Surgen una de cada cinco
Relaciones en el trabajo: una manera de mejorar el rendimiento laboral
Las causas pueden ser muchas: mejora el humor, bajan los níveles de estress, se aumenta la productividad... Y es que con tal de estar cerca de su pareja, algunos pasan más tiempo en su escritorio y con mucho gusto se pueden hacer horas extraordinarias.
Para disipar el prejuicio contra el coqueteo en la oficina se ha publicado un estudio realizado en Noruega, por la sexóloga Elsa Aalmas. Además, otro realizado en Italia por la Asociación de Mujeres y la Calidad de Vida, guiado por la sexóloga Serenella Salomoni, ha investigado también el tema en una muestra de 480 individuos de edad media entre 25 y 55 años.
De la muestra de investigación noruega uno de cada cinco trabajadores admitió haber tenido al menos un romance con una colega y una pareja de cada diez dijeron que se había formado en el lugar de trabajo. En general, la mayoría de los encuestados cree que tener una historia en la oficina le da más alegría y energía y, por lo tanto, se rinde mejor. ‘Las personas que se unen con los colegas - asegura Aalmas – conocen mejor sus propios sentimientos y esto produce más energía y capacidad de trabajo. Este efecto promueve un comportamiento más profesional y elimina la posibilidad de crearse problemas o con otros colegas.’
Más productividad
En el estudio italiano llegan a conclusiones similares: en respuesta mayoritaria de las mujeres las personas que se han enamorado en el trabajo, afirman que se han vuelto más productivas en el 65% de los casos. Uno de cada tres encuestados afirma superar considerablemente el tiempo programado, sólo para estar cerca de su pareja, y uno de cada dos confesó ir a trabajar más a gusto. Uno de cada cinco (de nuevo en su mayoría mujeres) revelan incluso llevarse trabajo a casa para mantener una relación ideal y la distancia con su ser querido. Uno de cada siete se ha negado incluso a tener empleos con incrementos salariales o promociones sólo para estar cerca de alguien.
Los estudios subrayan el alto porcentaje las mujeres, el 65 por ciento que tiene una aventura con un hombre en unaposición jerárquica superior. En el 20% de los casos la relación es con el mismo grado, mientras que sólo el 15% restante de la muestra es el hombre el que ocupa una posición inferior. Las mujeres que tienen una relación con una persona con un cargo superior también están dispuestas a aceptar (una de cada tres) que entre sus objetivos está también la posibilidad de desarrollo profesional. Sin embargo, sólo el 15 por ciento de las mujeres define su relación de trabajo ‘un instrumento’ en la promoción.
Por último, un número significativo de mujeres no juzga negativamente a los que recurren a una relación para mejorar la posición social. Hasta el 24% admite entenderlos, mientras un 12% las condena. Sin embargo, sigue siendo un importante 43% que la define como ‘poco seria’.
Los hombres
Las relaciones en la oficina también son promovidas por los hombres involucrados. Hasta un 33% admite haber conocido su pareja en el trabajo. Un indicativo del 43% no se arrepiente de haber tenido una relación en el trabajo. Para un optimista 34% una relación entre compañeros de mesa mejora la calidad de vida. Los hombres, especialmente los que están más arriba en la jerarquía, niegan que el sexo en la oficina sea un instrumento de poder. Para el 87% de los hombres encuestados las mujeres que han sucumbido a su cortejo, lo han hecho por razones que no dependen de su función social.
Ambos estudios, que no hacen distinción entre relación marital o extramarital, no tienen en cuenta una cosa: la posibilidad de que la relación termine de una manera dolorosa para al menos una de las partes con las consecuencias a nivel personal y profesional, que sí van a afectar no sólo al rendimiento sino también a las relaciones con los demás colegas.