El método 10 para la mujer
RSF, la gimnasia emocional
Creada por el doctor Marcel Caufriez y adaptada por el español Piti Pinsach al mundo del fitness bajo el nombre de Reprocessing Soft Fitness, la gimnasia hipopresiva se presenta como uno de los sistemas de ejercicio más beneficiosos para la mujer.
Fortalece la franja abdominal y reduce visiblemente el perímetro de la cintura, mejora y previene las lesiones y dolores de espalda, fortalece el suelo pélvico y trata la incontinencia urinaria y los prolapsos, mejora la vida sexual de quienes la practican y, además, tiene un efecto muy beneficioso sobre el sistema nervioso.
Además, mejora los niveles de energía, el tono vital y activa el metabolismo al aumentar el tono muscular de todo el cuerpo. Susana Vega, coordinadora de clases colectivas del C.D. Metropolitano y experta en RSF, nos explica por qué este método tiene tantos beneficios.
¿El próximo boom?
Aunque muchos hablan del impacto que va a producir este método en el mundo del fitness, Susana Vega habla más bien de evolución, ya que "se trata de una manera nueva, más segura, efectiva y completa de entrenamiento físico y mental".
"Se trata de un cambio de paradigma, ya que cuando conoces el método ya no hay vuelta atrás", dice. “Si te decides a hacer ejercicios hipopresivos sustituirás algunas formas de entrenamiento antiguas y poco efectivas o, simplemente, añadirás esta nueva herramienta a tu entrenamiento", añade.
El RSF comienza a introducirse poco a poco en los clubes deportivos, pero también puedes encontrar fisioterapeutas expertos en estas técnicas o aprenderlas en casa con un entrenador personal en técnicas hipopresivas.
Adiós a los abdominales
La gimnasia hipopresiva desarrollada por el doctor belga Marcel Caufriez surgió para ayudar a las mujeres a recuperarse tras el parto. Su objetivo era encontrar una gimnasia abdominal sin efectos negativos sobre el suelo pélvico, ya que las mujeres que practicaban ejercicios abdominales normales sufrían incontinencias y tenían más prolapsos.
¿Tendríamos entonces que dejar de hacer abdominales y practicar estos ejercicios? Según esta experta sí, "excepto aquellas personas que requieran un entrenamiento de fuerza abdominal debido a su práctica deportiva (por ejemplo futbolistas o competidores de judo o kárate….)". "Aunque en este último caso también deberían tener una faja abdominal competente para evitar las posibles lesiones que conlleva el entrenamiento con ejercicios abdominales tradicionales (hernias y prolapsos)", añade.
Según Piti Pinsach, licenciado en CC. de la Actividad Física y el Deporte, D.E.A en Morfología Médica y creador del Reprocessing Soft Fitness, "por motivos estéticos, se relacionó barriga con abdomen y abdomen con ejercicios abdominales para mejorar la fuerza o la resistencia de los flexores de tronco y caderas, sin pensar que los músculos que hacen de verdadera faja abdominal son otros", aclara Piti. Además, según este experto, los abdominales acaban provocando dolor en la zona lumbar.
Los ejercicios hipopresivos aumentan el tono de reposo de la faja abdominal, proporcionan una reducción rápida y eficaz del perímetro de la cintura y una recolocación de los órganos internos. Las técnicas hipopresivas logran un abdomen más plano al reeducar las presiones intra-abdominales y evitar el empuje de las vísceras hacia delante.
Beneficios psicológicos
Como nos explica Susana Vega, "el RSF es una gimnasia neurovegetativa que trabaja dos sistemas: el ortosimpático o simpático, llamado también el sistema de la vida, y el parasimpático o sistema de la muerte (relajación)". "Este método te ayuda a encontrar el equilibrio entre ambos sistemas, lo que produce grandes beneficios psicológicos", dice.
"El sistema ortosimpático, que es el que normalmente tenemos más activado las mujeres, se trabaja mediante unas complejas posturas combinadas con apneas; el parasimpático se potencia mediante respiraciones intercaladas entre los ejercicios y con una relajación final", nos explica la experta.
