Bienvenido a Terra
  
 
Canal Mujer de Terra.es
Portada > Padres > El niño
   


BUSCAR EN EL CANAL

Moda

Bodas

Corazón

Ponte Guapa
Cuídate

Tu Casa
Tu Cocina

Pareja y Sexo
Padres

  Horóscopo

  Amor y Amistad

  Nutrición-Bienestar

  Tienda Erótica

Foros
Chat


Canal Mujer. El niño


Escuela de padres


Consejos para que duerman de un tirón


Son muchas las teorías y los criterios para valorar el sueño de un niño y la manera correcta o incorrecta de conseguir que lo hago bien.


Como todos sabemos el sueño es algo innato con lo que todos nacemos, ya sabemos dormir desde que nacemos es algo que no hay que aprender, sin embargo, existen una serie de normas que hay que seguir porque son culturalmente aceptadas y , éstas, si que hay que aprenderlas.

Dormir determinadas horas y en determinado espacio de tiempo (por la noche), dormir con pijama y sin los zapatos puestos, no despertar a los demás si despertamos nosotros, etc. Todas estas normas se deben de aprender, y el niño pequeño necesita su periodo de adaptación y de aprendizaje. Nuestros antepasados nearthentales probablemente no seguían ninguna de estas normas, sin embargo conseguían que sus niños durmieran plácidamente encima de una cama de hojas en la cueva.


Una problemática común
¿Porqué ahora nos preocupamos tanto de seguir estas reglas y acudimos a médicos y especialistas porque el niño no duerme las horas necesarias o no quiere dormir sólo? Realmente es una problemática actual que no tiene nada que ver con las aptitudes que poseemos como ser humano.

En la mayoría de los casos los niños acaban por aprender y por dormir cuando todos duermen, aprenden a ponerse el pijama, a lavarse los dientes antes, etc. La problemática surge de las normas sociales.

Si valoramos un poco la situación, el niño pequeño que no duerme todas las horas que quisiéramos, probablemente lo hace porque no le apetece, no tiene sueño, quiere que le acurruquen para dormirse, etc.
Todos hemos oído frases del tipo, “no metas al niño en tu cama o se acostumbrará”, “déjale llorar en la cuna hasta que se duerma de cansancio”, etc.

Realmente ¿por qué llora el niño?
No me cabe duda que es porque necesita algo, ¿y qué puede ser? Si ha comido, está limpio y cómodo, lo que necesita es a su madre o a su padre que le mimen y le den atención. Esos padres que siguen las normas y que no cogen al niño porque se acostumbrará, están fomentando que la actitud del niño continúe, seguirá llorando cuando quiera que le acunen y que le cojan y a la larga aprenderá que sus necesidades no van a ser cubiertas por sus padres cuando él quiere, con lo cual, a la larga no pedirá lo que necesita y se sentirá frustrado.

Por supuesto los padres se mantendrán ajenos completamente a todo esto y el niño crecerá con una serie de carencias afectivas porque “la abuela dice que es malo meterle en la cama o la amiga de turno dice que se malacostumbrará”.

El deseo innato de cada madre cuando su hijo llora es consolarle y calmarle, si no lo hacemos es obligadas por unas normas sociales que nada tienen que ver con el instinto
Las madres a veces van contra su instinto
Si miramos dentro de nosotros mismos, nos daremos cuenta que el deseo innato de cada madre cuando su hijo llora es consolarle y calmarla, si no lo hacemos es obligadas por unas normas sociales que nada tienen que ver con el instinto. La madre se siente forzada a no acostumbrar a su hijo con lo cual ya hay dos frustrados: la madre con su necesidad de protección sin cubrir y el niño con su necesidad de afecto también sin cubrir.

Lo mejor que se puede hacer es dejarse llevar por el instinto y por lo que el cuerpo nos pide. Los niños lo hacen así y no se cohíben ¿por qué no lo hacemos los mayores? Queremos ser los padres perfectos, pero esa perfección viene dada por unas normas que no sabemos quien impuso en la sociedad, que se fomentan de unos a otros y que no tienen ningún rigor en muchas ocasiones.

