  |
|
 |
Crisis de de pareja

Claves para que tu relación de pareja no haga aguas 
Nada más y nada menos que un tercio de los matrimonios que se separan lo hacen durante el periodo post-vacacional, generalmente en septiembre, pero tras las vacaciones de Navidad también se producen rupturas. Si no quieres engrosar esta lista, al regreso cuenta hasta 10 y lee nuestros consejos antes de tomar una decisión.  ¡Por fin vais a disfrutar el uno del otro!, vais a hacer las cosas que os gustan, a compartir momentos inolvidables, a disfrutar de lo que no podéis hacer el resto del año. Suena bucólico, ¿verdad? Pues para muchas parejas este momento supone el principio del fin de la relación. La locura de la rutina diaria (niños, colegios, trabajo, amigos, quedar, salir, entrar…) se ve sustituida por una “calma chicha” inusual. La convivencia se dilata, el tiempo libre se hace tan pesado como una losa y, para colmo, 40 grados a la sombra. El cultivo perfecto para que aparezcan roces y tensiones conyugales hibernadas durante el ajetreado año. 24 horas, 7 días a la semana. ¡Demasiado tiempo juntos para discutir!
El amor cada año pasa su prueba de fuego con la llegada del verano y, por ende, de las vacaciones. Las rupturas matrimoniales se incrementan en la estación más esperada del año, un fenómeno que recoge el Instituto de Política Familiar en su informe sobre la “Evolución de la Familia”, en el que desvela que una de cada tres parejas que se separa rompe su relación al acabar la época estival.
Las parejas con mayor tendencia a separarse tras las vacaciones son tan diversas como sus causas. Pero, en general, no suele ser un problema que aparece de la noche al día. El rencor y la venganza se acumulan durante el invierno y salta en el verano. Imagínate, sin apenas haberte visto durante el año, nos trasladamos un mes a un apartamento de 25 metros cuadrados toda la familia. Los encontronazos son inevitables, más cuando el desamor y el desafecto ya han hecho mella en la relación. O cuando la desilusión, la falta de proyectos comunes, la infidelidad, el aburrimiento o la monotonía son el timón de la relación.

|  | ¡Horror! Nos vamos de vacaciones En la décima edición de “Encuentros con la salud”, titulada “Nos vamos de vacaciones”, lo tienen claro: “Irse de vacaciones no es una decisión fácil de tomar”. Así lo asegura Iñaki Eguiluz, Jefe de Servicio de Psiquiatría del Hospital de Cruces, y así lo demuestran las estadísticas.
Entiende el experto que “las vacaciones en ocasiones se idealizan, generando en algunos casos, sentimientos de frustración. Además, la convivencia con familia y amigos es más intensa lo que deriva bien en satisfacción o bien en un conflicto, según se desarrolle la misma. La oportunidad que ofrece el periodo vacacional de romper con la rutina en verano puede provocar en algunas personas estados de ansiedad, fobias y depresiones puesto que han de decidir dónde ir, cómo y con quién”.
Ante esta situación, Iñaki Eguiluz se plantea la siguiente cuestión: ¿Cómo disfrutar del verano sin que se resienta la pareja? El psiquiatra detalla algunas consideraciones. “Hay que tener en cuenta que no es tan importante el tiempo que hay de vacaciones, como qué se va a hacer con ese tiempo que se dispone. El objetivo de las vacaciones es el de ganar una oportunidad para cuidarse, disfrutar haciendo lo que a uno le gusta como “vacuna” para contrarrestar el estrés”.
 | 
| Planifica la salida ¿Mar o montaña? Este suele ser el punto de partida en el que se inicia la guerra veraniega, el momento de planear las vacaciones. Pero hay que hacerlo, la improvisación tiene su punto de aventura, de riesgo y de diversión… sobre todo si sale bien. Pero, ¿y si las cosas salen mal?
Planear las vacaciones por anticipado siempre ha sido una gran ventaja. Se evita el estrés de dejar todo al azar, la decepción que pueden provocar que le resultado no sea el esperado y las peleas para averiguar quién ha sido el culpable.
Lo mejor es tomar la decisión de dónde se va entre los dos, para evitar, al menos, este motivo de discusión durante las vacaciones. No hay que agobiarse, piensa que es como decidir si se sale el fin de semana o si se va al cine o al centro comercial. Hay que negociar lo que nos interesa a través del diálogo, aprender a expresar nuestros deseos y necesidades, y respetar las necesidades del otro. Si el consenso es imposible, lo mejor es satisfacer los deseos de cada uno por separado, con amigos o compañeros con planes comunes, y reducir los días a pasar juntos. La confianza que cada uno deposita en el otro para disfrutar de las vacaciones alejados, oxigena a la pareja y permite que la época estival desempeñe mejor su objetivo de cargar pilas para el resto del año. Cumplidos vuestros deseos, cualquier sitio será bueno para disfrutar unos días vosotros solos.
 |
Cómo sobrevivir a los niños sin tirarse los trastos a la cabeza Muchas veces, la atención que los chicos requieren en las vacaciones deriva en discusiones y en un agotamiento extra por parte de los padres. Durante el año, entre el trabajo y la casa apenas nos queda tiempo libre para disfrutar de ellos. Y de repente, llega el verano, agarramos las maletas y nos vamos todos a compartir unos días de ¿relax? Eso cuando no se une a la idílica estampa la cuñada, el hermano, los sobrinos, el perro y la abuela.
