Recupera la figura tras las fiestas
Dieta SOS post Navidad
Por mucho que nos hayamos intentado controlar, en Navidad es casi imposible no cometer excesos, ya que la comida y la bebida abundan por todas partes. Las celebraciones, los compromisos, las cenas de amigos y familiares… también nos restan horas de sueño y de descanso. El resultado, además de algún kilo extra, puede ser una piel fatigada por la falta de sueño, un hígado sobrecargado por el alcohol y un plus de estrés debido al exceso de compromisos.
Te proponemos diez claves sencillas, placenteras y fáciles de cumplir que te ayudarán a perder el peso ganado y le devolverán la paz a tu cuerpo y a tu mente.
1. Caldos y cremas de verduras
Después de tanta comilona, tantos dulces y salsas, necesitas seguir una dieta blanda, lo más ligera, baja en sal y grasas posible. Tus mejores aliados serán los caldos y las cremas de verduras, eso sí naturales y hechas sin nata ni quesitos (un sofrito de cebolla es suficiente para darles sabor). La sopa miso, con algas y tofu, también es un alimentos excelente para cargarte de vitaminas y minerales sin añadir grasas. NO. Procura evitar las sopas y cremas envasadas, suelen contener azúcar y demasiado sodio a no ser que sean realmente naturales.
2. Menos hidratos
En Navidad es fácil abusar de los dulces y el pan, así que te proponemos eliminar durante al menos una semana los dulces y reducir el resto de hidratos de carbono, tomando sólo los más saludables, como legumbres, arroz y pan, a ser posible integral. También es importante que tomes estos hidratos por la mañana, en el desayuno o al medio día, y los evites por la noche, así bajarás de peso sin mayor esfuerzo.
3. Más frutas y verduras
Son la fuente de hidratos de carbono (glucosa) más natural, sana y baja en calorías. Comienza el día con el zumo de medio limón exprimido con una cucharadita de aceite de oliva, además de un vaso de agua tibia. Toma fruta o un zumo de naranja natural en el desayuno y acompaña cada comida con verduras o ensalada fresca. Pero intenta evitar la fruta como postre, ya que dificultará tus digestiones, y por la noche, cuando más te engordará. Mejor tómala entre horas como tentenpié. Psst. Las uvas y la granada, típicas de la estación, te ayudarán a depurarte y a llenarte de vitaminas gracias a su gran poder antioxidante.
4. Menos carne
Y más pescado. De hecho, si puedes, te recomendamos evitar la carne roja durante estos quince días. Si eres demasiado carnívora, procura tomar pollo, pavo, conejo o ternera sin grasa. Lo ideal es seguir una dieta ligera a base de verduras, cereales y pescados azules o blancos preparados a la plancha, cocidos o al horno. El marisco, del que seguramente habrás abusado en Navidad, es mejor dejarlo durante una temporada debido a su alto contenido en sodio.
5. Mucha agua e infusiones
Durante al menos quince días te recomendamos no probar el alcohol. Si sales, la mejor opción es una cerveza sin alcohol, que además tiene propiedades nutritivas muy interesantes. Bebe abundante agua durante todo el día. Psst. Si le añades unas gotas de diente de león (en herbolarios) ayudarás tu organismo a desintoxicarse. Té. El té verde también es una excelente opción para llenarse de antioxidante y depurarte. Tómalo solo o endúlzalo con sirope de agave, miel o azúcar moreno.
6. Avena y cereales integrales
La avena es uno de los cereales más beneficiosos que existen, además de ser de los más tolerables y neutros para los estómagos sensibles y las personas con problemas de alergias. Los copos de avena mezclados con yogur y frutos secos resultan un excelente desayuno. El salvado de avena, que puedes añadir a ensaladas, guisos o yogures, es una joya antioxidante. Cereales integrales. Te recomendamos sustituirlos por el pan, la pasta, el arroz o los cereales industriales (como los de desayuno), ya que al estar menos refinados se vierten más lentamente al torrente sanguíneo y será más difícil que se acumulen en forma de grasa en tu cuerpo.
7. Alíate con tu hambre
La clave para no tener que hacer dieta y no sufrir por la sensación de hambre, es satisfacerla cada vez que la sientas. Resulta mucho más beneficioso hacer cinco o seis comidas al día que sólo tres, ya que así mantenemos estables los niveles de glucosa en sangre, evitamos el hambre excesiva, los atracones y podemos proporcionarle al organismo todos los nutrientes que necesita cada día. La clave está en comer cada tres o cuatro horas como máximo (antes si tienes hambre) y hacer pequeñas y saludables ingestas (entre horas fruta, yogures, atún al natural, frutos secos, tortitas de arroz, galletas de avena, un a onza de chocolate negro…). Igual que cuando tienes sed bebes, come algo cuando tengas hambre, no esperes a que sea excesiva y te des el atracón.
8. Cura de sueño
Es el mejor tratamiento de belleza y la única forma efectiva de que tu mente y tu cuerpo se regeneren. Si has dormido poco en Navidad, proponte no trasnochar durante estos quince días. Si puedes, vete a la cama una hora antes de lo normal para ganar tiempo de sueño. El fin de semana, échate una pequeña siesta y procura pasar todo el tiempo que puedas descasando. Psst. Mímate de vez en cuando con un baño caliente, te ayudará a relajarte y a dormir mejor.
9. Más actividad física
Si controlas un poco tu alimentación y aumentas el gasto energético no te costará nada perder el peso ganado. Puede ser el momento perfecto para apuntarte a un gimnasio o a clases de yoga, una disciplina ideal para cuidar el cuerpo y la mente. Pero si no tienes tiempo ni dinero, simplemente caminar un rato cada día te aportará la cantidad de actividad física que necesitas. Además, te resultará relajante y te ayudará a desentumecer el cuerpo después de un día de trabajo frente al ordenador.
10. Cambia tus hábitos
Ahora que estás motivada y quieres mejorar tu figura y tu salud, es el momento ideal para empezar a cambiar tus hábitos: comer mejor, comprar más alimentos frescos, beber menos alcohol, hacer más ejercicio cada día. Lo mejor es empezar con pequeñas metas, por ejemplo, introducir un hábito saludable cada quince días y eliminar otro negativo cada mes.