Protege su vista
Gafas de sol, imprescindibles para los niños
Cuidar sus ojos es una garantía de futuro. Las largas exposiciones no son recomendables y cuando llega el buen tiempo los riesgos se multiplican.
Según la Asociación Europea de Gafas de sol (ESA) hay que advertir al niño de que la belleza y la alegría que llega con el astro rey también incluye ciertos peligros bajo su haz. La actividad que mantienen los niños al aire libre y los beneficios que ello comporta, no nos hacen conscientes de que están expuestos si no llevan la protección adecuada. Pero además de la piel hay que prestar especial atención a sus ojos.
Los adultos debemos tener en cuenta que las gafas no son un juguete, de ahí que a la hora de incorporarlas a la actividad diaria del niño, el pequeño debe conocer las consecuencias de no hacerlo y que debe tratarlas como un objeto que redunda en su beneficio, explicándoles que, aun llevándolas puestas, nunca debe dirigir su mirada directamente al sol.
Mediodía dañino
El profesor José Fernández Vigo, catedrático de Oftalmología y director del Centro Internacional de Oftalmología Avanzada, explica que hay que evitar que los infantes miren al sol a través de prismáticos o telescopios ya que “puede producirse una quemadura irreversible”.
'La exposición excesiva, especialmente en las horas del mediodía, hace que se puedan producir pequeñas `quemaduras´ superficiales en los ojos. Son muy molestas, pero no graves', dice el profesor Fernández Vigo.
Excursiones en la montaña o largas jornadas en barco o en la playa son momentos en los que hay que tener un cuidado más específico. 'Especialmente con los niños con ojos claros y piel poco pigmentada', comenta el oftalmólogo. Quien afirma que los tres años es una edad a la que hay que empezar a tomar precauciones.
La reflexión solar en la nieve es tan dañina como la que se produce en la playa, donde Fernández Vigo recomienda un truco para las horas de máxima exposición que consiste en que los niños utilicen gafas de natación. 'Hay marcas acreditadas que incorporan en sus cristales el filtro solar adecuado, con lo que podemos conseguir que, al menos en las horas del baño, los niños estén debidamente protegidos'.
Escala de cristal
Según las conclusiones del Estudio sobre la Salud Visual de los Europeos en 2010, elaborado por Transitions Optical, en general, los europeos son conscientes de los principales efectos negativos que la radiación ultravioleta ejerce sobre la salud.
En el caso de los efectos nocivos que produce en los ojos, los países del sur son los más conscientes: Portugal (15 por ciento), España (13 por ciento) e Italia (13 por ciento) frente al 10 por ciento de media europea.
Al adquirir las gafas de sol, los padres deben tener en cuenta que en algún momento su hijo las morderá o jugará con ellas, de forma que los materiales deben ser seguros. Fernández Vigo indica que los lentes 'deben estar homologados si no se quiere aumentar el riesgo de que el ojo quede afectado'.
La categoría del cristal se mide por una escala del 0 al 4. Desde gafas para interiores a gafas para luminosidad muy alta. Las hay de distintos tonos de cristal: amarillas, grises, marrones, verdes o azules. Unas aumentan contrastes y otras ofrecen colores más naturales. La recomendación es dejarse aconsejar por un profesional.
Verónica Carceller, Product Manager Cosmética de Chicco España, experta en Cosmética e Higiene, explica que en la montaña, sobre todo 'cuando hay nieve', los rayos de sol son más agresivos y se recomienda una protección de grado tres, 'ya que la de grado dos sería insuficiente para proteger la vista del bebé'. Su experiencia le dice que los padres buscan protección y calidad visual en las gafas de sus hijos.
Las firmas especializadas desarrollan una amplia gama de este producto y ofrecen una extensa variedad de modelos actuales de divertidos diseños, para niños y niñas, que van modificando sus características en función del rango de edad.
Las gafas para niños de meses se presentan con patillas y montura flexible para adaptarse a la cara de los más pequeños. A partir de un año tienen patillas flexibles y montura rígida, y, de dos hasta cinco, son totalmente rígidas.