Viernes 23/12/2011

Confirmado por la policía

Una dosis letal de propofol acabó con la vida de Michael Jackson

Así lo revela el informe del forense donde se recoge que se hallo este potente anestésico en la sangre del rey del pop. La primera consecuencia podría ser la implicación del doctor Murray como autor de un homicido involuntario

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Confirmado: Lo que mató a Michael Jackson fue una 'dosis letal'/strong> del anestésico propofol, cuyos restos fueron hallados en la sangre del 'rey del pop.

Así lo avala un informe del forense de Los Angeles, que pone nombre y apellidos al medicamento causante del inesperado y rápido fallecimiento del artista.

Aunque desde el primer momento se habló de este medicamento como posible desencadenante de su fallecimiento, ha habido que esperar dos meses para certificar lo que la familia y las fuentes de la investigación intuían.

El informe no ha sido enviado a los medios, pero aparece en alguna documentación judicial que se hizo pública ayer en Texas. Además, una fuente del forense habría confirmado a la agencia Associated press que la muerte del artista sería un homicidio.

La primera consecuencia de este hallazgo de dosis letales de este anestésico –también conocido como dipriván y usado casi exclusivamente en centros hospitalarios- sería la acusación de homicidio involuntario al doctor Conrad Murray, su médico personal desde el pasado mes de mayo y el encargado de inyectarle este tipo de sustancias a diario de cara a su reaparición en el 02 Arena de Londres, un momento muy importante en su carrera y para el que quería estar al 100%.

Según la versión que maneja el periódico Los Angeles Times, el galeno habría admitido ante la policía que compenzó a tratar al artista por el insomnio que padecía con dosis de propofol seis semanas antes de su muerte.

Según una fuente de la investigación consultada por este diario, cada noche desde hacía seis semanas el cardiólogo le inyectaba alrededor de 50 miligramos de este anestésico, aunque según los documentos del juzgado el doctor habría sostenido ante la Policía que su intención era írsela reduciendo poco a poco para que Michael no desarrollara una adicción.

El médico también habría defendido que durante la semana anterior a su muerte –falleció el pasado 25 de junio en la mansión que había alquilado en Beverly Hills- le redujo la dosis de este anestésico a la mitad –25 miligramos en cada vial-.

En los días anteriores a la muerte del cantante, Jackson, como venía siendo habitual, le solicitó algún medicamento para poder conciliar el sueño. Murray le habría suministrado sólo 25 miligramos, intentando que los sedantes lorazepam y midazolam hicieran el mismo efecto que la mitad de la dosis de propofol.

La noche anterior a la muerte, según el testimonio de la policía, Murray dio al cantante un valium, aunque éste no le hizo efecto y le solicitó algo más para poder dormir. Pero no lo consiguió. Por eso a las 3 de la mañana le inyectó una dosis de midazolam. A la mañana siguiente –pocas horas antes de la hora oficial de su fallecimiento- Michael le habría solicitado más medicamentos para seguir durmiendo. En ese momento fue cuando Murray, accediendo a los deseos del cantante sobre todo debido al intenso ritmo de los ensayos, le inyectó una dosis de otros 25 miligramos de propofol, la última de su vida y de la que nunca, paradójicamente, logró despertarse.



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