Espacio publicitario
Buscador Terra. Buscar en Internet
RESTAURANTES

Tapas y cocktails

Gastrobares: los grandes chefs a los mejores precios

Los gastrobares son las segundas marcas de los mejores cocineros, propuestas de calidad y a la vez desenfadadas y a precios razonables.
Votar  
Tuenti Menéalo
Terra Mujer / Gastronómada

Le cabrera
C/ Bárbara de Braganza, 2.
Tel. 91 319 94 57.
Madrid


Sergi Arola de la mano de Diego Cabrera, ha conseguido en tiempo récord hacerse con una numerosa y devota clientela propia. El éxito de sus combinados deriva ahora en un nuevo proyecto ideado y co-financiado por Arola que, bajo el subtítulo de Cocktail & Gastrobar, ofrece una combinación del duende de ambos maestros en un escenario muy especial.

El local está dividido en dos alturas: coctelería en la planta de abajo y barra en la parte superior que emula el auténtico bar de tapas, eso sí, en versión moderna. Su oferta gastronómica se basa en brindar la materia prima de calidad, origen y temporada, a través de una sencilla y completa carta de raciones y platos de mercado, diseñados por Sergi y ejecutados con brillante maestría por su secuaz, el cocinero marsellés Benjamín Bensoussan. Entre las propuestas sobresalen el pan casero con tomate para abrir boca, la clamchowder, la sopa de almejas típica de Nueva Inglaterra, su divertida versión de la ensalada César para comer con las manos, las alitas de pollo, los nuggets de rape con romescu, el tartar de buey con wasabi, las ostras, que se escabechan al momento con champagne, y como no, las ya famosas sardinas limadas y patas bravas de Arola.

Una oferta que se completa cada día con las bonanzas del mercado, con productos que se sirven casi en estado puro como gambas rojas del Mediterráneo o langostinos a la parrilla. La bodega ofrece una buena selección de vinos que pueden tomarse casi todos por copas o en jarras para dos o cuatro personas. Todo ello se ofrece en una coqueta barra, franqueada por 14 banquetas vintage, en la que los camareros rematan las tapas y donde se puede comer o cenar de una manera rápida, divertida e informal.

Pero pese a la altura de su cocina, la estrella de Le Cabrera es sin duda la coctelería que regenta el argentino, ataviado con un desenfadado look neobritish (el uniforme de todo el equipo es de la firma El Ganso). En la minuta, 60 cócteles entre los que no faltan clásicos como el Cosmopolitan, Negrini, Old Fashioned, Tom Collins o el Dy Martini, viejas glorias, como el Siil Back o el Jerry Thomas Manhattan, en honor al célebre barman neoyorquino, locuras viajeras con creaciones de Berlín, Ámsterdam, Boston, Sao Paulo y Buenos Benos Aires, cócteles con champagne, combinados para conductores (esto es, efectivamente, sin alcohol) y mezclas de creación propia entre los que destacan el Pompeya (vozka, zumo de naranja, papaya y hierba buena), Grumpy (whisky, zumo de limón, hierba buena y soda) o el Fresh Ginger (vozka, naranja, fruta de la pasión y jengibre). Sin duda una completa carta a la que se suman infinitas combinaciones que, haciendo alarde de imaginación, Diego elabora al momento al gusto del cliente. Todos los combinados se sirven en su copa Riedel adecuada y pueden acompañarse con algunas de las tapas que se ofrecen en la barra de arriba.

La atractiva propuesta de Le Cabrera se completa con una ambientación muy cuidada que responde a una actualización de las clásicas coctelerías neoyorquinas y londinenses de los años 20. La decoración, de un colorido estilo retro-contemporáneo, es obra del siempre rompedor Luis Galliusi y en ella destaca una colección de más de 150 cocteleras de diferentes épocas, cedida por Alberto Gómez Font amigo y cliente de Diego. En definitiva, se trata de un espacio único y con mucha personalidad para disfrutar del mejor arte mixológico y gastronómico a ritmo de música Swing.

Precio medio: el precio de las tapas oscila entre los 4 y 16 €; y el de los combinados es de 10 € (excepto los de champagne que valen 14 €).

El Mirador del Museo Thyssen
Paseo del Prado, 8.
Tel. 91 429 39 84
Madrid


El Mirador del Museo Thyssen, ubicado en el ático del edificio, abre sus puertas de mediados de julio a mediados de septiembre cuyo servicio está bajo la dirección gastronómica de El Antiguo Convento Catering.

Con el objetivo de ofrecer a su público una cocina acorde con la calidad, variedad y originalidad de sus exposiciones, el museo ha otorgado la gestión de sus servicios hosteleros a El Antiguo Convento Catering, una empresa familiar que desde hace diez años dirige un magnífico hotel-restaurante en Boadilla del Monte. Recetas sencillas de base tradicional con matices internacionales, productos muy exclusivos y de temporada y una impecable puesta en escena definen la propuesta de El Mirador para 90 noches estivales de ensueño.

Daniel Napal, jefe de cocina de El Antiguo Convento, ha sido el encargado de diseñar una carta apta tanto para los paladares más tradicionales como para aquellos ávidos de sensaciones nuevas, en la que el lujo nace de la propia sencillez. Para compartir propone jamón ibérico de bellota, jamón de pato, cecina, quesos españoles y un buen surtido de salazones, así como otros platos más elaborados entre los que destacan las sardinas marinadas, el carpaccio de carrillera y manchego, el ajo blanco con bacalao, bogavante y huevas, los raviolis de chipirones encebollados con su tinta o el tartar de magret y boletus. La oferta se completa con un buen surtido de postres caseros, como la crema de chocolate o el caprese en dulce, que ponen el broche de oro a la velada, en un ambiente único y mágico.

