A la conquista del a mor
Las mujeres toman la iniciativa a la hora de ligar
Las cosas han cambiado mucho desde la aparición del hombre metrosexual. Ya no sólo comparten nuestras cremas de noche y se atreven a expresar su parte femenina, ahora quieren que tú tomes la iniciativa y les demuestres que de verdad eres tan liberal como dices.
No se trata de que ahora seas tú el hombre de la relación, sino de que las cosas se igualen y ambos lleven el peso de la conquista, que durante tanto tiempo ha recaído en los hombres. Si sales una noche y te gusta alguien, ¿por qué no acercarte a habar con él? Si esperas a que sean ellos los que siempre se acerquen, seguramente volverás sola a casa todas las noches.
¿Te cuesta cambiar el chip? Toma nota de nuestros consejos y los trucos de otras mujeres que han decidido pasar a la acción.
Cambia de ruta
¿Estás harta de salir de copas para ligar? Cambia de escenario, de noche es difícil que encuentres al hombre de tu vida. ¿Cuáles son tus gustos, aficiones e intereses, qué tipo de mujer eres? Déjate ver por sitios afines a ti y seguramente conocerás a hombres que te interesen más.
Si eres marchosa y te gusta la noche, sal, pero hazlo por lugares más glamourosos. Los nuevos espacios cool de las ciudades son los hoteles, como el Omm en Barcelona (hotelomm.es), el
Room Mate Oscar en Madrid (room-matehotels.com) o el Fusiom Hotel en Sevilla (ememomentos.com). Aquí conocerás a gente guapa, cosmopolita y cool, de tu ciudad o de otros lugares del mundo.
Si la noche no es lo tuyo, muévete por cafés, sobre todo espacios wifi, el lugar preferido de una nueva hornada de jóvenes profesionales independientes. Si vas cada día con tu ordenador a un local wifi es posible que conozcas a gente tan interesante como tú, de día y sin disfraces. En Madrid, no te pierdas los dos espacios Isolee.
Un gimnasio o un centro de yoga pueden ser una buena alternativa para conocer a alguien tan deportista, sano o espiritual como tú. Apuntarte a cursos, seminarios, excursiones o actividades outdoor te ayudará a hacer amigos y posibles conquistas.
Cambia tu perspectiva de la conquista: no sólo se liga por la noche o vestida con tacones de once centímetros, si te relaciones con gente de tu ambiente y en los lugares que sueles frecuentar, tendrás más oportunidades de conocer a alguien afín a ti.
“Es más divertido”. Para Ana, una enfermera de 34 años, ser tú quien se acerque a ellos es mucho más divertido. “Mis amigas y yo decidimos hace tiempo cambiar nuestro rol por la noche. Todas salíamos con muchas expectativas, siempre esperando a que ellos se acercaran, y casi siempre nos llevábamos un chasco. Así que, medio en broma medio en serio, empezamos a acercarnos nosotras a los chicos, cosa que ha resultado mucho más divertida y fructífera. En general, están encantados de que cinco chicas se acerquen a hablar, que no sean las típicas mujeres hieráticas que les miran perdonándoles la vida”.
Ligar en grupo siempre es mucho más fácil que en solitario. Con tus amigas, puedes permitirte ser más lanzada y más abierta. Puede ser muy divertido comenzar a actuar como ellos, acercándoos a hablar con otros grupos, invitándoles a una copa o sacarles a bailar. En grupo, una buena idea es proponerle un plan para el día siguiente a ese otro grupo de chicos que os ha gustado. Aunque o liguéis o luego no os interese nadie, os lo habréis pasado genial. “Reconozco que sola me daría mucho corte ir a hablar con alguien o pedirle una cita, pero cuando salgo con mis amigas me transformo, siempre acabamos hablando con todo el mundo y, de vez en cuando, ligando” (Rocío, 28 años).
Cambia el rol
Aunque vayas a los sitios que te hemos propuesto, si tu idea es la de que ellos se acerquen a ti y tomen la iniciativa de la conquista, tus posibilidades se reducirán mucho. Si eres una mujer independiente, sin prejuicios y que sabe lo que quiere, aplícalo también al terreno sentimental, ellos están deseando ser conquistados.
Si a estas alturas de tu vida un hombre no te pide una segunda cita porque fuiste tú quien tomó la iniciativa, ¡mejor para ti!, no merece la pena. No se trata de avasallar a nadie ni de ir con un cartel diciendo que estás libre, sino de acercarte tú a quien te guste, de entablar una conversación o dar el primer paso.
