La pasarela de la alfombra roja

Las mejor y peor vestidas de los Oscar 2011
Un año más, la alfombra roja de la ceremonia de los premios Oscar se ha convertido en una auténtica pasarela de alta costura. Las actrices desfilaron con sus mejores galas.
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La peor vestida de los Oscar
El mejor look de Anne Hathaway en la gala
Lujo, glamour y esplendor es lo que ha habido entre muchas de las estrellas que han posado ante los fotógrafos con mucha predrería y brillos. Sin olvidar los escotes de vértigo y las transparencias que traspasaban la delicada línea de la insinuación.
Si ha habido un color que ha triunfado este año entre las 'celebrities' que han paseado su palmito por la 'red carpet' del Kodak Theatre ese ha sido el rojo, pero también hemos visto vestidos en el indispensable negro o en diferentes tonalidades de blanco. Los colores empolvados y maquillaje -ya demasiado vistos- también han tenido a sus fans.
Nos ha sorprendido que muchas estrellas han elegido tonalidades granates o magentas. Dentro de esta misma gama también han triunfado el bermellón y el color vino.
Mejor vestidas La mayoría de las celebrities supieron estar a la altura de
las circunstancias y, en general, pudimos ver trajes y looks
de auténtico esplendor. Entre las más guapas, estuvo la actriz
Mila Kunis, compañera de reparto de la
ganadora del Oscar Natalie Portman en Cisne
Negro, con un Elie Saab en color malva y drapeado, que
completó con un clutch en color carne.
Precisamente tres de las vestidas en tonos nude
fueron las actrices más acertadas. En primer lugar, tenemos
que resaltar a Halle Berry. Aunque en algunas
ocasiones haya cometido auténticos atentados estéticos, la
actriz se convirtió también anoche en una de las más
elegantes. La catwoman posó para los flashes con un
espectacular modelo de Marchesa con
cristales, falda de tul y escote palabra de honor. No
resultaba excesivo, pero sí impactante y le sentaba como un
guante. También de Marchesa y en nude acudió
la jovencísima Hailee Steinfeld, nominada en
la gala, con un diseño con falda de tul, pailletes, escote en
corazón y transparencias. Un modelo perfecto para una joven
con un aspecto tan dulce y de piel clara.
La tercera reina del nude fue la intérprete Cate Blanchett,
con un diseño de Givenchy Couture. Con un originalísimo diseño
en blanco, nude y con detalles en amarillo, la actriz
deslumbró en la alfombra roja y demostró que salirse de los
típicos diseños para galas como ésta no está reñido con la
elegancia.
En negro pudimos ver a la novia de
Matthew McConaughey, la modelo brasileña
Camila Alves, que se decantó por un Kaufman Franco, diseñador
del traje de novia de Eva Longoria, con escote
de infarto y falda con mucho volumen. Tal vez el escote fuese
demasiado pronunciado, pero no se puede negar qu el modelo le
sienta genial y, especialmente la falda, es sencillamente
preciosa. De oscuro apareció también Reese
Witherspoon vestida con un Armani Privé con ribete
negro en el escote palabra de honor. Completaba su look con un
peinado-coleta y pulsera de diamantes. La sencillez hecha
elegancia.
En tonos claros pudimos ver sin embargo a Michelle
Williams enfundada en un Chanel que
le daba un aspecto sereno y favorecedor. Sin duda, una de las
más elegantes de la gala. Algo menos sencilla, pero también
muy acertada estuvo Hillary Swank, que acudió con un Gucci en
colores claros y metalizados con plumas en la falda y clutch
también en colores metálicos.
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La reaparición de Pe Si había expectación por ver a una de las celebrities desfilar
por la alfombra roja, esa era Penélope Cruz. La de Alcobendas
no se había dejado prácticamente fotografiar desde que el
pasado mes de enero diera a luz a su primer hijo con Bardem,
nominado ayer al Oscar como mejor actor, que finalmente no
ganó. Finalmente, poco después de las 16:30 horas en la
soleada ciudad de los Ángeles se disiparon las dudas y Penélope
desfiló de la mano de su marido, del que no se depegó ni para
posar, enfundada en un L’Wren Scott en tonos rojos con
pailletes y tirantes. Es la primera vez que la española escoge un
vestido de esta diseñadora, que curiosamente es la novia de
Mick Jagger, y que ya se ha convertido en la modista de cabecera
de muchas celebrities.
