De blanco y negro a color
Cómo han evolucionado las madres españolas en 25 años
Todas estas conclusiones y muchas más se recogen en el estudio 'La mujer española ante la maternidad' realizado por Philips Avent para conmemorar su 25 aniversrio. El objetivo pasa por reflejar la evolución de las madres de hoy en dí con respecto a las de hace un cuarto de siglo, entendiendo los cambios que se han producido tanto en la forma de pensar como de actuar.
Dar el pecho: ¿sí o no?
Las madres de ayer eran unas auténticas 'profesionales', centradas en el cuidado de sus hijos. Para ellas, dar el pecho no era una opción, era casi una obligación y era considerado 'lo normal'. Consideraban que los niños cogían menos enfermedades y cuando ven a los niños 'inflados', consideran que es por la utilización de leche artificial.
Hoy en día, las mamás reconocen el alto valor en nutrientes y ls defensas asociados a la leche materna pero lo consideran como una opción 'desable' y no siempre fácil de llevar a la prátia. Compaginar los horarios de trabajo y las tomas de los niños no es una tarea fácil.
La mayoría de las madres actuales que han interrumpido la lactancia materna ha sido debido a la falta de leche (38%), debido a la necesidad de volver al trabajo (26%), por consejo del médico (11%), y sólo un 7% por estética.
Y ellos... ¿qué?
De acuerdo con la encuesta y la opinión de las abuelas, los padres de hoy se implican mucho más que sus maridos por aquél entonces. Antes se dedicaban a trabajar fuera y 'traer el dinero a casa' pero del tema de la alimentación y la limpieza de los niños, no se encargaban. En el mejor de los casos los bañaban, vestían y sacaban a pasear. Pero sólo en el mejor de los casos.
De todas las entrevistadas, el 94% considera que el hombre de hoy en día colabora mucho más pero, casi la mitad (48%), cree que deberían colaborar más. Donde más se ha incrementado su participación es en las tareas de aseo, vestido, baño, paseos y, en menor medida, las comidas y las visitas al pediatra o para llevarles a la guardería.
Las madres de ayer eran las que tenían que despertarse por la noche cuando lloraba el niño: "mi marido tenía que ir a trabajar y no podía pasar la noche en vela", concluye una encuestada. En cambio, en el caso de hoy se suele compartir más el tema: se levanta "el que primero lo oye" o se turnan en esa labor. Cuando la madre tiene que dar el pecho, es ella la que atiende al niño cuando llora de noche.
La mayoría de las mujeres encuestadas considera lógico aplazar el momento de tener un hijo por la crisis pero... no por mucho tiempo. Lo que sí coinciden todas en afirmar es que hasta que no se tiene el primero, se desconoce el coste real de la maternidad.
Las madres de hoy admiten que prefieren recortar gastos de ellas mismas antes que hacerlo de sus bebés; aún así, el 17% ha cambiado la comida del bebé, el 27% ha recortado gastos de guardería y el 33% de cuidadora. Por su parte, el 36% de las madres encuestadas admite que hace menos regalos a otros bebés del entorno.
Soluciones que dan más libertad
Extractor de leche: mientras que para las madres de ayer el extractro de leche se usaba para eliminar el exceso de leche, las de hoy lo consideran un instrumento que les proporciona libertad y tiempo: su uso es para extraer esa leche materna, congelarla y darla con biberón.
El biberón: la actitud de las entrevistadas hacia los biberones es positiva. Son una opción cómoda, casi tan sana como la leche materna y facilita la incorporación de la madre al trabajo fuera del hogar, ayudando a involucrar a los padres en la alimentación del bebé.
Vigilabebés: el 52% de las madres lo utiliza o lo ha utilizado y el 10% no lo usó pero al menos se lo planteó. La principal pega, su elevado precio aunque en la mayoría de los casos fue un regalo.
En definitiva, lo que echan más de menos las madres de hoy es el tiempo pero agradecen el avance de las nuevas tecnologías y el aumento de la información ya que, antes había 'muchos tabús'.
Aunque la implicación del padre en el cuidado de los hijos ha aumentado, por parte de ellas siguen demandando más colaboración y les animan a solicitar los permisos de paternidad existentes. Gracias a estos resultados se entiende aquello de 'madre no hay más que una'.