Espacio publicitario
Buscador Terra. Buscar en Internet
NIÑOS

Trucos para resistir

Vuelta al cole

Para los niños, la peor cuesta de enero es la que lleva hasta la puerta del colegio. Después de disfrutar de los mimos de Papá Noel, los Reyes Magos y ser los protagonistas indiscutibles de la Navidad, el regreso a la rutina es un camino arduo también para los más pequeños. Te ayudamos a ayudarle.
Votar  
Tuenti Menéalo
Terra Mujer / T.S.

Rudolf duerme ya en las cocheras de Santa Claus y los operarios desmontan de las calles las luces del decorado navideño. Como los adultos, también los niños sufren la angustia del fin de las vacaciones, y muy especialmente tras estas fiestas en las que se han sentido el verdadero centro de atención.

No te sorprendas si a tu chiquitín le cuesta levantarse y te pone morritos mientras preparas el desayuno. Los expertos apuntan a que también ellos sufren síndrome post-vacacional: cambios de humor, tristeza y hasta falta de apetito son algunos de los síntomas que muestran en las primeras semanas del año. Algunos trucos, sin embargo, te servirán para que se adentre en el 2012 con un poco más de entusiasmo.

Preparación mental

Quién mejor que sus padres para hacerle un poco de coaching al más pequeño de la casa. La vuelta al cole después de vacaciones es una excelente oportunidad para que charléis sobre las dificultades que os ha ido transmitiendo desde el principio del curso en relación a profesores y compañeros, y diseñéis entre todos estrategias claras para reconducir situaciones problemáticas.

Será como una segunda oportunidad para empezar desde cero y afrontar con nuevas energías aquellos conflictos que sean recurrentes en el resumen cotidiano de tu hijo: enfrentamientos con otros chavales, materias que se tuercen o especial falta de sintonía con algún profesor.

A por todas

En el polo positivo, ayúdale también a que no pierda pista sobre aquéllo en lo que muestra mejores habilidades: ya se trate de deporte, dibujo, música o asignaturas con menos fans como las matemáticas, el refuerzo positivo es clave para que no deje de lado las actividades en las que se vuelca con más entusiasmo.

Si durante el tiempo libre de las vacaciones ha mostrado interés por alguna actividad extraescolar en la que le gustaría enrolarse, estudiad juntos las posibilidades de que pueda asistir a clases y desarrollar todo su potencial.

Horarios de sueño

La vuelta a la rutina es difícil para todos. Reprogramar los horarios de sueño le llevará algunos días, hasta que incorpore de nuevo el ritmo regular. Si aún no lo hacéis, incentiva la lectura en la cama cada fin de jornada. Le ayudará a sustituir la saturación televisiva de los periodos vacacionales y a relajarse para conciliar el sueño con más facilidad.

Desayuno

Es una de las experiencias en familia que posiblemente más hayáis disfrutado durante las vacaciones. Si los horarios te lo permiten, sacrifica unos minutos de sueño para seguir compartiéndolo a lo largo del curso. Es la comida más importante para que llegue al colegio cargado de energía y te permitirá charlar con tu hijo antes de que las obligaciones escolares y laborales os absorban a ambos el resto del día.

Cartera con los Reyes

Permite que se lleve al cole algún regalo de los reyes… ya sea el peluche de los más chiquitines o el gadget electrónico de los más mayores, le serán de ayuda para hacer una transición menos abrupta al mundo escolar. Sus regalos le servirán además para lanzarse a compartir más fácilmente con sus compañeros las experiencias vividas durante las vacaciones navideñas.

Primeros días

El tiempo en común puede extenderse en el camino de ida o regreso al colegio. No alimentes el drama a la puerta del colegio: si el pequeñín se resiste, déjale en el aula con tranquilidad y sin excusas piadosas como que volverás en un ratito.

Redecora su cuarto

El cuarto de estudio es importante para que tu niño se concentre y relacione ese espacio que hoy está repleto de juguetes navideños con lo que ha de ser su entorno de trabajo. Introduce un pequeño elemento de decoración que simbolice ese cambio mínimo pero relevante: un flexo nuevo, post-it de colores, un corcho en la pared para que registre las tareas, una estantería para que tenga sus libros más organizados… Son transformaciones mínimas, pero le ayudarán a entender su habitación como un área orientada al estudio.

Si no contáis con un cajón independiente para los juguetes, busca un rincón en la habitación donde almacenarlos organizadamente. Será un forma de separar físicamente el entorno de sus obligaciones escolares frente al espacio de sus instrumentos de ocio, y evitar de este modo distracciones continuadas mientras vuelve a acostumbrarse a la rutina.

Nueva etapa

Aunque a los adultos nos suele durar más bien poco la lista de propósitos de nuevo año, no deja de ser un ritual para detectar y fijar acciones en torno a lo que nos gustaría mejorar de nuestras vidas. Si no lo has hecho aún, aprovecha un ratito del fin de semana y prepara junto a tus hijos un listado que deberá combinar objetivos reales con los beneficios que obtendrá.

Por ejemplo, si tiene dificultades para manejarse con los horarios de las tareas escolares, echad cuentas y fijad la hora de comienzo y de finalización de los deberes todos los días para que, a cambio, tenga tiempo de ver la televisión, bajar al parque o dedicarse a su actividad extraescolar favorita.

Retos

Los retos que marquéis tienen que ser asequibles, y contar con pequeñas recompensas a corto y medio plazo. Es una buena fórmula para corregir la falta de organización y para que comprenda que hacerse responsable de sus obligaciones le permitirá contar con tiempo libre para poder disfrutar en cuanto suene el timbre de los viernes.

Mini vacaciones

Explícale que los fines de semana también son vacaciones… No son necesarios grandes gastos, podéis planear pequeñas escapadas en vuestra propia ciudad. Esos planes en el corto plazo le ayudarán a que la semana no se haga tan cuesta arriba, y cuente con una motivación clara para concentrarse en organizar sus tareas durante los días de escuela.

Tiempo compartido

Durante las vacaciones, tus hijos han tenido sobreestímulos de todo tipo: desde la decoración de las calles a las visitas familiares, los regalos y sobre todo, el tiempo compartido. Toca la vuelta a la realidad, pero eso no significa que renunciéis a todo lo bueno que os aporta dedicaros unas horas al día. Si tú también lo has disfrutado, piensa que puede servirte de enseñanza para que relativices el trabajo en la medida de lo posible y organices el tiempo en familia.

Votar  
Amplia el texto Reduce el tamaño Imprimir Enviar por email
Enviar artículo a
Tuenti Menéalo

Su e-mail no será mostrado en este sitio

captcha

Introduce los cinco caracteres de la imagen anterior