¡Aléjate de estos planes! los protagonistas son los mismos y no hay desconexión. Simplemente se trata de trasladar la vida de la ciudad a la playa y al final quien acaba resintiéndose es la pareja, sobre todo si los que se unen a nuestro tiempo de ocio es la familia política.
Con lo que respecta a los niños, es importante marcar unas pautas de comportamiento durante estos días. Hay que hablar previamente de hasta dónde se está dispuesto a consentir, para eliminar los roles de ‘poli bueno, poli malo’. Además, las tareas menos apetecibles, como la comida, baños o cama, hay que repartirlas entre dos y no dejar el peso al de siempre (generalmente la madre). Existen hoteles en los que organizan actividades para ellos. No os sintáis culpables por ‘abandonarles’ durante unas horas, es una opción perfecta. Ellos se lo pasarán bien y os dejarán momentos libres para disfrutar de vosotros.
La clave está en desconectar.
|
|
 |
 |
|
 | 
| Buscar nuevas rutinas El Jefe de Servicio de Psiquiatría del Hospital de Cruces entiende que “durante ese periodo pueden emerger distintos estados de ansiedad. A lo largo del año la rutina sirve como red de soporte, tanto a nivel familiar y social como laboral. La ruptura de las mismas en algunas personas vulnerables, puede implicar desestabilizaciones emocionales que den lugar a estados de ansiedad, fobias o depresiones”.
Para Iñaki Eguiluz cómo “muchos referentes socio-familiares se modifican durante las vacaciones, las personas que necesitan ese apoyo y carecen del mismo pueden sentirse con miedo e inseguridad. El verano y las vacaciones pueden resultar más exigentes de lo habitual en cuanto a la convivencia se refiere. Durante el periodo laboral la vida gira en torno al trabajo y obligaciones, estableciendo el horario en función de las mismas y no siempre en relación a la pareja o la familia. No siempre sabe uno adaptarse a las nuevas circunstancias que se presentan en vacaciones”.
Si cumplís el perfil definido por Eguiluz, y vivís en plenitud con vuestra rutina diaria, no es bueno que rompáis drásticamente con esta forma de vida por la llegada del verano. Aunque suene aburrido, podéis marcaros unos horarios y unas pautas también durante las vacaciones. Haceros un planning de qué hacer en cada momento, de dónde ir, qué actividades realizar, dónde comer, dejando un margen del cinco por ciento a la improvisación, para tener un pequeño aliciente de aventura. Si a vosotros os funciona, ¿por qué cambiar?
 |
Datos de las rupturas en España en 2007 Nulidades matrimoniales: 196.
Divorcios consensuados: 80.619.
Divorcios sin consensuar: 50.221.
Separaciones de mutuo acuerdo: 6.541.
Separaciones contenciosas: 3.669.
Total: 141.246.
Se rompe un matrimonio cada 3,6 minutos en España... 17 matrimonios cada hora... 408 matrimonios al día.
Ya se han superado con creces el millón de divorcios desde el año 1.981.
España con un crecimiento del 290% es el país de la Unión europea donde más ha crecido la ruptura en los últimos 10 años (1996-2006).
Antes del año 2.010, de seguir esta tendencia, por cada matrimonio que se produzca se romperá otro.
Esto convierte a España, junto con Bélgica, en el país de la UE27 con mayor tasa de rupturas.
* Datos recogidos de informes elaborados por el Instituto de Política Familiar.
|
|
 |
 |
|
Respetar los espacios Siempre andamos quejándonos que no pasamos juntos el tiempo suficiente, que el trabajo absorbe nuestras vidas, que necesitamos comprar tiempo con el que disfrutar de un buen desayuno a su lado. Pero cuando estos deseos se hacen realidad, nos hartamos enseguida y comienzan las discusiones. No es que el verano provoque estos conflictos por sí mismo, es la convivencia intensiva durante este periodo estival la principal causa que los especialistas atribuyen estas crisis matrimoniales.
Ante esta situación, Iñaki Eguiluz se plantea la siguiente cuestión: ¿Qué se puede hacer para disfrutar plenamente de las vacaciones tan esperadas? A modo de respuesta, detalla algunas consideraciones. “Hay que tener en cuenta que no es tan importante el tiempo que hay de vacaciones, como qué se va a hacer con ese tiempo que se dispone. El objetivo de las vacaciones es el de ganar una oportunidad para cuidarse, disfrutar haciendo lo que a uno le gusta como “vacuna” para contrarrestar el estrés y romper con la monotonía en la que se vive día a día”.
¿Cómo conseguirlo? La fórmula mágica se encuentra en el respeto. Adaptar nuestras necesidades ociosas a las necesidades de los demás. Buscar la manera de combinar nuestras preferencias durante estos días con las suyas y disfrutar de ambas.
Por otro lado, hacer cosas en común está muy bien. Pero no se trata de pasar un mes como siameses, más si cabe cuando no hay costumbre. También durante estos días se puede encontrar un espacio para nosotros mismos, para el yo como individuo. Para pasear sola por la playa, leer un libro, tomarse un café. No tengas miedo a parecer un bicho raro, quieres a tu pareja, pero es normal que necesites unos minutos sólo para ti. Si dialogas con él, seguro que lo entenderá… y te lo agradecerá. A él también le apetecerá tener su propio espacio.
| Terra – Miriam Montero (Sport Managers) |
|
|
|
|
|