"Estas posturas -incómodas para que el cuerpo y el cerebro reaccionen- reclutan muchos receptores neuronales y consiguen implicar a los músculos antigravitatorios, lo que produce una mejora del tono muscular general y, por supuesto, de la faja abdominal, que mejora visiblemente su tono en reposo", dice la experta.
"Este trabajo combinado del sistema orto y parasimpático hace que ambos se equilibren, calmando a las personas demasiado nerviosas y mejorando el tono vital en las personas con falta de energía o depresión, aparte de todos los beneficios comentados", añade Susana Vega.
Para quién
La experta se la recomienda a todo el mundo, mujeres y hombres. "Tener una faja abdominal y un suelo pélvico en un óptimo estado de reposo es beneficiosos para cualquier persona, sobre todo si realiza entrenamientos con impacto, ya que pueden afectar al suelo pélvico y, en el caso de las mujeres deportistas, provocar problemas de incontinencia urinaria", afirma.
Según Susana Vega, "la RSF está especialmente recomendada para mujeres que han dado a luz o que tienen pensado tener hijos, para prevenir y frenar patologías como las pérdidas de orina, los prolapsos o las hernias".
Para los deportistas, "es recomendable para compensar las hiperpresiones que generan muchas prácticas deportivas (como por ejemplo la carrera y cualquier actividad física con impacto)", añade.
"También es muy recomendable para aquellas personas con deficiencias posturales y problemas de espalda (dolores lumbares, cervicales, hernias, protusiones, etc.)", dice.
Los ejercicios hipopresivos están recomendados para todo el mundo excepto para aquellas personas con la tensión arterial alta, que no podrían hacer la apnea pero sí las posturas.
Para las mujeres es muy beneficioso antes de quedarse embarazadas y después del parto, pero no durante el embarazo.
Ante cualquier patología que nos cause dudas, lo mejor es acudir al médico o al fisioterapeuta, aunque éste nos puede recomendar que apoyemos el tratamiento asistiendo a clases colectivas de RSF.
En todo caso, las sesiones en los gimnasios están orientadas a la prevención y no al tratamiento.
Cómo es una clase
Como nos explica Susana Vega, las clases de RSF en los centros deportivos duran entre 30 minutos y una hora, pero antes de poder entrar como alumnos hay que hacer un pequeño curso de hora y media para aprender la técnica de las posturas y la respiración.
"Los ejercicios y la intensidad varían mucho dependiendo del nivel del grupo de alumnos que haya en clase, que a su vez depende del tiempo de práctica del método", explica. "Las posturas se desarrollan desde un nivel básico hasta niveles de una complejidad e intensidad muy altos", añade.
Esta experta recomienda, antes de comenzar con las clases colectivas, realizar entre 3 y 5 pre-sesiones, personales o en grupos reducidos, como se hace en el C.D. Metropolitano después de los cursos de iniciación. "Si esto no es posible, se ha de realizar al menos una sesión intensiva de 1,5 o 2 horas de duración".
¿Lo mejor? Una vez que domines los ejercicios, podrás practicarlos cuándo y donde quieras.
Los resultados
¿Cuánto tiempo se tarda en ver los resultados? Según esta experta, "si practicas dos horas a la semana, en un mes verás los cambios en tu cuerpo y en tu estado de ánimo: reducción notable del perímetro de la cintura, mejora de la propiocepción, de la postura, de las patologías de espalda y del tono vital".
Si lo que te preocupa es tu tripa, Susana nos cuenta que ya en la primera clase verás cómo después de hacer los ejercicios el volumen de tu cintura se ha reducido.
Para conseguir todos los beneficios del método, el primer mes debes hacer los ejercicios dos veces a la semana en sesiones de 30 minutos a una hora. "El segundo mes se debe comenzar la reprogramación, la cual exige repetición diaria de los ejercicios (mínimo 30 minutos al día)", explica Susana Vega. "Cuando finalice la reprogramación de la faja abdominal (existen test para comprobarlo), los resultados se han de mantener con una práctica semanal de 2 a 3 veces", añade.