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PAREJA

¿Tienes un bloqueo emocional?

El amor, ese enemigo

Enamorarse es el estado ideal… al principio y si consigues evolucionar hacia una relación sana y feliz. De no ser así, la ceguera que provoca el enamoramiento puede llevarte a escoger a la persona equivocada y a vivir una relación catastrófica o adictiva de la que te cueste salir y recuperarte. Como le ocurrió a quienes han querido contarnos su historia.
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Terra Mujer / Amalia Panea

“El amor no siempre es tan bonito como lo pintan, ahora enamorarme me parece un estado terrible, en el que dejas de ser dueño de tus actos y hasta de tus pensamientos, nos cuenta Raúl, un abogado de 37 años que se separó hace ya un año de su pareja.

Es cierto, el amor es lo más maravilloso que puede experimentar cualquier persona, y estar en pareja, el estado ideal, siempre y cuando no se trate de una pareja equivocada y una relación destructiva. El sufrimiento que puede causar una ruptura, una situación mantenida de engaño, maltrato o infidelidad, puede dejar tan traumatizada a una persona que se cierre completamente al amor, que arrastre un bloqueo emocional que, de no ser tratado, no consiga superar.

Aquí tienes los testimonios de varios hombres y mujeres con historias de amor duras a sus espaldas, que han condicionado su vida presente y que algunos han tenido que superar con ayuda profesional.

Me enganché a él

Natalia vivió en una noria emocional durante más de cuatro años, dejándolo y volviendo con su pareja una media de dos veces al mes. “Era enloquecedor -dice-, mis amigas acabaron desesperándose conmigo, me aislé de todo el mundo y entré en una depresión de la que aún estoy intentando salir, cuenta esta comercial de 35 años.

“El problema es que ya era mi tercera mala elección, anteriormente había estado casada con un hombre que también me maltrataba psicológicamente”, cuenta. “Con mi último ex, al que no quiero ni nombrar, el maltrato llegó en algunos momentos a ser físico, y aún así no lo conseguía dejar”. “En realidad no estaba ni enamorada, ni me gustaba cómo era él ni el ambiente en el que se movía, pero tenía la autoestima tan baja que necesitaba que me suplicara volver para sentirme bien”, explica. “Algo que duraba muy pocos días, porque enseguida se volvía loco de celos, sospechas e inseguridad y me ponía literalmente en la calle con las maletas, para luego volverme a suplicar a los dos días”.

“Aunque nunca me dejaron, mis amigas sí se distanciaron, y no las culpo, porque lo intentaron todo para apartarme de él”, cuenta Natalia. “Al final caí tan bajo que yo misma decidí buscar ayuda profesional para poder desengancharme de él, era como una droga”. “¿Qué si quiero volver a enamorarme? Sí, pero jamás de esta manera, con una persona enferma de inseguridad y que no me respete como mujer”. “Por ahora sigo en terapia”.

No estaba bien de la cabeza

Así nos describe Jaime a su ex mujer, con la que se casó muy joven y vivió dos años de auténtico infierno. “Yo ya sabía que tenía algunos problemas psicológicos, pero como iba a un terapeuta y tomaba una medicación, me pareció que lo tenía controlado”, nos cuenta este arquitecto de 39 años. “Me parecía tan increíblemente guapa y estaba tan loca por mí, que no hice caso a los consejos de mi familia y me casé con una venda en los ojos”, cuenta.

“El viaje de bodas nos lo pasamos prácticamente en el hotel, y no porque estuviéramos haciendo el amor todo el rato, sino porque le dio una especie de bajón, se puso completamente hipocondríaca y paranoica y nos tuvimos que volver dos días antes sin apenas haber disfrutado de nada”. “A la semana siguiente estaba eufórica y feliz, hablándome de tener hijos y de nuestros planes de futuro”. “Y así durante dos años, con crisis en las que se encerraba en su habitación y no me dejaba ni ayudarla”, añade con tristeza.

“Por supuesto, y como siempre ocurre en estos casos, yo me aparté de mis amigos y hasta de mi familia, dejé de hacer vida social y casi acabo yo también con una depresión”. “Hasta que conocí a otra persona en mi trabajo y empecé a ver la luz”. “No me siento orgullosos de mí mismo porque engañe a mi mujer con ella, pero gracias a eso me separé y pude empezar otra vez”. “Aunque esa relación tampoco duró, me sirvió para darme cuenta de que no tenía una relación sana ni normal”.

Me enamoré como un loco

“Parece que esto sólo le pasa a las mujeres pero me pasó también a mí, que me consideraba una persona cabal y equilibrada emocionalmente, cuenta Raúl, abogado de profesión. “Ahora entiendo porque me pasó y no he necesitado ayuda profesional, pero no quiero de ninguna manera volver a sentir esa clase de enamoramiento”.

