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Peso OK en verano

Trucos para mantener la línea en vacaciones

Luce biquini hasta el final de tus vacaciones con las ideas, trucos, recetas y menús que te proponemos. Sin hacer dieta, sin renunciar a los caprichos y sin darte cuenta. Disfruta cuidándote y tu figura te lo agradecerá.

Aprovecha las vacaciones para descansar, para broncearte y guardar tu línea. Disfrutar cuidándote te hará sentir más guapa, más sana y más feliz que nunca. Estés donde estés, sigue unos buenos hábitos alimenticios y observa por ti misma los resultados.

Una sugerencia: experimenta con la nutrición. Prueba diferentes menús, diferentes formas de combinar los alimentos, nuevas recetas y maneras de comer. Como en la moda, encuentra tu propio 'estilo dietético', descubre los alimentos y hábitos que mejor te sientan. Te ayudamos a conseguirlo.

La hora de la compra

Éste es el un momento clave en tu dieta. Si te llevas a casa muchos dulces, alimentos grasos, precocinados y caprichos… lo más probable es que no consigas nunca estar en el peso que quieres. Haz la prueba: prepara tu lista de la compra con los consejos que te damos y pronto verás los resultados.

- Compra bio. Introduce alimentos biológicos en tu dieta y verás cómo las calorías se reducen sin necesidad de controlarte: aceite de oliva y de sésamo, yogures y leche vegetales (de soja, avena o almendras sin azúcar añadido), cereales, pan, pasta, arroz y galletas integrales, productos elaborados con tofu (hamburguesas, salchichas, empanadas), frutos secos (nueces, pipas de girasol, pasas, ciruelas), infusiones, miel, azúcar moreno…
- Congelados. Son la opción perfecta para ajustar el presupuesto, para quienes tienen poco tiempo y para tener alimentos sanos de reserva en el congelador, sobre todo pescado y verduras naturales. Prescinde de los platos precocinados tipo pizzas o fritos, y helados.
- Conservas. También son una opción rápida para prepara platos sanos. Atún, caballa, sardinas, verduras cocidas y legumbres deben ser parte del 'fondo de armario' de tu despensa.
- Alimentos frescos. En tu nevera no pueden faltar frutas y verduras de temporada, huevos, queso bajo en grasa, pescado y carne magra (pollo, pavo).
- Toque asiático. Después de la mediterránea, la asiática es la dieta más sana y ligera del mundo. Hazte con sus 'hits': salsa de soja (el aliño perfecto), vinagres perfumados, algas, sopa miso, tallarines y arroz oriental, té verde.
- Especias. Son perfectas para sustituir la sal, darle sabor a los platos ligeros y estimular tu organismo. Échale perejil picado y orégano a la ensalada, comino al gazpacho, hierbas aromáticas al pollo a la plancha…
- Legumbres. Como mínimo, tendrías que comerlas una vez a la semana, dos o tres es lo ideal. Pocos alimentos regulan y calman tanto tu apetito y le aportan tantos nutrientes beneficiosos a tu organismo. En verano, cómpralas en botes ya cocidas (pásalas por agua antes de utilizarlas) y prepara ensaladas frías.

Desayuno 10

- Proteínico. ¿Tienes mucha hambre? Hazte una tortilla o un huevo pasado por agua, una tostada con queso fresco o pavo, y acompáñalo por una infusión y un yogur desnatado.
- Batidos. Son ideales para ayudar a tu estómago a ponerse en funcionamiento. Puedes hacerlo con dos yogures desnatados o un vaso de leche de soja, 100 g de frutas de la estación y una cucharada de germen de trigo.
- Nutritivo. ¿Vas a hacer ejercicio o alguna actividad física? Toma un par de galletas de avena o dos magdalenas integrales. Las de espelta son muy sanas y no tienen azúcar añadido. Completa tu desayuno con un café con leche desnatada o de soja, o una infusión.
- Tostadas. Puedes hacerlas de pan integral. Las de pan dextrinado son muy ligeras y riquísimas. Ponles margarina vegetal o mantequilla ecológica y una cucharada de mermelada de frutos rojos sin azúcar añadido. Acompáñalas de un té y una rodaja de sandía.

En vacaciones

Procura no alterar demasiado tus horarios de comida ni saltártelas. Como es probable que te des caprichos, salgas a cenar y tomes el aperitivo en terrazas y chiringuitos, pon en práctica la ley de la compensación. Lo más inteligente es hacer un desayuno consistente, una comida a base de un solo plato consistente (hidratos o proteínas) acompañado de una ensalada y una cena muy ligera. Si un día comes demasiado, compensa cenando fruta. En las comidas, compensa calorías eliminando el pan, el alcohol y los postres dulces.

Cena poco

Junto con el desayuno, la cena es la otra clave para mantenerte en tu peso o adelgazar. Tu regla de oro: la primera comida del día debe ser abundante y la última ligera. La cena es la comida ideal para compensar nutricionalmente las otras ingestas del día y para conseguir que la balanza calórica se incline a tu favor.

A no ser que después salgas a pasear o a bailar, la cena es la comida que menos probabilidades tendrás de quemar. Las calorías que consumas se almacenarán en tu organismo para cuando las necesite. Si éstas son excesivas, se instalarán en tus puntos conflictivos en forma de grasa.

