Alimentos que mejoran tu vida
Una dieta para cada problema: estrés, insomnio, apatía sexual...
La salud y la alimentación están íntimamente relacionadas. Cuando tu dieta se desequilibra o empeora, ciertas dolencias físicas y hasta psicológicas pueden aflorar, empeorar o cronificarse.
En lugar de ir al médico o a la farmacia para solucionar tus pequeños problemas de salud, pásate por el mercado y busca los alimentos que te proponemos.
Fuera estrés
Problemas digestivos, falta de concentración, malas digestiones, ansiedad y un sistema inmune deprimido son algunas de las causas directas del estrés. Las arrugas, las canas y la grasa localizada son las consecuencias indirectas. Todo esto es debido a que los estados de tensión y ansiedad aceleran el proceso oxidativo del organismo: aumentan los niveles de radicales libres, unas sustancias que destruyen las defensas inmunológicas, afectando directamente a las funciones del aparato digestivo.
Alimentos estrella. Cereales integrales, nueces (prueba los coquitos de Brasil), plátano (perfecto entre horas), fruta y verdura fresca, avena (ideal en el desayuno), lácteos desnatados, aceite de oliva, pescado azul y legumbres (para evitar los picos de glucosa y el ansia de dulce).
Evita. Comer rápido y de bocadillos, los dulces (el azúcar es uno de tus mayores enemigos), el café (cámbialo por infusiones de azahar, espino blanco, pasiflora, tila y valeriana) y el tabaco, que aumentan tu excitación. Si el cuerpo te pide dulce, toma un par de galletas de avena, una onza de chocolate negro o un yogur con miel.
Complementos. Las cápsulas de triptófano y vitamina B6 Dietabelt (de venta en farmacias), Antiox de Santiverilos comprimidos de quelato de magnesio y de calcio te ayudar a completar tu alimentación para combatir el estrés.
Buenas costumbres. Huye de las comidas de trabajo, evita comer de pie o frente al ordenador. Si puedes, llévate un tupper de casa con comida fresca y sana. Después de comer, da un pequeño paseo. Un poco de ejercicio tres en veces en semana te ayudará a potenciar el efecto desestresante de esta dieta.
Muchas son las causas que pueden provocar problemas de sueño, pero la alimentación puede agudizarlas o suavizarlas. Hay alimentos totalmente desaconsejados para gente con problemas de sueño, y otros que nos ayudan a conciliarlo.
Alimentos estrella. Todos aquellos que te ayuden a regular tus niveles de serotonina, la hormona que regula el humor, el apetito, la temperatura corporal o el sueño. Como los hidratos de carbono integrales (pan completo, de cebada o de espelta, pasta y arroz integral, patatas…). Los copos de avena son tu desayuno ideal. También necesitas comer alimentos con triptófano, precursor de la serotonina: plátanos, nueces, leche y cereales. Un plátano como tentempié entre horas y un vaso de leche caliente con miel te ayudarán a dormir como un bebé.
Evita. Las comidas abundantes o pesadas que te producen digestiones difíciles. Por la noche no son aconsejables los guisos, las verduras crudas, las legumbres, salsas, fritos o fast food. Es importante que cenes muy ligero (una tortilla francesa, queso fresco, fruta, pescado cocido o a la plancha, crema de verduras, sopa) y al menos dos horas antes de meterte en la cama.
Prohibido. Todas las sustancias estimulantes: té (sobre todo el negro y el rojo), café, refrescos de cola, bebidas energizantes, tabacos o cualquier tipo de droga. Tu bebida estrella debe ser el agua, la leche, los zumos naturales y las infusiones relajantes. Por la noche, olvídate del picante y las salsas.
Nunca más cansada
Te sientes cansada, sin fuerzas, llegas al final del día sin un ápice de energía en tu cuerpo… Sabes que tu estado puede cambiar comiendo mejor pero no sabes bien qué para no aportar demasiadas calorías a tu dieta. Aquí está la respuesta.
