Lunes 26/12/2011
Ana Obregón, ¿demasiado sexy para ir a los toros?
La bióloga más famosa de nuestro país sorprendió a los taurinos más ortodoxos acudiendo a la corrida de la Beneficencia con un ceñido vestido color rosa chicle, por encima de la rodilla y con un escote de lo más atractivo. Aunque no hay un manual de estilo sobre cómo acudir a una plaza de toros, no está indicado hacerlo en minifalda, sobre todo porque puede quedar al descubierto su ropa interior al pasar de escalón en escalón.
Ya lo dice la canción de Manolo Escobar: ‘No me gusta que a los toros te lleves la minifalda’. Desoyendo este célebre estribillo y las recomendaciones que hacen los expertos en protocolo a la hora de asistir a un festejo taurino, Ana Obregón volvió a dejar a más de uno con la boca abierta o semiabierta al presentarse en la corrida de la Beneficencia este pasado miércoles con un minivestidos rosa chicle, bastante ceñido y corto.
Aunque no hay un manual que especifique cuál debe ser la etiqueta de las mujeres en la plaza de toros, sí hay reglas no escritas, o al menos cuestiones que pertenecen al sentido común. Por eso, muchos vieron ‘exagerado’ y 'demasiado sexy' el modelito con el que se paseó por la andanada nuestra bióloga más lejos.
Y es que, independientemente de lo adecuado o no del largo de la falda, sí resulta algo incómodo pasar de un escalón a otro con este tipo de minifalda, sobre todo porque puede dar algún que otro susto a quien la lleva, y a los que están enfrente, arriba o abajo, ya que, en concreto en Las Ventas, la diferencia entre un escalón y otro es bastante elevada y hay que dar un gran pasa para subir y bajar.
No sabemos si algún espectador de esta corrida en la que participaron los diestros Morante de la Pueba, Daniel Luque y Cayetano Rivera con astados de Núñez del Cuvillo, fue testigo de la incomodidad que, a buen seguro, sufrió la ex de Lequio. A esta diferencia de altura hay que añadir, también, la estrechez de los asientos de este ruedo madrileño.
Por lo tanto, podemos decir sin miedo a equivocarnos que, sin que esté prohibido ir como lo hizo Ana García Obregón, sí está desaconsejado, ya que a pesar de que se luce enormemnte por lo espectacular de su físico y por el gran número de aficionados, prima, por encima de todo, la incomodidad que le supondrá el modelito en cuestión.
Para terminar de rizar el rizo, la actriz acudió como invitada al palco de Canal + con unos tacones, que sin ser de 20 centímetros, tampoco pareacían demasiado cómodos para subir y bajar por las gradas, sobre todo si éstas, como sucede en días como el miércoles, están atestadas de aficionados, tanto en la sombra como en el Sol. En cuanto al color, rosa, nada que objetar ya que los expertos consultados afirman que no hay uno especialmente prohibido, si bien por respeto a los espadas no conviene hacerlo de amarillo, ya que para muchos toreros es símbolo de mala suerte.
En los manuales de estilo donde se incluye el apartado de cómo vestir para ir a una corrida de toros, muchos coinciden en afirmar que hay que ir ‘elegante’, sin más: Ni como si fueras a la oficina, ni a una boda, ni mucho menos a la fiesta nocturna de turno. Una de las premisas para ‘ir bien’ a un festejo de estas características es pasar inadvertida. Y, por encima, de todo, cómoda y no dejar ninguna interioridad al descubierto.
La infanta Elena y su permanente sonrisa
Un año más, la infanta Elena se volvió a convertir en la representante de la Familia Real en este tradicional festejo celebrado en Las Ventas.
Con un traje de chaqueta coral, un original y favorecedor recogido y sin perder ni un momento la sonrisa -según una revista podría estar 'enamorada'-, la primogénita de los Reyes de España ocupó el Palco Real para presidir la tradicional corrida que este año tuvo como protagonistas a los diestros Morante de la Pueba, Daniel Luque y Cayetano Rivera con astados de Núñez del Cuvillo.
La infanta estuvo acompañada por Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid y gran aficionada a la Fiesta Nacional y quien, para esta tarde en Las Ventas, eligió un vestido blanco y un original bolso con forma de capote.
Mucho menos cómoda -en ambos sentidos- aparecía la propia Ana Obregón, que coincidió en la plaza con Cayetano Martínez de Irujo, con quien ha mantenido una ardua batalla judicial que terminó este pasado invierno al pedirle públicamente perdón al jinete por las declaraciones realizadas hace más de una década en el programa 'Crónicas Marcianas'.
Los que tenían el morbo de comprobar si se saludarían o no ,se quedaron con las ganas porque ni se llegaron a ver. Mientras la actriz estaba en las gradas, el hijo de la Duquesa ocupó una de las barreras reservadas en el callejón, en el que estuvo acompañado por algunas amigas. Tampoco quisieron perderse el festejo José María García, Ángel Nieto, Raquel Rodríguez o el matrimonio Ostos-Grajal.
No sabemos si fue este festejo el que la mantuvo en Madrid pero lo cierto es que la infanta Elena fue una de las grandes ausentes del 70º cumpleaños de su tío, el Rey Constantino de Grecia, al que sí asitieron en Londres la Reina y el Príncipe Felipe en representación de la Familia Real Española.
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