En cuanto a su elección, hay diferencia de opiniones sobre el
vestido, desde luego. Aunque hay que reconocer que Penélope
está bastante recuperada de su embarazo, en el que ganó
bastante kilos, es innegable que su vestido es mucho menos
glamouroso que en otras ediciones de los Oscar. ¿Creeis que el
modelo no era el adecuado?
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| Acertadas, pero no tanto... Entre las actrices que sin haber ido mal vestidas tampoco
merecen darle una bonificación extra a su estilista, podemos
incluir a Natalie Portman. La embarazadísima
ganadora del Oscar como mejor actriz se decantó por un vestido
con escote en V de la firma californiana
Rodarte, creadora de la totalidad de los
vestidos del film por el que precisamente Portman ha ganado la
estatuilla dorada, Cisne Negro. El vestido
nos convence más que el Viktor & Rolf que
lucióp en los Globos de Oro, pero no llegaba al nivel de
glamour de otras celebrities. Con un Dolce & Gabbana en
encaje morado apareció Scarlett Johansson. Estaba guapísima, cómo no estarlo siendo
ella, pero no nos acaba de convencer tanta transparencia para
una noche como ésta. Eso sí, el escote en la espalda le
sentaba de maravilla.
La presentadora de la gala,
Anne Hathaway, que lució numerosísimos
vestidos durante la noche, llegó a la gala acompañada nada
menos que del diseñador Valentino y,
naturalmente, con un vestido creado por él en rojo y con
escote palabra de honor. La cola era lo más reseñable del
modelito, con varios volúmenes y flores laterales. Sí, no se
puede decir que el look fuese incorrecto, pero hay algo en él
que no nos acaba de convencer. Al igual que en el estilismo
elegido por Sandra Bullock también en rojo de
Vera Wang. ¿Tal vez demasiado sencilla?
¿Demasiado blanca? A nosotros nos recuerda a Paz
Vega. Y eso no es nada bueno.
Mandy Moore también puede despertar
discrepancias con su Monique Lhuillier en
nude y con pedrería. Se podría considerar uno de los más
elegantes, por la sencillez de su look, si no fuera porque
el tono del vestido hace un efecto de bodypainting bastante
poco favorecedor. Nicole Kidman con su Dior
Couture bordado y Gwyneth Paltrow que se
deicidió por un Calvin Klein metalizado tampoco fueron de las
más acertadas, aunque no cometieron ningún desastre
estilístico.
Las condenadas por su look Helena Bonham Carter, como es natural, vuelve a estar en esta
categoría, aunque no con honores. Y es que la mujer de
Tim Burton no dio tanto la nota como en otras
ocasiones y su vestido negro no fue lo más criticado de la
noche, sin dejar de ser un esperpento, claro. El diseño era un
modelo en terciopelo negro creado por ella junto a la
diseñadora Collen Atwood, que ganó el Oscar al mejor
vestuario, y tenía esa inspiración gótica de época a la que ya
nos tiene acostumbrados. Lo más impactante de su look era sin
duda la bandera británica que llevaba atada a la pantorrilla y
que mostraba de vez en cuando a las cámaras. Que alguien nos
lo explique, por favor.
Pero las que se llevan la plama en cuanto a looks de miedo son
Marisa Tomei, Jennifer Hudson y... Sharon Stone. Cada una a su
manera consiguieron hacer de la alfombra roja de los Oscar un
lugar menos glamouroso, aunque mucho menos divertido desde
luego.
Sharon Stone se equivocó
profundamente con su look en general. Aunque ninguno de sus
componentes era por separado horroroso, el conjunto era
sencillamente terrorífico y la hacía parecer una
bruja-travesti recién sacada del Rocky Horror Picture Show. El
vestido en negro con plumas y anudado en la cadera era obra de
Dior, del que la actriz es imagen, y aunque
le hacía lucir tipazo no le favorecía en absoluto junto con
ese tupé y el maquillaje en tonos claros.
La cantante
y actriz Jennifer Hudson demostró nuevamente
su pésimo gusto a la hora de escoger vestidos de alfombra roja
y apareció con un estrambótico Versace
drapeado y con volúmenes en color rojo. Parece que lo de
"menos es más" no va con ella, desde luego.
Pero el
premio indiscutible de la peor vestida de la noche fue para
Marisa Tomei por su traje vintage de
Charles James en azul oscuro y con falda de tul en volúmenes. Si ya se cuestionó su Oscar ganado hace ya años, no nos extraña que después de este año se cuestione también su buen gusto para vestir.
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