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Escuela de padres

Cómo prevenir la obesidad infantil
La sociedad de nuestros días se encarga a diario de fomentar en todos nosotros el culto al cuerpo y la imagen para conseguir el éxito.
Tanto en dibujos animados como en películas nos enseñan que el exitoso y el héroe son personajes guapos, bien vestidos y con dinero en la mayoría de los casos. Hacen ejercicio y se dedican a cuidarse.
Estos cánones de belleza se inculcan en los niños desde muy pequeños y los que no consiguen ser así, se sentirán en el futuro objeto de burlas en colegios, sufrirán el aislamiento social y tendrán una serie de problemas adaptativos importante.
Lo mejor que se puede hacer desde la infancia más temprana es enseñar al niño a quererse tal y como es y a aceptarse con sus defectos y sus virtudes.
A la hora de enseñar alimentación en niños pequeños lo tenemos complicado, puesto que muchas veces su paladar no se adapta a la variedad necesaria, pero lo difícil no es imposible y somos los padres los encargados de educarles.
Los padres establecerán en casa unos menús A menudo en las casas se cocinan alimentos rápidos que permiten a los mayores acabar pronto, no manchar mucho y además resultan ricos a los niños (pizzas, hamburguesas, etc) son alimentos que la mayoría de los niños conocen. No queremos decir que no los prueben, pero desde luego no deberían estar en su dieta habitual. El día de su cumpleaños podemos ir al burguer como algo especial, pero no seguirlo por norma. Los padres establecerán en casa unos menús que permitan al niño ir probando todo tipo de alimentos y a través de juegos y canciones aprendan los distintos sabores y colores de verduras, hortalizas, etc.
Podéis enseñar al niño pequeño la diferencia entre dulce y salado o ácido y amargo, también, jugando con los colores podéis enseñarla como sabe la zanahoria o el pepino , por ejemplo, pueden pintarlo en su cuaderno o hacer un cuadro con todas las frutas que conocen.

|  | La comida sana es sana para ti y para los demás, él repetirá lo que tu haces. Si se convierte en un niño obeso luego será más difícil volver atrás. Evita delante de él todos estos comportamientos y enséñale unos hábitos de alimentación saludables, fuera chucherías y tentempiés, si tiene hambre que coma un bocadillo, pero no le enseñes a alimentarse de patatas fritas y cocacolas o de bollos industriales.
Cada vez existe más obesidad infantil y probablemente los hábitos de las casas españolas no sean los más saludables del mundo, controlarlo no será complicado si lo haces desde un principio y generas el hábito en tu hijo. Sabrá que chucherías solo se comen en fin de semana y que a la pizzería solo se va en momentos especiales o para celebrar algo.
Por otro lado nos encontramos con el problema de que muchos niños rechazan algunas comidas y es imposible que coman verduras o pescado, además, también existen casos de niños que bastante mayores siguen tomando el puré o la papilla para cenar o un biberón de Colacao antes de dormir.
No tiene por qué ser malo que lo tome, pero desde luego no podemos dejarle que mantenga hábitos de bebé cuando ya tiene 4 ó 5 años.
El Colacao se toma en vaso y los purés desaparecen de la dieta se come lo mismo pero masticando. Sé que los padres actúan muchas veces por comodidad, pero más tarde se encontrarán con la negativa del niño para dejar de hacerlo y entonces estarán perdidos.
En estos casos tendremos que actuar con premios y castigos, el niño tiene que aprender a comer de todo y en las texturas correspondientes, si se niega le enseñaremos a conseguir cosas que le gustan cada vez que lo haga como nosotros queremos. En niños pequeños funcionan muy bien las fichas, es decir, negociamos con él por ejemplo que cada vez que se coma la sopa bien tendrá una ficha de plástico de colores, cuando consiga 5 fichas podrá tener un regalo que previamente se ha pactado también.
El niño de esta forma tendrá un estímulo atrayente para él que le ayudará a reforzar la buena conducta. Al principio podemos empezar por pocas fichas para conseguir premio, para que le resulte más fácil y poco a poco aumentaremos el número de fichas que debe conseguir, así instauraremos la conducta sana que queremos mantener.
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Algunas ideas que funcionan
Una vez conseguido podemos cambiar el juego y ahora intentar comer otra cosa conflictiva, así, podemos enseñar a nuestro hijo que si hace las cosas bien podrá obtener beneficios y que si las hace mal todo seguirá igual.
No utilices el castigo a menudo, puedes convertir la hora de la comida en un infierno, funciona mucho mejor el premio por la conducta bien hecha.
No olvides pregonar a los cuatro vientos lo bien que ha comido hoy para que abuelos, vecinos, amigos, se enteren y le alaben, para un niño pequeño es muy importante sentirse valorado por sus mayores por cosas que hace bien.
No dejes que todo el mundo esté enterado de lo mal que come y que los comentarios le sirvan de castigo, así fomentarás una mala visión de sí mismo como si estuviera haciendo algo malo.
Ocúpate de que aprenda la conducta sana y deja de lado los comentarios negativos sobre las chuches o si está gordo o no.
También deberás instruir al resto de los familiares cercanos para que sigan la misma pauta de comportamiento, no podéis ir de visita a casa de la abuela y que ésta insista en que el niño se coma el bollo de chocolate que le ha comprado, pasa en muchas casas que las abuelas insisten en que todos comamos mucho, como si estuviéramos pasando hambre en nuestras casas.
Aprende a decir no a tiempo y te ahorrarás mucho trabajo con tu hijo, él no puede recibir pautas contradictorias porque se hará un lío y no sabrá lo que está bien o mal. No conseguirás mantener la conducta cada vez que está en otra casa permites que haga cosas distintas de las que hace en casa. Las normas son en todos los sitios iguales, salvo alguna excepción por fiestas o cumpleaños.
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| Terra Mujer / Vicenta Sanz Herrero, psicóloga |
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