Al final, los niños acaban aprendiendo
¿Alguna de vosotras conoce a algún niño que duerma con sus padres todas las noches cuando ya es mayor? ¿Alguien conoce a algún niño mayor que quiera ser acurrucado para dormirse? Seguramente la respuesta es “NO”.

Con lo cual todos esos miedos que aparecen cuando el niño es bebé son infundados ya que no existen pruebas que lo corroboren. Los niños mayores se duermen en sus camas tan contentos, rodeados de sus héroes y cuentos y no necesitan a sus padres para eso.

La necesidad de los padres ahora pasa a otros aspectos como actividades de ocio, tareas de la escuela, etc. Pero ninguno llorará porque no le cogen.

Los consejos de madres, abuelas...
Cuando nace el bebé y volvemos a casa, todo es un mar de dudas y madres y abuelas se empeñan en aconsejar. Ten en cuenta que nadie va a conocer a tu hijo como tú y que las generalizaciones con los bebés no existen. No puedes valorar a tu hijo por el mismo rasero que los demás. Al igual que los mayores, cada persona es un mundo y la personalidad de tu hijo se formará basándose en ti y tu entorno, probablemente muy distinto al de otras personas. Con lo cual no se puede establecer una pauta de actuación común para todo el mundo.

Existen muchos libros de autoayuda que aconsejan seguir unas pautas u otras, a menudo sólo sirven para hacer un lío a los padres ya que algunos se contradicen. Es bueno tener algo de información, pero no olvides que la mayor información te la dará tu hijo.
Obsérvale día a día y aprende los trucos que funcionan para vosotros y no para el vecino.
A la hora de dormir es bueno establecer una rutina para que todo sea monótono y pueda aprender debido a la repetición.
Si el niño se despierta de noche llorando es porque necesita algo, acúnale, cántale, acurrúcale. Tú eliges , él solo quiere que le prestes atención. Si le dejas llorar, su impotencia le hará continuar y después de media hora será más complicado calmarle. Si le das lo que quiere en los primeros minutos, pronto se calmará y podréis seguir durmiendo.
El darse media vuelta y dejarle llorar hasta que se canse solo provocará que no peguéis ojo en toda la noche y que el niño se frustre. Al día siguiente estará inquieto, cansado y vosotros igual. Repite esta dinámica cada noche y acabaréis en el psiquiátrico.
Cuando los niños son aún bebés, están habituados al olor y contacto de su madre, si se despiertan por la noche o no quieren dormir, tal vez el meterles en la cama con nosotros un rato para que sientan nuestro calor y se sientan protegidos, será una buena opción, en la cuna se sienten solos y abandonados. Después de que se haya dormido podrás devolverle a su cuna y todo estará calmado.
Ten en cuenta que una vez alcance una rutina a la hora de dormir, no va a necesitar nada de esto, con lo cual es un periodo en el que tienes que valorar qué trucos son los que mejor funcionan.
No todos los niños duermen de un tirón, suelen despertarse y al echar de menos el contacto físico empiezan a llorar, si no se calma en un tiempo corto , cógele y acúnale, si no está enfermo ni le ocurre nada se calmará en poco tiempo.
A menudo hablarle , y decirle cositas le calma también, ten en cuenta que se despierta en medio de la oscuridad y no tiene ninguna referencia, ni de sonido ni visual, si te escucha hablarle o canturrearle o te ve que le pones el chupete o le das agua volverá a dormirse.
Los niños no lloran por capricho, sobre todo cuando son tan pequeños, todavía no han aprendido a manipularnos con sus llantos y solo quieren recibir lo que esperan, si no es así se volverán más llorones.
Cuando ya son más conscientes puede ser que utilicen el llanto como herramienta para conseguir lo que quieren , pero es un llanto muy distinto y sus necesidades son otras , como no comer, conseguir chuches, etc. Aprende a valorar cada situación, son muy distintas.



Artículos Relacionados
· Cómo favorecer el aprendizaje de las matemáticas
· Enséñales a compartir
· Hijos de padres separados
· La vuelta al trabajo de la madre tras la baja maternal
· Las manías y los tics de los niños
ver más artículos


Terra Mujer / Vicenta Sanz Herrero, Psicóloga clínica

IMPRIMIR ENVIAR A UN AMIGO