
|
|
 |
Quiero ser madre, pero... ¿estoy preparada?

A casi todas las mujeres nos llega la hora de tener hijos y es una decisión muy meditada para muchas de nosotras.  Aunque es una situación por la que han pasado la mayoría de nuestros antepasados y la gran parte de las mujeres del mundo, no deja de ser una situación novedosa que no hemos vivido anteriormente y que nos puede provocar cierta incertidumbre.
En nuestra mano estará el saber poner el límite para que esa incertidumbre no vaya más allá y se convierta en una preocupación obsesiva.
Novedades que nos asustan Por suerte, cada vez existe más información sobre educación, embarazo y parto y la mujer puede enfrentarse a esta nueva situación de una manera más objetiva y tranquila. No obstante la experiencia de cada una será individual y la forma de resolver los incidentes también lo será.
La preocupación sobre si seré buena madre o si estaré preparada viene dada en muchos casos por nuestros propios miedos.
Evidentemente cuando nos enfrentamos a algo nuevo, no tenemos la seguridad absoluta de hacerlo bien. Tienes mucha información a tu alcance, pero la seguridad al 100% nunca la tienes, de ahí que aparezcan los miedos.
Factores que debes tener en cuenta Ante un embarazo y un nuevo miembro de la familia, no sabemos como reaccionaremos ante determinadas situaciones ni como resolveremos algunos problemas. Sin embargo, tengamos en cuenta que esta situación es vivida por miles de personas al cabo del año y que la mayoría salen a flote, ¿por qué no lo vas a hacer tú?
A la hora de decidir si eres madre o no, tienes que contar con algunos otros factores que son muy importantes y dejar de lado la búsqueda de la seguridad porque te resultará difícil de encontrar:
Preocúpate de tener una pareja que te ayude en el desarrollo del embarazo y en los cuidados del bebé.
Organiza la economía familiar para que la llegada del bebé no os ocasione graves trastornos.
Ahorrad algo de dinero en los meses anteriores para sobrellevar mejor la baja y posibles excedencias que necesites.
Mantén una buena alimentación y una vida sana que te ayude a quedar embarazada con facilidad y a llevar un buen embarazo y post parto, cuanto antes te recuperes mucho mejor.
 | | Hay algunas mujeres que aceptan el embarazo de mala gana y lo viven como una tortura con quejas continuas sobre malestar físico y moral |
| Mantén alejado el estrés de tu vida Dejando de lado los aspectos materiales y de organización, también es muy importante que mantengas la calma a medida que se acerca el momento y que organices tu mente para la llegada del bebé.
Si mantienes un embarazo lleno de estrés por motivos laborales o de otro tipo o si tienes conflictos de otra índole, todo repercutirá en tu estado de ánimo y puede que lleves un embarazo poco agradable, con bajones en el ánimo y momentos de ansiedad elevada.
Prepárate para tu nueva situación y medítala con antelación, solo así vivirás el embarazo con ilusión. Hay algunas mujeres que aceptan el embarazo de mala gana y lo viven como una tortura con quejas continuas sobre malestar físico y moral.
Por supuesto que tendrás molestias, pero si lo deseas y tienes ilusión no serán tan catastróficas y las aguantarás mejor.
Trabaja en tu mente determinadas ideas que pueden llevarte al miedo patológico, ideas tales como: “no voy a saber”, “qué hago yo con un niño”, “soy un desastre”, tendrás que cambiar por otras que te animen y te ayuden : “si otros han podido yo también”, “no soy ninguna inútil, todo se aprende”, “lo pasaré mal hasta que me adapte como todo el mundo”, “saldré de esto” , “tengo ilusión”...

|  | Consejos útiles
No dejes que tus ideas obsesivas o tu autocrítica personal invada estos meses tan emotivos, céntrate en vivir cada momento con positividad y hazte los planes a seguir por tu pareja y por ti.
Cada familia es diferente, no te dejes aconsejar por casos distintos al tuyo o por la experiencia de abuelas y madres, ellas saben más debido a la experiencia, pero recuerda que es una experiencia de hace 30 años como mínimo, escucha pero no sigas a rajatabla sus consejos, oriéntate por tu instinto y por tu médico, a veces los consejos de otros no nos sirven. No tengas miedos a las cosas nuevas, no siempre tienen porqué ser negativas, de hecho cada momento será imborrable.
Planifica el momento del embarazo dentro de lo posible. Si te estás planteando tener un hijo, cuida de que no haya grandes cambios en tu vida en ese mismo momento, no podrás dedicar tiempo a ambas cosas y te agobiarás. No cambies de casa o de trabajo durante un tiempo si puedes, tienes que reservar toda tu energía para el bebé y para ti. Echa mano de tu pareja y concluir entre los dos cuando es el momento adecuado y cuando os apetece a los dos.
Recuerda que no siempre acertarás a la primera, con lo que tendrás tiempo suficiente para hacerte a la idea. Incluso puedes pasar de la inseguridad inicial sobre la decisión tomada a la obsesión por llevarla a cabo, sobre todo si el bebé se hace de rogar.
Ten paciencia. Es fácil que en esta fase cambies de emociones con mucha facilidad y pases del deseo al cansancio o la indiferencia de un día para otro.
 | | No sabes como reaccionarás llegado el momento, así es que no dejes que tu miedo te diga que no podrás hacerlo. |
| La seguridad absoluta no existe Si crees que tienes dificultades para tomar la decisión definitiva tendrás que trabajar los razonamientos que te rondan por la mente para poder concluir de manera coherente. Si no crees ser una buena madre, construye un listado de todos tus logros y de todas tus virtudes y habilidades, luego haz un análisis sobre todos ellos y decide si podrán ayudarte a enfrentarte a esta nueva situación con éxito. Si detectas algún punto débil, solo tendrás que reforzarlo antes de la llegada del bebé.
Recuerda que la seguridad absoluta no existe y que tener algo de miedo e incertidumbre es normal. Estás haciendo anticipaciones negativas, te estás imaginando situaciones que todavía no han ocurrido y que por lo tanto, nunca has tenido que resolver.
No hagas de adivina en negativo, no sabes como reaccionarás llegado el momento, así es que no dejes que tu miedo te diga que no podrás hacerlo. ¿Qué pruebas tienes de ello?, ¿alguna vez pasaste por esa situación como para saber qué hiciste o si saliste airosa o no?
 |
No cabe duda de que te tendrás que arriesgar si quieres conseguir tu objetivo, al igual que has hecho miles de veces en otras facetas de tu vida.
Otro ejercicio que puede resultarte útil es imaginarte saliendo airoso y haciéndolo muy bien. Si eres capaz de imaginar todo lo malo que ocurrirá si lo haces mal, también tendrás imaginación para ver lo que ocurrirá si lo haces bien.
Ponte en situación e imagínate bien organizada, lavando y vistiendo al bebé, colocando la casa, trabajando, yendo y viniendo de guarderías, coles y casa de abuelos y familias y siempre contenta y tranquila, seguro que esta visión te animará.
¿Por qué no puedes ser tú esa persona?, ¿por qué insistes en verte haciéndolo mal? Todo es provocado por tu miedo y el miedo se supera enfrentándose a la situación temida con buenas armas que tú tienes que ocuparte de obtener.
|
|
 |
 |
|
| Terra Mujer / Vicenta Sanz Herrero. Psicóloga clínica |
|
|
|
|
|