel individuo tan ruin. Es lo peor que me ha pasado en la vida. Ah¡ Y para quienes se piensen que las mujeres nos hacemos las tontas con la infidelidad, les diré que están muy equivocados: era tan celoso y mentía tanto que nadie en mi entorno, ni mi familia, se podía imaginar algo así.
 | | Si fuera más amiga mía sí se lo contaría o al menos hablaría con él, pero creo que no es asunto mío |
| “Creo que no soy quién para contárselo”
Carla, 29 años, enfermera
Conocí a “X” a través de un amigo común e inmediatamente me pareció el típico tío que pierde la cabeza por las mujeres, y eso que tenía novia. Yo jamás me enrollé con él aunque me tiró los tejos muchas veces, pero odio ese tipo de hombres y no me gusta engañar a nadie. Pero sí se lió con alguna de mis amigas y con muchas conocidas. Lo curioso fue que al año de conocerle, empezó a trabajar en la misma empresa que yo, donde también se enrolló con otras tantas compañeras de trabajo. Y poco después, entró también su novia en la empresa. Todo el mundo sabía que la engañaba, pero se comportaba con una naturalidad increíble. He de reconocer que aparte de sus infidelidades era muy buena gente, servicial y agradable. Todos nos preguntábamos si ella lo sabía, si no se enteraba de nada o si es que hacía lo mismo. Ella, como suele pasar en estos casos, es guapa, inteligente y encantadora, y muchas veces me han dado ganas de contárselo pero nunca lo he hecho. No tengo la confianza suficiente para hacerlo y me da miedo meterme donde no me llaman. Ahora se van a casar y ella parece encantada. Si fuera más amiga mía sí se lo contaría o al menos hablaría con él, pero creo que no es asunto mío.
| Agradezco que mis amigos me abrieran los ojos |
|  | “Me lo contaron mis amigos”
Luis, 34 años, empresario
Estuve saliendo desde los 16 a los 20 años con una vecina que además iba a mi instituto. Me encantaba y sé que ella estaba loca por mí pero siempre se quejaba de que no le dedicaba el tiempo suficiente, me echaba en cara que me fuera a jugar al fútbol o a hacer cosas con mis amigos. Y era cierto, porque yo era un crío y me encantaba estar con mis amigos, pero también la quería mucho y jamás la engañé. Todo lo contrario, fue ella quien empezó a ponerme los cuernos. Y fueron mis amigos quienes me lo contaron porque les daba rabia que fuera tan poco discreta (siempre ser enrollaba con gente del instituto). Me llevé un palo enorme porque fue mi primer desengaño amoroso, pero creo que me lo tomé muy bien. Fui a hablar directamente con los dos, a pedirles explicaciones. Casi nos pegamos, fue la típica escena de adolescentes con la chica llorando. La perdoné porque me dijo que lo hacía porque no se sentía lo suficientemente querida. Ese verano yo me fui de vacaciones a Tailandia con unos amigos y me enrollé con tres chicas, algo que nunca le conté pero que me regalé a mí mismo. Seguimos unos meses juntos hasta que volvió a engañarme y de nuevo fueron mis amigos quienes me lo contaron. Lo dejamos definitivamente. Pese a todo, nunca le he guardado rencor, creo que me quería de verdad pero era una persona infiel por naturaleza. Lo que sí agradezco es que mis amigos me abrieran los ojos, me hubiera dado mucha rabia haber hecho aún más el imbécil siendo un 'cornudo' ignorante.
 | 
| “Me arrepiento de no haberlo contado”
Sergio, 35 años, abogado
Si ahora me volviera a enterar de algo así, actuaría de otra manera. Yo me llevaba genial con dos compañeros de trabajo que luego se hicieron novios y se acabaron casando. Él era y es un tipo estupendo, de hecho aún somos amigos aunque yo me sigo sintiendo un poco mal por no haber tenido más valor para contarle lo que mucha gente sabía. Ella no era tan noble como él, de hecho, nunca me gusto, era una chica demasiado ambiciosa. Al poco tiempo se fue a trabajar a otra empresa donde casualmente yo tenía un par de conocidos. A los dos meses se lió con el jefe, que era un tío mayor y bastante desagradable, pero con mucha pasta. Yo quedaba de vez en cuando con ellos para cenar y me ponía enfermo verle a él tan ilusionado con ella y hablando de tener niños. La tía era una cínica impresionante, llevaba una doble vida increíble. Pero a veces los tíos somos demasiado discretos para esto, no nos gusta meternos en vidas ajenas por evitar problemas. Después de un año sin saber nada de ellos me enteré de que se habían separado por las infidelidades de ella, que le había contado un conocido (mucho menos amigo que yo). Según me contaron él la perdonó y quiso intentarlo pero fue ella quien dijo que no. Y me alegro, porque él era muchísimo más válido que ella en todos los sentidos y actualmente ha rehecho su vida con una mujer estupenda. Pero sí me arrepiento de no habérselo contado yo, que tenía mucha más confianza con él. Además, cuando se enteró me llamó para preguntarme si yo lo sabía y sé que se sintió bastante decepcionado al enterarse de que estaba al corriente y no le había dicho nada.
