Come sano en la oficina
Menús anti estrés sanos y ligeros
El trabajo es una de las mayores fuentes de estrés para todo el mundo. Descontrola nuestro sistema nervioso, ataca al sistema inmune, nos hace estar nerviosos y de mal humor, nos quita el apetito o nos produce un hambre incontrolada y unas grandes ganas de dulce y grasas. Las máquinas de snacks, el café, los refrescos y el tabaco suelen ser el desahogo de la gente estresada.
Comer mal y saltarte comidas es lo peor que puedes hacer si tienes estrés, no hará sino incrementarlo y empeorar tu salud. Por el contrario, cuidar tu dieta y tomar ciertos alimentos con propiedades saciantes y calmantes, te ayudará a tenerlo bajo control. Te será más fácil si en lugar de comer fuera, preparas tú misma tus menús. Aquí tienes ideas para cada día de la semana laboral. Notarás la diferencia en sólo cinco días.
Lunes: calmante y ligero
Como seguramente habrás cometido algunos excesos con la comida durante el fin de semana, el lunes es el día para compensar. Aquí tienes un menú energético pero bajo en grasas y azúcares:
Desayuno en casa. Té verde + un zumo natural de naranja + un tazón de copos de avena, pasas y leche desnatada, de soja, arroz o avena. Psst. La avena es un alimento energético carente de grasas o azúcares, muy digestivo y calmante del estómago, que tanto sufre con el estrés.
A media mañana. Llévate una manzana, un par de mandarinas o un yogur desnatado.
Comida. Judías verdes y patatas cocidas aliñadas con aceite de oliva + 1 pechuga de pollo a la plancha aromatizada con especias. De postre, una infusión de tila o melisa (ayuda a regular el sistema hormonal femenino). Psst. Prepara en casa un termo de infusión y llévatelo al trabajo para beberla durante todo el día.
Por la tarde. Si quieres combatir los estragos del estrés, no pases demasiadas horas sin comer. A media tarde, tres nueces o un puñadito de almendras al natural serán perfectas para proteger tu corazón y saciar el hambre. Si vas a ir al gym después del trabajo, cómete un plátano pequeño.
Cena. Una ensalada de vegetales frescos + pescado azul + 1 infusión o una compota de manzana.
Martes: extra de energía
¿El lunes fue un día largo y cansado? Recupera fuerzas comiendo bien pero sin añadir calorías extra a la báscula. El menú que te proponemos te ayudará a mantener estables los niveles de insulina en tu cuerpo, perfecto para que tu cerebro no sufra bajones y no tengas ataques incontrolados de hambre.
Desayuno en casa. 1 té verde (de efecto anti envejecimiento) + una rebanada de pan integral con aceite de oliva y una loncha de jamón ibérico (si es envasado, asegúrate de que no tiene azúcar) + 1 pieza de fruta pequeña o un zumo natural. Psst. Este desayuno tiene un gran efecto saciante, lo que te ayudará a tener mucha energía durante la mañana y no picar entre horas.
A media mañana. Un racimo pequeño de uvas, de gran poder regenerador y con fructosa, azúcar natural para alimentar tu cerebro.
Comida. Lentejas con verduras cocinadas sin grasa o en ensalada + 1 lata de atún al natural o una rodaja pequeña de salmón en papillote o ahumado (sus grasas son muy beneficiosas para el corazón, pero si es envasado, asegúrate de que no contiene azúcar) + 1 infusión relajante.
Por la tarde. Un yogur desnatado con copos de avena o sésamo (contiene mucho calcio).
Cena. Crema de verduras casera + ensalada de bacalao con pimientos asados (contienen mucho potasio, perfecto para combatir los calambres y rigidez muscular) + 1 manzana asada o una pieza de fruta fresca.
Si eres consciente de que no estás comiendo bien, tu pelo, tu piel y tus uñas se están resintiendo, puede ser necesario tomar vitaminas extra. Consulta a tu médico de cabecera o a tu farmacéutico sobre las más convenientes. Para fortalecer tu sistema inmune pueden ser muy eficaces el propóleo y la jalea real, de venta en herbolarios y farmacias. Las cápsulas de aceite de onagra te ayudarán a mantener en equilibrio tu sistema hormonal.
Miércoles: súper relajante
Estás en mitad de la semana y seguramente las fuerzas físicas y mentales te fallen un poco, así que necesitas un menú calmante y muy digestivo.
Desayuno en casa. 1 infusión de melisa + 1 rebanada de pan de avena con aceite de oliva y mermelada sin azúcar añadido o compota de manzana + 1 trozo de papaya (esta fruta contiene papaína, una enzima que te ayuda a hacer la digestión).
A media mañana. Un puñadito pequeño de frutos secos naturales (nueces, almendras, higos secos, avellanas). Asegúrate de que no estén fritos ni lleven aceites añadidos, son mucho más calóricos, menos digestivos y menos saludables. También puedes comerte una manzana.
Comida. Endivias con pimientos asados + 1 plato de pasta o arroz integral con verduritas, atún al natural o frutos del mar. Los hidratos de carbono tienen un alto poder saciante y relajante sobre el cerebro. De postre, una infusión relajante o un yogur desnatado.
Por la tarde. 1 infusión más un par de lonchas de pavo. Si te fallan las fuerzas y necesitas una pequeña compensación, tómate un par de onzas de chocolate negro o de soja (lo encontrarás en tiendas de alimentación natural).
Cena. Una taza de caldo o crema de verduras + 1 tortilla de jamón o con un poco de queso + 1 yogur desnatado con miel o compota de manzana.
Jueves: antienvejecimiento
El estrés produce un gran desgaste físico y mental que puede traducirse en un aspecto envejecido, una piel apagada y algunas arrugas extra. Este menú tendrá un gran efecto rejuvenecedor sobre ti:
Desayuno en casa. 1 té verde + 1 rebanada de pan integral con aceite de oliva virgen + 1 yogur desnatado con frutos del bosque añadidos (arándanos, moras, frambuesas), de alto poder anti envejecimiento.
A media mañana. 1 té verde + 1 racimo pequeño de uvas negras (con mayor contenido en resveratrol) o dos o tres nueces.
Comida. Ensalada de espinacas con pasas y nueces + salpicón de marisco (con un alto contenido en minerales) + compota de manzana y arándanos.
Por la tarde. 1 té verde + 1 onza de chocolate negro o un par de galletas de avena.
Cena. Ensalada de algas y lechuga + pescado al horno con verduras asadas + 1 té roibos (sin teína) endulzado con miel (asegúrate de que sea natural) y un puñadito de frutos del bosque.
Viernes: no te descuides
No rompas tus buenos propósitos de la semana permitiéndote comer cualquier cosa, sobre todo si por la noche vas a cenar fuera. Con el menú que te proponemos empezarás el fin de semana en calma:
Desayuno en casa. 1 zumo natural de naranja y zanahoria + 1 tazón de cereales integrales con leche desnatada, de soja, avena o arroz.
A media mañana. Una pieza de fruta fresca (mandarinas, pera, 1 plátano pequeño).
Comida. Ensalada de tomate y queso mozzarella + 1 filete de ternera o pavo a la plancha con alcachofas o endivias (de efecto depurativo) + 1 infusión relajante.
Por la tarde. 1 té verde + 1 puñadito pequeño de frutos secos o un par de lonchas de pavo o jamón ibérico te harán llegar con el hambre justa a la hora de la cena.
Cena. ¿Vas a un restaurante? Te aconsejamos elegir un japonés, el sushi es perfecto para comer sano y mantener la línea. ¡Toma más té verde!