Alimentos estrella. Tus grandes aliados son los hidratos de carbono complejos, que sacian tu apetito y te aportan energía durante horas. La clave está en que las pastas, arroces y cereales sean integrales (vigila que éstos últimos no tengan azúcar blanco). También, en la forma de cocinarlos (procura no mezclarlos con proteínas y no añadir salsas). Las legumbres deben son los otros “must” de tu alimentación, ya que además te aportan proteínas de gran calidad, fibra y aminoácidos esenciales. Hay mil formas de comerlas sin que sean indigestas: en ensalada, en puré, en pasta (como el hummus) o cocinadas sólo con verduras. Entre horas, toma frutos secos naturales (nueces, pipas de calabaza, coquitos de brasil, higos secos, dátiles) y frutas como plátano, uvas o chirimoyas. Una vez a la semana, come salmón (al horno, en papillote, no te aportará grasa).
Tu mayor enemigo. Es el azúcar blanco y la bollería industrial, ya que te provocan picos de glucosa que te quitan energía y te hacen querer comer más dulce aún. Para tener energía necesitas azúcar, pero no blanco: puedes obtenerlo comiendo fruta (fructosa) o, al menos, sustituyéndolo por azúcar moreno, miel o sirope de savia. Sin darte cuenta, puedes estar llevando una dieta demasiado alta en azúcares refinados que te están quitando la energía: un cruasán en el desayuno, varios cafés al día con un sobre de azúcar, chocolatinas y zumos envasados para quitarte el hambre entre horas, un sándwich de máquina al medio día, embutido por la tarde, pizza congelada por la noche… suman demasiada cantidad de azúcar.
Cuando comes demasiado, alimentos poco sanos, muchos dulces o grasas, tu cuerpo se llena de toxinas que empeoran tus digestiones, apagan tu piel y hasta tu ánimo. Evita llegar a esta situación introduciendo en tu dieta alimentos que te limpien desde dentro.
Alimentos estrella. Las frutas y verduras frescas, los cereales integrales, las algas y las semillas, no pueden faltar en tu día a día. Entre horas, una pieza de fruta o un zumo natural (el de apio y manzana es el más detox) son el mejor tentempié. En cada comida toma verduras frescas (tu cena puede ser una ensalada). Entre las verduras, el apio, el hinojo y el pepino tienen un espectacular efecto desintoxicante. Procura sustituir las grasas y proteínas de origen animal (leche, carne, quesos grasos, embutido) por las de procedencia vegetal: soja y sus derivados, aguacate, aceite de oliva, pescado azul y frutos secos (ni fritos ni tostados). Cambia los refrescos, el café y las cervezas por agua e infusiones (prueba el té detox de Yogi Tea).
Come bio. Si quieres limpiar tu cuerpo de forma permanente de toxinas, pesticidas, colorantes, grasas y azúcares refinados, come más alimentos de origen biológico. En poco tiempo te sentirás más ligera, con más energía y mejor piel.
Prohibidos. La fast food, los alimentos procesados, la bollería industrial, los precocinados, los snacks salados… están llenos de sustancias tóxicas para tu cuerpo. Antes de meter algo en tu carrito de la compra, lee las etiquetas: cuantos menos conservantes, aditivos y azúcar blanco, mejor. Controla también la cantidad de carne roja y embutidos que comes, excepto los ibéricos, contienen demasiadas grasas saturadas y azúcares añadidos.
Mejora tu libido
Y de paso, la de tu pareja. Muchas veces, una mala alimentación produce cansancio, falta de energía, sobrepeso, malas digestiones… factores que perjudican el apetito sexual. Recupera tus fuerzas incluyendo estos alimentos en tus menús.
Más energía. Con nueces de Brasil, cacao (tómate un batido a media tarde), miel, semillas de calabaza (perfectas para picar entre horas y para añadir a ensaladas), almendras, arroz integral y plátanos.
Efecto afrodisíaco. Cómo no, las ostras no pueden faltar en vuestra mesa. El chile, el chocolate, el marisco, las trufas, los espárragos y un buen solomillo de ternera también producirán un efecto excitante en vuestra libido.
Especiales para él. ¿Sabías que los arándanos mejoran la calidad de sus espermatozoides? El pollo mantiene elevados sus niveles de testosterona. Y el helado de vainilla mejora sus erecciones. Prepárale un menú con todos estos ingredientes.
Buenas costumbres. Procura que nuestras comidas no sean copiosas, sobre todo si después tienes intención de practicar sexo. De primero, siempre una ensalada. El tomate, el apio, las espinacas, el pepino y el ajo son ingredientes que actúan de forma positiva en vuestro apetito sexual.