Puedes seguir siendo perfectamente femenina y difícil de conquistar aunque seas tú quien se acerque a un chico. Hablar con un hombre o incluso invitarle a una copa o a cenar no quiere decir que quieras acostarte con él. El juego de la seducción puede seguir su curso aunque hayas sido tú quien se acercara primero. Lo que conseguirás es que tus posibilidades se multipliquen.
Tómate la seducción como un juego o una forma de conocer a gente. No atreverse a dar el primer paso significa perder muchas oportunidades. ¿La clave? Tener seguridad en ti misma, algo que vuelve locos a los hombres. Si te acercas a hablar con alguien de forma simpática, educada y natural o te expondrás en ningún sentido, siempre puedes darte media vuelta si el “candidato” no te convence.
“Me hace sentir sexy”. Para María, una economista de 31 años, ser ella quien invita a los hombres, quien se acerca a hablar con ellos o incluso les propone una cita, le hace sentir más segura de sí misma y más sexy. “Nunca me imaginé que yo le pediría una cita a un hombre, hasta que conocí al chico con el que salgo. Coincidía con él en el gimnasio y le vi un día en un restaurante con sus amigos. No paraba de mirarme pero no se acercaba. Nunca habíamos hablado pero me daba la impresión de que le gustaba, así que me acerqué, le dije alguna tontería sobre el gimnasio y, de la forma más natural del mundo, le dije que si le apetecía ir algún día al cine después de entrenar. Me dijo que sí al segundo. ¡Qué gusto que sea él quien tiene que esperar tu llamada!
Ideas muy sexy
Juega, diviértete, sonríe y descubre tu faceta de conquistadora. Te damos algunas ideas para “ligar” de forma original:
- En un espacio wifi. Si has fichado a alguien y crees que tú también le interesas, acércate y simplemente pregúntale su nombre. Vuelve a tu mesa, entra en Facebook y mándale una invitación para ser amigos. Ahora le tocará a él dar el siguiente paso…
- En un restaurante. Si tus amigas y tú os habéis fijado en un grupo de chicos, pedidle al camarero que les lleve una botella de champán de vuestra parte. Un detalle masculino, con clase y muy sexy.
- En un bar de copas. ¿te has fijado en alguien y te devuelve las miradas? Acércate y pregúntale si puedes invitarle a una copa. Si se niega y quiere invitarte él, dile que tú pagas la copa y él, una cena para conoceros mejor.
- En el gym. A ese chico tan mono que siempre te mira le encantará que le pidas ayuda para utilizar las máquinas, o consejo sobre la técnica correcta de entrenar tus abdominales. A cambio de su ayuda, invítale a un zumo en la cafetería del gimnasio.
- En el súper. ¿Coincides en el súper con alguien que te produce curiosidad? Cuando dude si echar a la cesta un producto o no, acércate y dile que a ti te encanta, que está muy rico o que ni se le ocurra, que a ti te produjo urticaria.
- Por la calle. Si te cruzas con alguien interesante, pon tu mejor sonrisa, pestañea y pregúntale una calle o una dirección. Seguramente no te invitará a cenar pero, quién sabe si acabaréis tomando un café.
Nadie va a pensar mal sobre ti porque te apetezca tener sexo con alguien que acabas de conocer o en la primera cita. Con protección y la seguridad de que estás con alguien de quien te puedes fiar, ¡adelante¡ Un consejo: mejor, llévale a tu casa. Para que no se le suba a cabeza, deja claro que es sólo sexo.
Evita malentendidos
No todos los hombres están preparados para que seas tú quien dé el primer paso. Para evitar malas interpretaciones, asegúrate de que:
- No esté casado. Si lleva anillo, no te compliques la vida, hay muchos peces en el mar. Si no estás segura sobre su estado civil, pregúntaselo antes de ir más allá y así no te llevarás sorpresas.
- Si al invitarle a una copa o acercarte a hablar con él te hace una proposición demasiado directa y rápida sobre sexo, dile educadamente que se equivoca contigo y date la vuelta.
- Si se le suben los humos porque hayas sido tú quien se acercara primero, sé sincera: dile que te había parecido una persona interesante como para hablar con él pero que crees haberte equivocado.
- Con una sonrisa en la boca, deja claro desde el principio que, aunque hayas dado tú el primer paso, para dar el segundo necesitas conocerle mejor para descubrir si de verdad merece la pena.