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APUNTES MODA

Estilo de princesa

Pasarela de moda en la boda monegasca

Celebración religiosa y celebración civil para el enlace entre Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock. Lo qu significó que las invitadas tuvieron ocasión de lucir diferentes looks a lo largo de los dos días de boda real. Analizamos los mejores outifits de este enlace.
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Terra Mujer / Europa Press

Sin duda desde el 'sí quiero' civil entre Alberto de Mónaco y Charlene, el color azul ha ganado un nueva definición: el color de las princesas. La novia y dos de las mujeres más importante de la familia Grimaldi, la princesa Carolina y su hija Carlota eligieron el tono para la esperada celebración civil.

Charlene, en su boda civil

Para su boda civil, Charlene Wittstock apareció en el Palacio Grimaldi con un elegante traje pantalón de gasa en color azul aguamarina que ha combinado con un cuerpo de encaje y una chaqueta de manga larga.

Un outfit que gustó mucho a todos los presentes, y del que aún no se conoce quien fue el creador, porque se ha llegado a decir que todo él ha sido diseñado por la propia novia.

Tras convertirse en Su Alteza Serenísima la princesa Charlene, la joven se desprendió de la chaqueta para disfrutar del concierto de Jean Michel Jarre.



Más princesas de azul

La esposa del Príncipe Alberto no fue la única en elegir el azul princesa para la ceremonia civil . La Princesa Carolina y su hija Carlota, se sumaron a la moda 'blue'.

Por la tarde, la Princesa Carlina sorprendió a todos con un exquisito vestido azulón y una estupenda pamela de rafia con adornos florales, mientras que su hija Carlota se decantó por un vestido en tonos aguamarina que conjuntaba con una bonita pamela con un ribete de tela del mismo color del vestido.

Madre e hija se deshicieron de sus respectivas pamelas para disfrutar de la noche y además Carlota sumó a su outfit un toque de lo más glamouroso: un bolero semitransparente con pedrería.

Mientras su hermana y su sobrina amoldan su outfit para la noche, la Princesa Estefanía decidió cambiar su vestido por otro totalmente diferente. Si para la ceremonia civil, la hermana del novio escogió un vestido de cuerpo ceñido en color visón de raso, con una torera de encaje, por la noche prefirió disfrutar de la buena temperatura con un vestido sin mangas negro con paillettes.

Cambio de look nocturno

Aunque no es muy habitual, antes de la cena celebrada en el Ópera Garnier, todos los invitados pasaron por sus respectivas habitaciones para remodelar su atuendo. Si por el día triunfaron los vestidos cortos y sobrios, por la noche brillaron los vestidos que rozaban el suelo y que sacaban el lado más estiloso de todos los presentes.

Una vez más, una de las invitadas más elegantes y exquisitas de la noche monegasca fue la sobrina del Príncipe Alberto, Carlota, con un vestido largo con escote corazón en azul cielo, con un citurón de pedrería y una espectacular capa que cubría sus hombros. Un outfit que potenció, más si cabe, su belleza.

Junto a ella, sus dos hermanos, Andrea y Pierre, que escogieron un frac con camisa y parajita blanca. Del mismo tono que la camisa de sus sobrinos apareció la Princesa Estefanía quien prefirió lucir hombros bajo un vestido largo con detalles plateados.




Tiaras y coronas

Si algo resaltó en la noche monegasca fue el detalle de las tiaras sobre las cabezas más 'reales' de la celebración. Unos detalles que se habían echado de menos durante las jornadas anteriores pero que llegaron como agua de mayo al caer la noche monegasca.

Sin duda una de las más espectaculares fue la joya que lució la Princesa Carolina, que volvió a elegir un vestido de encaje negro con transparencias de Chanel. Este fue uno de los pocos outfit que no rozó el suelo aunque sí tocó el cielo.

Las Princesas de Suecia fueron otras de las más elegantes sobre todo por las dos refinadas que llevaban. La Princesa Victoria eligió una tiara digna de cuento de hadas que supo combinar a la perfección con un original vestido asimétrico en rosa y gris, con fajin de pedrería. Un mezcla que cautivó mil veces más que su sobrio estilismo de la tarde.

Su hermana, Magdalena de Suecia, volvió a dar una buena clase de elegancia y sofisticación bajo un vestido de palabra de honor drapeado en color gris perla con flores superpuestas del mismo tono, acompañado de una corona y una gargantilla de brillantes. Exquisita y glamourosa como pocas.

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