Si quieres cuidar tu línea en verano y durante todo el año, reduce tus cenas y hazlas pronto, nunca justo antes de acostarte. Para no llegar demasiado hambrienta a la noche, es importante que no te saltes comidas durante el día, incluido un pequeño tentempié a media tarde. Aquí tienes algunas ideas para preparar platos muy ligeros:

- Gazpacho de melón. Añádele a u gazpacho habitual trocitos de melón o uvas. O hazlo de esta manera: bate medio melón con un vaso de agua, una pizca de pimienta y una pizca de canela en polvo. Sirve frío con unas hojitas de menta y unos trocitos de queso fresco o jamón picado.
- Pescado marinado. Cubre varios filetes de pescado blanco con tres cucharadas de aceite, un de pimienta molida, una de azúcar moreno, dos de eneldo y media de sal gorda (mézclalo todo antes). Tápalo con papel de aluminio, coloca un peso encima y déjalo marinar 24 horas.
- Carpaccio de remolacha. Corta en láminas finas dos remolachas cocidas, colócalas en un plato y alíñalas con una mezcla de aceite de oliva, vinagre de jerez y perejil picado. Espolvorea virutas de queso parmesano y listo.
- Espinacas a la crema. Coloca en un plato una porción de espinacas cocidas, añade un chorrito de aceite de oliva, coloca por encima varias rodajas de queso de cabra, pasas y piñones. Funde ligeramente el queso en el microondas.
- Puerros. Esta verdura, con un alto poder depurativo, es perfecta para una cena ligera. Cuécelos al vapor y alíñalos con una vinagreta a base de tomate, pimiento rojo, aceite de oliva, sal, vinagre de jerez y un toque de pimienta.
- Ensalada roja. Mezcla fresas picadas, tomatitos cherry, rúcula, berros, nueces y dados de queso fresco. Aliña con vinagre balsámico y un toque de orégano.
- Tabulé. Prepáralo con cuscús o quinoa, añade pepino picado, tomate, perejil y añade el zumo de un limón. Enfríalo en la nevera.
- Sólo fruta. Si durante el día has cometido muchos excesos, haz una cena sólo a base de fruta: sandía, uvas, fresas, piña o papaya, junto con una infusión de hinojo.

Más anitoxidantes

Estas sustancias ralentizan el proceso de envejecimiento y te protegen de muchas enfermedades. Procura que tu dieta contenga estos alimentos: legumbres, rúcula y berro, semillas de sésamo, pepino, brócoli, sardinas, anchoas y boquerones, nueces, cereales integrales, leche y queso de cabra, yogures, té verde e infusiones.

Menús ligeros

Guarda la línea preparando platos nutritivos pero bajos en calorías. Las recetas que te proponemos no te llevarán más de 15 minutos en la cocina. Se trata de platos únicos que te sirven para solucionar una comida o una cena en poco tiempo. El objetivo: no tener que recurrir a la comida fast food o a comer cualquier cosa en la oficina o la calle.

- Cuscús. Es facilísimo de preparar y te permite hacer tantas combinaciones como la pasta y el arroz. Prepáralo según las instrucciones del paquete y añade tomatitos cherry, nueces, rúcula y perejil picado. Aliña con aceite de oliva y sal.
- Ensalada B. Esta ensalada es rica en vitaminas del grupo B, imprescindibles para tu organismo. Mezcla canónigos, rúcula, pipas de girasol o nueces, tomate, pasas y una lata de atún o caballa al natural. Puedes aliñar con aceite y salsa de soja.
- Con huevo. Cuece patatas, judías verdes, maíz y un huevo. Córtalo en trocitos y añade pimientos asados o aceitunas negras. Añade con una vinagreta o una salsa ligera de yogur.
- Grill de verduras. Precalienta el horno y coloca en la bandeja berenjenas, calabacines, tomate, champiñones y pimientos en rodajas. Échale sal y un chorrito de aceite. Acompáñalas con una hamburguesa de tofu (prueba las de Special Line, en El Corte Inglés ).
- Wok. Son facilísimos de preparar y los alimentos se cocinan de forma muy sana. Pon un chorrito de aceite en el wok, trocea un filete de pollo, echa unos anacardos, pimiento rojo en tiritas y unas ramitas de brócoli. Saltea y ¡listo!
- Marinera. Prepara una ensalada deliciosa con canónigos, germinado de alfalfa, pepino, gambas peladas y finas tiras de pimiento. Prueba a aliñar con una vinagreta a base de aceite de oliva, sal y zumo de lima. Enfríala un rato en la nevera antes de comerla.
- Sopa fría. Prepara este refrescante plato con gazpacho frío, jamón y huevo picado y trocitos de melón. Déjalo en la nevera y tómalo para hidratarte después de un día de sol, playa o piscina.

Hidrátate y depúrate

Por la noche, haz en casa una infusión de tomillo, romero, salvia, hinojo, uva o té verde. Llena un termo, enfríalo en la nevera y bébelo al día siguiente en el trabajo, en casa o en la playa en lugar de tomar refrescos o cafés. En poco tiempo te sentirás deshinchada y perderás volumen.

Terra Mujer / Amalia Panea

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