“Mi problema fue que llevaba siete años con una chica a la que adoraba pero de la que no estaba enamorado”, cuenta. “Cuando finalmente dejé la relación estaba eufórico, feliz… y loco por enamorarme de verdad, de la mujer que yo tenía en mi mente”. “Y la encontré en mi propio gimnasio: una chica guapa, refinada, culta, interesante, especial… y que también lo acababa de dejar con su pareja”. “Me volví literalmente loco por ella, creí ver en ella todas las cualidades que tenía la mujer de mis sueños; nada más lejos de la realidad”.

“Ella hizo muy bien su papel al principio, y realmente experimenté eso que dicen estar enamorado, totalmente colado y ciego por alguien, feliz a todas horas… Hasta que empezó con sus celos y sus atroces inseguridades, que camuflaba con malestares, escenas, enfados, problemas irreales…”. “Tuve que dejar de quedar con mis amigas y de hablar siquiera delante de ella con cualquier mujer, cuenta”. “Sus manipulaciones eran constantes, sus llantos y escenas casi a diario, me espiaba y me controlaba, me reprochaba todo y me exigía que la quisiera tanto como ella a mí. Mi vida se convirtió en un auténtico infierno…”.

“Cuando la dejé no lo aceptó y me hizo la vida imposible durante casi un año, llamándome a todas horas, enviando mensajes a mis amigos contando mentiras sobre mí…“. “Pasó tiempo hasta que recuperé el control de mi vida, analicé todo lo que había ocurrido y decidí que jamás volvería a idealizar a nadie y a estar con una mujer insegura, que no respetara mi libertad, justo la persona con la que estoy ahora”.

Estoy totalmente bloqueada

Así comienza a contarnos su historia Lorena, una profesora universitaria de 35 años. “Después de muchos años con mi pareja me di cuenta de que no estaba enamorada, aunque le quería muchísimo. Además, había conocido a alguien que me había descolocado totalmente, con quien había sentido un auténtico flechazo”. “Así que dejé a mi pareja para poder acercarme a este chico, que trabajaba conmigo y también parecía interesado en mí”.

“Tuvimos un affaire de una noche. Yo me desperté pensando que había encontrado al hombre de mi vida y él me dijo en mi propia casa, después de haber estado haciendo el amor toda la moche, que teníamos que olvidarlo, que había sido un error…”. “Me quedé destrozada, sobre todo cuando a los dos días le vi con otra en la facultad… su ex, con la que volvió a los pocos días”. “Pero lo más terrible era que seguía tonteando conmigo”, cuenta.

“Lo pasé tan mal que volví con mi novio, que seguía protegiéndome y queriéndome, siempre leal y fiel… como un amigo”. “Al cabo de unos meses volví a dejarle, deseaba volver a enamorarme otra vez y no quería se injusta con él”. “Tuve un par de líos con otros hombres que no llegaron a nada, en realidad seguía enamorada de mi compañero de trabajo”. “Mi bloqueo y frustración llegaron a ser tan grandes que me destrozaron la autoestima y al final acudí a un psicólogo”. “Todavía estoy intentando superar el bloqueo tan terrible que tengo con los hombres, no me veo capaz de enamorarme ni de gustar a nadie, me siento muy mal”, concluye Lorena.

Cómo superar un bloqueo amoroso

Si te da miedo volver a enamorarte y sufrir, si te aterra la idea de que te dejen o te engañen, si estar enamorada te hace sentir terriblemente frágil, si quedar con un hombre te produce inseguridad, ansiedad y miedo, tienes un bloqueo sentimental. Estas claves te ayudarán a superarlo:

- Intenta no embarcarte en otras relaciones que podrían hacerte más daño. Necesitas estar sola una temporada, recomponer tu autoestima y estar bien para volverte a enamorar.
- Haz todo lo que puedas para restablecer tu autoestima: terapia, ir a un gimnasio, acudir a clases de yoga, concederte pequeños placeres, arreglarte cada día…
- No pienses que todos los hombres van a hacerte daño, puedes encontrar a alguien tan bueno como tú. Cuando conozcas a alguien nuevo, preséntaselo a tus amigos para que te den una opinión objetiva sobre él.
- No te precipites con una nueva relación, date tu tiempo hasta que conozcas bien a esa persona. Tienes que estar muy segura antes de dar un paso hacia delante.
- Procura hacer planes con amigos y no basar tu felicidad en una relación de pareja, así no te desilusionarás. Si no te creas expectativas las cosas fluirán y acabarás conociendo a alguien.
- Si tu miedo a enamorarte de nuevo te supera, acude a un experto que te ayude a ver las cosas con lógica y objetividad, y a descubrir qué falla en tus relaciones de pareja.

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