Bienvenido a Terra
  
 
Canal Mujer de Terra.es
Portada > Padres > Embarazo y parto
   


BUSCAR EN EL CANAL

Moda

Bodas

Corazón

Ponte Guapa
Cuídate

Tu Casa
Tu Cocina

Pareja y Sexo
Padres

  Horóscopo

  Amor y Amistad

  Nutrición-Bienestar

Foros
Chat


Canal Mujer. Embarazo y parto


La tripa de la embarazada


Es habitual que toda embarazada haga un seguimiento casi a diario de la evolución de su abdomen según avanza la gestación.


Es algo normal que esto suceda y es incluso beneficioso, ya que contribuye a reforzar los sentimientos de implicación de la mujer en el embarazo y la maternidad.

Pero no hay que exagerar. La forma y el volumen de la tripa según se desarrolla el embarazo apenas aporta datos esenciales sobre su evolución. Desde luego, deben olvidarse todas esas leyendas y mitos que relacionan sexo u otras características del futuro hijo con la forma o volumen de la tripa. Son meras supercherías.

¿Qué elementos influyen en la forma de la tripa? Básicamente son dos: la posición del feto y las características de la placenta por un lado y la constitución física de la madre por otro.

El tamaño y posición del bebé
Un bebé que habitualmente está en posición transversal provoca una tripa más ancha que alta, mientas que uno que se mantiene en posición de pie o de cabeza manifiesta una tripa alta. La forma de la tripa debida al posicionamiento el bebé en el interior de la madre no refleja ningún dato de interés sobre la evolución e embarazo.


Placenta y líquido amniótico
El volumen de la tripa se ve influenciado también por las características de la placenta y por la cantidad de líquido amniótico que hay en su interior.

Es importante el volumen de líquido amniótico. El líquido amniótico envuelve al bebé dentro de la bolsa fetal, le protege de agresiones externas, facilita sus movimientos y es el entorno más adecuado para su desarrollo general.

Es un elemento vital para el crecimiento de algunos de sus órganos, como los pulmones, los riñones y para el buen funcionamiento del tracto intestinal. En las primeras semanas de embarazo está compuesto por agua procedente del cuerpo de la madre, pero a partir de la semana 20 se compone básicamente de orina fetal.

Su volumen varía de unos casos a otros, pero se puede estimar que sus valores normales están entre medio y dos litros. Cuando la cantidad de líquido amniótico está por debajo o por encima de esta cantidad, nos encontramos ante problemas en la gestación. El volumen de la tripa puede alertar sobre alteraciones en el líquido amniótico.

La presencia de una cantidad reducida de líquido amniótico se conoce como oligohidramnia. Se puede producir por rotura de las membranas, por un deficiente desarrollo del feto o por malformaciones de alguno de sus órganos esenciales, como los riñones. La falta de líquido amniótico durante periodos prolongados afecta al desarrollo de los pulmones del bebé y eso es una complicación grave. La oligohidramnia se detecta normalmente en las ecografías y su resultado habitual, si las condiciones del bebé lo permiten, es el adelanto del parto.

La polihidramnia, por el contrario, es la presencia de cantidades excesivas de líquido amniótico. Casi siempre se debe a alteraciones internas del feto, bien por problemas cardiacos, gastrointestinales, del sistema nervioso o por infecciones. En madres diabéticas aumentan los casos de exceso de líquido. Pero la principal consecuencia de la polihidramnia es que avisa de problemas congénitos en el feto. El exceso de líquido amniótico distiende las paredes del útero y puede provocar un parto prematuro.

Ambas situaciones exigen una monitorización del embarazo y un seguimiento constante para atajar a tiempo las complicaciones que generan.

Las características físicas de la madre
Las condiciones anatómicas de la madre influyen poderosamente en la forma que tiene la tripa durante el embarazo.

La calidad de los músculos abdominales en determinante. Una musculatura abdominal muy desarrollada hace que la tripa aparezca plana y alta, mientras que una situación de flacidez hace que el útero se desplace hacia delante y la tripa adopte una forma picuda.

La columna vertebral de la madre también influye en la forma de la tripa. Según el grado de desviación genera una tripa mas menos prominente.

La estatura y las situaciones de sobrepeso también se relacionan directamente con en el tamaño y forma de la tripa durante el embarazo.



Artículos Relacionados
· El primer trimestre es el peor
· Las primeras patadas del bebé
· Falsos mitos del embarazo
· Cursos de preparación al parto
· El embarazo después de los 35
ver más artículos


Terra Mujer / Doctora Maria José García Rubio

IMPRIMIR ENVIAR A UN AMIGO