'Winter Blues' o tristeza invernal
El cambio de hora hará que el 70% de los españoles esté más triste
El próximo domingo 31 de octubre se producirá el cambio de hora -a las 3:00 de la mañana el reloj cambiará a las 2:00- que marca la 'sensación' de entrada en el invierno y que asociamos con la reducción de horas de luz. Pero, ¿cómo nos afecta este cambio horario? ¿Realmente tiene efectos negativos en nuestro día a día?
Según los resultados de un estudio desarrollado por Turismo de Islas Canarias -realizado a través de encuestas a 1.000 personas de toda España y con la colaboración de la Psicóloga Clínica y Sexóloga Miren Larrázabal-, los días más cortos y las noches más largas afectan directamente a nuestra personalidad. De hecho, según afirma Miren Larrázabal, 'la reducción de horas de luz puede tener claros efectos negativos en las personas. Si el grado de incidencia de estos efectos es leve podremos superarlo con mayor facilidad pero, si confluyen varios síntomas y en grado alto, entonces incluso podemos llegar hablar de un trastorno afectivo estacional.'
La causa, la falta de luz
Todos estos síntomas tienen su origen en la intensidad de la luz del día, que influye directamente en nuestros ritmos circadianos (las personas que son sensibles a esta disminución no son capaces de ajustarse a un ritmo estricto de 24 horas), en los niveles de serotonina (que sufren una caída ante la ausencia de luz) y la secreción de melatonina (que es liberada en respuesta a la oscuridad). Por eso, cuando hay menos luz el equilibrio de estos componentes se altera y aparecen los síntomas de la 'Tristeza Invernal', a la que los europeos conocen como Winter Blues.
Para superarla, los expertos aconsejan deporte, ocio, aire libre y luz. Y por supuesto, disfrutar de unos días de vacaciones invernales en destinos cálidos, algo que ya practican más de la mitad de los españoles.
Aumento de la tristeza o la apatía
Según los resultados del estudio, uno de los principales síntomas que mencionan los encuestados es el aumento de la tristeza o la apatía. En concreto, 7 de cada 10 afirma que cuando hay menos horas de luz se sienten más tristes. Aunque en general todos los entrevistados coinciden, parece que los más jóvenes (entre 16 y 34 años) son más sensibles a este cambio horario (un 70% lo afirma) que los mayores de 55 años (50%).
Otros síntomas relacionados con el invierno
Pero, además, de la tristeza, existen otros síntomas con los que también nos podemos encontrar cuando se adentra el duro invierno: decaimiento, falta de energía, cansancio, dificultad para realizar tareas cotidianas e irritabilidad, referida especialmente al ámbito de la pareja. Un 34% de los encuestados (tanto hombres como mujeres) reconocen que cuando cambiamos la hora y hay menos luz están más ariscos con su pareja. Y de hecho, casi un tercio de la población reconoce tener menos relaciones sexuales cuando entramos en el invierno y hay menos luz.
'Entre los síntomas más comunes que encontramos en este periodo están una cierta ansiedad, trastornos en el sueño, aumento de peso porque tendemos a comer más hidratos y chocolate, dificultad de concentración e irritabilidad. En definitiva, nos afecta a áreas relacionadas con nuestra vida social, laboral y de pareja', comenta Miren Larrazábal.
En esta misma línea, uno de los síntomas más mencionados por los encuestados es la falta de concentración. En concreto, un 50% reconoce que cuando cambiamos la hora rinden menos en su día a día. Una vez más, son los jóvenes (50%) frente a los mayores y las mujeres (5 de cada 10 frente a 4 de cada 10 hombres) a los que más afecta.
Pero como afirma Miren, 'se trata de unos síntomas que, a diferencia de otros tipos de trastornos, tienen un claro componente estacional. Suelen empezar en otoño, empeoran en invierno y desaparecen con el comienzo de la primavera'.
El cambio de hora y la reducción de horas de luz van a tener un efecto en las personas, pero existen varias maneras de poder combatirlo. En palabras de Miren Larrazábal, 'la tristeza invernal es algo que sabemos que existe, pero no podemos dejarnos vencer por ella. Optar por tomarse unas vacaciones en un destino cálido y con sol en mitad del invierno, realizar actividades en el mar o al aire libre o poner en marcha actividades placenteras como pasear, reír, regalarnos un tratamiento relajante o salir con familia y amigos, son recetas muy eficaces a la hora de combatirla'.
En línea con estos comentarios, los resultados del estudio muestran que la opción preferida por el 50% de los encuestados para afrontar la tristeza invernal es viajar a un destino cálido y con luz para mejorar sus relaciones íntimas en invierno y combatir la tristeza y apatía propia de esta estación. Otras opciones mencionadas han sido una cena romántica (29%) y ver una película en pareja (21%).
¿Por qué aparecen los síntomas?
La aparición de los síntomas relacionados con la 'Tristeza invernal' está muy ligada con ciertos factores:
- Sexo: las mujeres son más propensas a padecerlo. De hecho, dentro de las mujeres encuestadas, un 74% reconoce sentirse más triste cuando hay menos luz frente a un 63% de los hombres.
- Latitud: dado que la cantidad de luz varía dependiendo de la latitud en la que se vive (mayor la incidencia según vivamos más cerca de los polos).
- Época del año: aparece en otoño, empeora en invierno para concluir en el principio de la primavera/verano. Tiene una duración aproximada de 5 meses.