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Estimula a tu bebé

Juegos para grupos de niños
Has organizado una fiesta de cumpleaños y tienes la casa llena de niños, o en una reunión familiar coinciden todos los primos... 
En estas circunstancias los niños se entretienen y divierten solos, pero, ¿por qué no jugar con ellos y a la vez propiciar ciertos aprendizajes? A continuación te presentamos algunas ideas y juegos para llevar a cabo con grupos de niños. En todos ellos se estimula su psicomotricidad, el sentido musical y del ritmo, así como las relaciones sociales.
A los niños les encanta la música, el ritmo, cantar, bailar, dar palmas, hacer ruido. Primero vamos a ver algunos juegos y actividades que se pueden hacer con música.
 Juega con ellos |  | El juego de las sillas
La modalidad más conocida del juego de las sillas es aquella en la cual los niños tienen que moverse y bailar alrededor de un círculo de sillas (siempre tiene que haber una menos que el número de participantes) hasta que la música se para. En ese momento cada participante debe ocupar una silla. Quien quede de pie será excluido de la siguiente ronda. Se retira una silla y el juego continua hasta que queda un único participante, que es el ganador.
Una variante más sencilla, para la cual no hacen falta sillas es aquella en la que, al pararse la música, los niños deben dejar de moverse y bailar, deben quedarse quietos allí donde estén y tal y cómo estén. Hasta que no vuelva a sonar la música no pueden moverse. Tampoco pueden hablar ni reírse. El que se mueva queda eliminado. Los que van siendo eliminados pueden “molestar” a los demás para conseguir “moverlos”, pero sin tocarles, sólo hablándoles y haciendo gestos que los distraigan o los hagan reír.
Se pueden introducir más cambios: que los niños tengan que tumbarse en el suelo cuando pare la música; que tengan que quedarse a la pata coja (primero con un pie y luego con el otro); que tengan que dar palmadas… Lo ideal es ir cambiando las instrucciones, alternándolas, introduciendo variantes y novedades.
La isla musical
Los niños se colocan de pie sobre una hoja de papel de periódico. Comienza a sonar la música y cada vez que se pare, deben arrancar un trozo de papel. Se trata de resistir el mayor tiempo posible dentro de la “isla” de papel sin pisar el suelo. En el momento en que algún participante pisa el suelo el juego ha terminado.
Este juego es mucho más divertido si hay niños suficientes como para formar más de un grupo. Ganará el equipo que más tiempo aguante sobre su “isla”.
¿Quién está sonando?
Coloca a los niños sentados en el suelo formando un círculo. El que se la liga tiene que quedarse en el centro, sentado y con los ojos vendados. Los niños que forman el círculo deben pasarse de mano en mano una campana o un cascabel, sin hacer ruido, sin hablar. Y el que está en el centro tiene que adivinar quién tiene la campana en las manos. Cuando lo averigua, a quien ha pillado con la campana pasa al centro y el juego continua.
Puedes ser tú quien indique en qué momento se detiene el juego para que el niño del centro intente adivinar quién tiene la campana o el cascabel.
Si no tenéis una campana en casa se puede jugar con un papel algo grande y que haga algo de ruido, o con un plástico, una bolsa...
Animales sueltos en la granja
Este juego suele utilizarse si además queremos formar grupos para un juego posterior. Colocaremos a los participantes en círculo. Dependiendo del número de niños formaremos grupos de 3 o más individuos. Les iremos diciendo al oído el nombre de un animal: el gato, el perro, la vaca, el cerdo... alternativamente, de manera que al final cada animal tenga esos 3 o más representantes. Luego les vendaremos los ojos, les juntaremos a todos en el centro, mezclados, y, sin que puedan hablar ni una palabra, sólo emitiendo el sonido del animal, cada uno debe encontrar a sus compañeros. El equipo que antes se agrupe es el vencedor.
La caza del zorro
Cada participante se cuelga del pantalón un pañuelo, un trapo, un jersey... Se delimitan los límites del campo de juego que en ningún caso se pueden sobrepasar. Y se trata de quitar el máximo número de “colas” sin que a uno le roben la suya. Cuando a un niño le quitan su “cola”, ha perdido y debe retirarse. Se puede jugar con dos objetivos: que gane el que más “colas” consiga o por el contrario que el ganador sea el último en quedar sobre el terreno; con cada opción favoreceremos actitudes diferentes en los niños que participen.
Otra forma de jugar, si hay niños suficientes es formando equipos que competirán entre sí. En este caso hay que procurar que las “colas” de cada equipo sean de diferente color.
El lobo y los corderitos
Todos los niños se sentaran en el suelo, bien desordenadamente, o bien formando una fila con las piernas y los brazos entrelazados. En cualquier caso deben sujetarse muy fuerte los unos a los otros, pues el lobo (que puede ser un niño o un adulto) debe separar a los niños del grupo uno por uno. Los que van siendo separados pasan a ayudar al lobo a separar al resto.
¿Eres Drácula?
Todos los niños llevan los ojos vendados. Hay uno que se la liga: Drácula. Cada vez que dos niños se encuentran deben darse un beso. Pero... ¡ojo!, cuando se encuentran con Drácula éste les morderá el cuello. El que es mordido pasa a ser otro Drácula (sin decir nada para que no le descubran) y el juego continua. Ganará el último niño en ser mordido por los Dráculas.
| Terra Mujer / Luis Ramos. Psicopedagogo |
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