Miércoles 21/12/2011

Anne perdona a Álvaro

La pareja se ha dado una nueva oportunidad después de que las dudas del empresario sobre sus planes de boda provocaran la ruptura hace un año y medio.

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En marzo de 2007 Anne Igartiburu vivía uno de los momentos más amargos de su vida: A sus 38 años recién cumplidos se quedaba, literalmente, compuesta y sin novio. Álvaro Fuster, su pareja sentimental desde la primavera de 2006, no tenía claro querer abandonar su cotizada y queridísima soltería. La presentadora, que incluso había viajado hasta Italia para que Valentino le realizase su vestido de novia, decidió romper por lo sano después de más de un año de relación. Ella no quería seguir revoloteando de flor en flor; más aún cuando tenía claro que Álvaro era el amor de su vida. Pero si él no quería formalizar lo suyo, lo mejor era que cada uno siguiera su camino. La presentadora tenía claras sus prioridades –la número 1 su hija- y parecía que su entonces novio no tanto.

Ahora, cuando ha pasado casi un año y medio después de aquella sonada e inesperada ruptura, la pareja ha vuelto a reencontrarse, perdonarse y reconciliarse. 19 meses después y con la seguridad y la distancia emocional que sólo aporta el tiempo transcurrido, Anne Igartiburu y el íntimo amigo del Príncipe han decidido retomar su relación y retar al refrán que niega que las segundas partes sean buenas.

Según publican hoy en exclusiva los semanarios Hola! y Semana, Anne y Álvaro han viajado junto a un grupo de amigos hasta China para presenciar algunas de las competiciones de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Anne, aprovechando sus vacaciones en Televisión Española, se habian marchado unas semanas antes a India junto a su hija Noa. Viajaron las dos solas, como solían hacer en los últimos tiempos, así que nada hizo sospechar que la sonrisa de Anne escondía algo más.

A su regreso de la India fue cuando la conductora de 'Corazón de…' se reunió con el empresario y juntos emprendieron su viaje a Pekín. Después de pasar varios días en el país asiático, regresaron a España este fin de semana. Hasta entonces, habían logrado su objetivo: que su reconciliación no trascendiera.

Sin embargo, la escala obligada en Londres para llegar a Madrid provocó que la pareja fuera pillada 'in fraganti'. Las fotografías no dejan lugar a dudas: besos, abrazos y mucha, mucha complicidad mientras hacen algunas compras por las tiendas del aeropuerto. Se trata de una escena llena de ternura que habla por sí sola del momento tan importante que están viviendo.


Retomaron la relación hace tres meses

La decisión no ha sido fácil para ninguno de los dos. Pero sobre todo para ella, que parecía no haberse recuperado del todo de aquella precipitada ruptura. Se le asignaron dos novios: primero el deportista Sergio Scariollo y después el torero Israel Lancho. El tiempo ha demostrado que eran tan sólo dos buenos amigos en los que había encontrado un apoyo muy importante cuando más lo necesitaba.

Con la misma discreción que llevó la separación, la presentadora ha llevado a cabo este acercamiento con el hombre de su vida. Al parecer, la pareja se había vuelto a ver en los últimos seis meses. Como dos buenos amigos habían quedado para jugar al pádel, como hacían cuando salían juntos. Poco a poco esos encuentros se fueron convirtiendo en llamadas diarias. Y esas conversaciones en fines de semana juntos y cenas a la luz de las velas. Hace tres meses decidieron que era hora de darse una nueva oportunidad.

Conociendo a los dos protagonistas de esta historia, y sobre todo a Álvaro, 'alérgico' a los medios de comunicación desde su etapa como íntimo amigo de don Felipe, no es de extrañar que hasta ahora no se haya conocido la noticia.

Salvo los días que han estado separados por el viaje de la presentadora a la India, han pasado parte del verano juntos. Su refugio, inescrutable, ha sido la casa familiar de los Fuster en el Pantano de San Juan, en otros tiempos residencia temporal del Príncipe cuando venía a visitarle alguna de sus conquistas. Al tocar casi el fin del estío, ambos parecen decididos a dar el paso después de haber consensuado sus intenciones y proyectos de vida.


Una relación extremadamente discreta

La recién reconciliada pareja comenzó un discretísimo aunque, a partes iguales, pasional, romance en la primavera de 2006. Las primeras fotografías de la pareja tardaron en llegar. No fue hasta el verano de ese mismo año cuando pudimos ver a la pareja en actitud cariñosa, aunque el reportaje publicado en aquel momento hablaba tan sólo de una buena amistad. La presentadora se había separado de su marido, el bailarín Igor Yebra, seis meses antes, y Álvaro, también de 39 años, se convirtió en su más fiel confidente.

Poco a poco, la relación se fue consolidando y comenzaron a hacer viajes juntos. La evidencia de su romance llegó al ser publicadas unas románticas imágenes de la pareja durante sus vacaciones en Tenerife. Luego vinieron Málaga, Estados Unidos y también la intimidad de Madrid. Nunca quisieron hablar de la formalidad de su relación aunque quienes fueron testigos de su romance aseguran que Álvaro, que gestiona junto a sus hermanos una empresa familiar de energía eólica, estaba muy implicado en su relación con la presentadora. Tanto, que los planes de pareja también incluían a la pequeña Noa, con quien se lleva a las mil maravillas.

El hecho de que esta nueva oportunidad haya tardado tanto tiempo en llegar hace pensar que los dos están plenamente convencidos del paso que han dado.

El eterno soltero de la beautiful people madrileña podría haber sentado a la cabeza. Y eso que quienes bien le conocen dicen que hasta ahora llevaba grabado a fuego las palabras independencia y soltería. Sólo un amor verdadero, como el que parece existir en esta pareja, podría hacer cambiar de parecer a un hasta ahora consumado alérgico al compromiso.


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