Aires orientales
Danza del vientre, el ejercicio más sexy
Esta sensual danza tiene sus orígenes en Egipto, desde donde se extendió tras la invasión turca al resto de países árabes, donde se denomina raks sharqui. La evolución de esta antigua danza es lo que en Occidente conocemos como danza del vientre. Igual que el Moulin Rouge de Paris, El Casino Opera, en el Cairo, se convirtió en el siglo XX en el lugar donde bailaban las mejores bailarinas del momento. De aquí salió la gran diva Samia Gamal, que con su con su participación en diversas películas como Ali Baba y los cuarenta ladrones, difundió este arte en todo el mundo.
La danza del vientre incluye movimientos del folclore, danza clásica y contemporánea, con grandes desplazamientos, vueltas y movimientos de todas las partes del cuerpo, pero sobre todo de la cadera. Todo esto lo convierte en uno de los bailes más sensuales y femeninos que existen. Por suerte, puedes aprenderlo en escuelas de baile e incluso gimnasios, ya que actualmente es una de las actividades más demandadas por las mujeres occidentales.
Para saber más sobre esta exótica danza, hemos hablado con Pamela Basualto, una profesora de danza del vientre de origen chileno afincada en Madrid.
Cómo es una clase
Según Pamela, las clases se organizan de acuerdo al nivel de las alumnas y estilo de cada profesora. “En general para las principiantes los movimientos se centran en conseguir la soltura de caderas y manos”, explica. “En un segundo nivel se enseñan desplazamiento y, en un tercero, se empiezan a utilizar crótalos, velos, candelabros, bastones o espadas”. “Las alumnas más avanzadas deben manejar muy bien todas estas técnicas y movimientos para aplicarlas a los ritmos típicos (baladi, máksun…)”, añade.
“Los movimientos que se enseñan son bateas y chimis principalmente, es decir, movimientos vibrantes de las caderas y hombros marcados al compás del laud o el derbake, instrumentos típicos de los países árabes”, dice.
Según Pamela, hoy en día cada profesora o bailarina aplica además sus conocimientos en danza clásica, contemporánea y moderna, “dando elegancia y aportando más desplazamientos a los movimientos o coreografías”.
Las clases duran entre 1 h y 1 h y media. No encontrarás una sesión de ejercicio más exótica…
Pamela nos recomienda llevar una malla o unos piratas, y un top para poder movernos con comodidad (podrían ser los mismos que usas para el gym). Con un pañuelo de monedas a la cadera estarás y te verás perfecta para empezar a bailar. Y lo más importante: los pies van descalzos.
Vientre muy sexy
La danza oriental se caracteriza por sus movimientos suaves y fluidos, disociando y coordinando a la vez las diferentes partes del cuerpo. Por ejemplo, los brazos pueden ir a un ritmo diferente del que va marcando la cadera.
La atención de esta danza se centra precisamente en la cadera y el vientre, alternando movimientos rápidos y lentos. Cuando una mujer comienza a danzar con el vientre, mueve sus caderas en forma de ocho o infinito, ondulando suavemente la columna y cuello, moviendo los brazos al ritmo de la música.
Todo el énfasis se pone en los músculos abdominales, por lo que tu vientre se irá moldeando al ritmo de tu práctica. También se realizan movimientos de pecho y hombros, así como serpenteantes con los brazos.
En este baile todo tiene un significado: los movimientos ondulatorios y los que por lo general son lentos, simbolizan la tristeza; mientras que los movimientos rápidos, golpes y vibración, expresan alegría.
Para cada elemento hay un ritmo, y para cada canción una técnica, aunque muchos artistas modernos, como Shakira, hayan popularizado esta danza con todo tipo de modificaciones en su música, desde el pop hasta la electrónica.
En un comienzo las bailarinas árabes se perfumaban las muñecas para que al bailar y al mover sus manos se perfumaran ellas mismas y a su público. En esa época no existían perfumes, por lo que utilizaban aceites. Una idea muy glamourosa si quieres bailar para tu chico.
Beneficios muy sexys
Este tipo de danza tiene muchos beneficios para las mujeres, tanto físicos como mentales. Como señala Pamela, experta en psicología aplicada a las actividades físicas, recreativas y culturales, “danza, música y alma se ponen en acción en este baile, ayudándote a desconectar de tu vida diaria, fortaleciendo tu autoestima, confianza y aceptación”. “La danza del vientre te ayuda a encontrar la seducción en ti misma”.
Desde un punto de vista fisiológico, esta danza te ayuda a:
- mejorar tu capacidad cardiovascular de forma suave
- ganar tanto flexibilidad como fuerza
- moldear el vientre, piernas y brazos
- fortalecer la zona pélvica, sobre todo después de un parto
- Corrige la postura y fortalece la espalda, evitando dolores
- perder peso, ya que se realiza un constante ejercicio cardiovascular
- segregar endorfinas, lo que mejora tu estado de ánimo general
- equilibra tu estado emocional, ya que libera tensiones profundas
- dulcificad los rasgos y la expresión del cuerpo
Pamela añade algunos beneficios muy interesantes para las mujeres:
- mejora los problemas y dolores menstruales
- fortalece el músculo uterino, mejorando nuestra fertilidad
Si te decides a aprender danza del vientre, sigue los consejos de Pamela:
- No pienses que es difícil o que no lo podrá aprender, ¡todas las alumnas lo consiguen!
- Ten paciencia y constancia para aprender la base de esta danza
- Si eres principiante, es importante que le digas a tu profesora si tienes alguna lesión para saber qué ejercicios debes evitar o adaptar
- Busca siempre una profesional que, además de bailar bien, haya adquirido conocimientos para difundir esta disciplina
“Si te inicias con una buena profesional, bailarás estupendamente, de forma elegante, marcando los movimientos en el ritmo y tiempo que corresponde”, dice esta profesora.
Dónde. El Karnak (Libertad, 7. Madrid. Tlf.: 91 5219354. ). Munique Neith (Aribau, 46. Barcelona. Tlf.: 93 4518575. ). Ne’ Mah (Tlf.: 958 372479. Granada. ). Si quieres dar clases particulares con Pamela Basualto, contacta con ella en habibieventos@gmail.com.