| Cuando le conté a mi mejor amiga que había visto a su novio con otra, no sólo no me creyó sino que se enfadó mucho conmigo |
|  | “Mi amiga no me creía”
Silvia, 29 años, estilista
Aunque ahora me lo agradece, cuando le conté a mi mejor amiga que había visto a su novio con otra, no sólo no me creyó sino que se enfadó mucho conmigo y me acusó de ser una mal pensada. Pero yo tenía muy claro lo que había visto, porque además a mí misma se me había insinuado alguna vez (algo que no le conté a ella porque me parecía demasiado duro). Estuvimos varios días sin hablarnos y yo tuve que dejar de quedar con ellos dos juntos porque encima él le malmetió contra mí para hacerle ver que yo tenía envidia e incluso llegó a decirle que yo me había insinuado (¡qué cara!). Pese a todo, yo sabía que ella lo estaba pasando muy mal, que estaba confundida y en el fondo sospechaba que había algo raro. Así que no la presioné más pero tampoco me quedé de brazos cruzados porque sabía que él tenía una doble vida con otra chica (me enteré por una de esas increíbles casualidades de la vida). Lo que hice fue quedar con mi amiga en un sitio donde sabía que él iba a ir con la otra. Me aseguré de que no se encontrasen directamente para evitarle una escena desagradable a ella, pero sí de que lo viera. Le hizo un daño espantoso, pero inmediatamente me pidió perdón y me dio las gracias por abrirle los ojos. Después ella pudo comprobar personalmente lo mentiroso y ruin que era. Después de esto me pidió que nunca dejara de decirle algo así si me volvía a enterar, cosa que yo también le hice prometer a ella.
“Preferí no decir nada”
Marta, 39 años, profesora
Hace un par de años uno de mis compañeros de la universidad se lió con una alumna. Yo me enteré sin querer, porque fui a visitar a un pariente a un pueblo donde casualmente me los encontré de escapada. A primera vista algo así podía parecer un escándalo, porque él estaba casado y con dos hijos, pero siempre me había parecido un hombre bueno, honesto y noble, nunca antes se le había conocido una aventura con una alumna. Para mí fue algo incómodo enterarme de esto, hubiera preferido no saberlo, cuando les veía no quería juzgarles pero no podía evitarlo. Así que adopté la postura de evitarles lo máximo posible, cosa que a él debió resultarle chocante porque teníamos muy buena relación y a veces comíamos juntos. Por una parte me sentía triste porque pensaba que todos los hombres eran iguales: “siempre acaban engañando a la mujer con alguien más joven”. Pero por otra no era capaz de odiarles, les veía a ambos muy buenas personas. Ahora me alegro mucho de haber sido discreta, porque a los pocos meses él se separó de su mujer y un año más tarde se casó con la chica. Si yo lo hubiera contado tal vez les hubiera hecho más difícil una situación tan complicada.
 |
¿Contarlo? Razones a favor y en contra También le hemos pedido a nuestros encuestados que nos dieran razones a favor y en contra de contar una infidelidad ajena:
Sí
Cuando se trata de un amigo/a cercano y estás totalmente segura de lo que sabes (Libertad, 29 años)
Cuando se trata de alguien que vive totalmente engañado y todo el mundo lo sabe menos él/ella (Gema, 29 años)
Cuando tienes confianza con la persona a la que se lo vas a contar (Santi, 30 años)
Cuando alguien va a casarse o a dar un paso importante con alguien que le engaña (Juan, 31 años)
Cuando el que engaña miente o trata mal a la otra persona o la acusa de estar loca por imaginarse cosas (Laura, 27 años)
Cuando tienes confianza para hablar directamente con quien ha engañado y le puedes decir que sea él quien lo cuente (Sara, 33 años)
A mí me gustaría que me lo contasen, me moriría si fuese la típica mujer engañada públicamente (Elena, 26 años)
No
Cuando no estás seguro al 100% de lo que has visto (Luis, 34 años)
Cuando se trata de algo que te han contado y no has visto tú mismo (Julio, 34 años)
Cuando no tienes confianza con una persona o no la conoces (Patricia, 28 años)
Cuando no sabes si se trata de una infidelidad aislada (Leire, 30 años)
Cuando no estás seguro de por qué ha engañado esa persona: tal vez no es feliz, se ha enamorado de otro/a, su pareja no la trata bien, su pareja hace lo mismo… (Carlos, 29 años)
Nunca hay que meterse en la vida de los demás (Raúl, 31 años)
Para mí la infidelidad no es tan importante, a todo el mundo puede ocurrirle y si mi pareja me engaña de forma aislada preferiría no saberlo, creo que no lo superaría (Laura, 32 años)
Si mi pareja me engaña pero decide seguir conmigo, prefiero no enterarme, y menos por una tercera persona (Javier, 36 años)
Si mi novia me engañase preferiría que me lo contase ella, no enterarme por terceras personas (Óscar, 35 años)
|
|
 |
 |
|
| Terra Mujer / Sport Managers |
|
|
|
|
|