El Plató
C/Paseo de la Castellana 36-38.
Tel.91 435 46 18.
Madrid


Una decoración rompedora, con juegos de luces y detalles 'televisivos', arropa una carta de tapas como nunca las habíamos visto.

El chef navarro e Intereconomía han decidido sumarse a la exitosa fórmula de los gastrobares con El Plató, un espacio diseñado para disfrutar a cualquier hora del día de una cocina sana, creativa e informal a un precio muy económico. El local dispone de 300 m² en los que prima el diseño, moderno y diferente, y la comodidad del consumidor, con iluminación y música regulables en función de la franja horaria, y la posibilidad de ver en directo la programación de Intereconomía TV. Recetas de toda la vida, el mejor producto de temporada y una presentación y emplatado de lo más originales, son la base de las nuevas tapas y raciones de Pedro Larumbe.

EL Plató está situado en pleno Paseo de la Castellana, a medio camino entre el centro financiero y la zona comercial más exclusiva de Madrid y a escasos metros del restaurante gastronómico de Pedro Larumbe. El local tiene capacidad para 150 comensales y cuenta con amplios ventanales y una coqueta terraza a pie de calle.

Su diseño e imagen, obra del prestigioso estudio de interiorismo de Mariví González y del departamento de Marketing de Intereconomía, sorprende por la vanguardista elegancia de los tonos (blanco, negro y rojo) y materiales utilizados (con predominio de acero inoxidable) y por la originalidad de los detalles: cuenta con una moderna cocina vista, pantallas gigantes de plasma por toda la sala, una gran cristalera a través de la cual se puede ver en directo el plató de Intereconomía Televisión y, para que los ejecutivos de la zona no pierdan el hilo de sus cotizaciones en bolsa, un ticker continuo con información bursátil sobre la barra.

Tanto su mobiliario, con mesas altas para picotear entre horas, bajas para las comidas y cenas y tipo lounge para las primeras copas de la noche, como su iluminación, a base de leds y halógenos de colores, están pensadas para ofrecer distintos ambientes en función de los diferentes momentos del día y de las apetencias del público.

Fiel al estilo de Pedro Larumbe, en lo gastronómico El Plató apuesta por una reinvención creativa pero sensata de las tapas y raciones de siempre. Así, productos fácilmente reconocibles por el público y recetas clásicas son la base de una puesta en escena sorprendente e innovadora en la que el chef juega con insólitas formas geométricas, texturas inimaginables y colores muy vivos y con una vajilla discontinua en la que podemos encontrar desde bandejas de pizarra hasta platos de porcelana en forma de cucharilla.

La carta de El Plató es tan variada y flexible que permite tanto un picoteo informal como pegarse un homenaje a base de un primero, un segundo y un postre. Para empezar, se ofrecen entrantes desde los más clásicos, como ensaladilla rusa, croquetas y témpuras variadas, verduras frescas del día o patatas bravas y ali oli, hasta otros más elaborados como arroz con bacalao al Ajoarriero, 'plató' de tomate, aguacate, salmón y frutos secos o huevos asados con espuma de patata y chistorra. Entre los pescados destacan los taquitos de merluza rebozada en salsa verde, los chipirones con mojo verde o el pulpo a la gallega. En la oferta para carnívoros conviven ibéricos frescos como la hamburguesa, la pluma de ibérico con pisto o la carrillera estofada con setas, con propuestas de lo más exóticas como cordero al curry o confit de pato al casis. Y para terminar, delicias clásicas como tarta de manzana, mouse de arroz con leche o torrijas. Todo ello, se ofrece en forma de tapas, raciones y medias raciones y a un precio más que atractivo: desde 3 a 10 €. Para acompañar el picoteo, cuenta con una selecta carta de vinos y espumosos servidos por copas, destilados de las mejores marcas y originales cócteles por menos de 8 €. Además, por las mañanas ofrece tés, cafés y bollería artesana.

Precio medio: 20 €.

Estado Puro
Plaza de Cánovas del Castillo,4
Tel. 91 330 24 00
Madrid


Roncero reinventa el castizo arte de la tapa en el restaurante del hotel NH Paseo del Prado. Recetas de toda la vida, como los clásicos tigres, las croquetas o el matrimonio, y una materia prima de extraordinaria calidad son la base de su cocina, divertida y sorprendente, con un punto de sofisticación y la personal sensibilidad de Paco Roncero. En definitiva, tapas en estado puro.

El arte del tapeo es una de las costumbres por antonomasia de nuestra cultura patria. Para un chef como Paco Roncero, que ensalza la cocina española a través de la innovación y la experimentación pero preservando siempre sus raíces, perfeccionar la consagrada tapa ha sido un objetivo de obligado cumplimiento que se muestra en todo su esplendor en su nuevo bar de tapas. Toda la oferta de Estado Puro es una auténtica sorpresa desde el mismo momento en que el cliente pisa el local y recibe un coqueto kit de bienvenida con la carta, una servilleta y los cubiertos.

La carta de Estado Puro incluye tapas frías y calientes, tostas, bocadillos, ensaladas, algunos postres, y, para los que quieran algo más, medias raciones de arroz, carne y pescado. Sobre la mesa, los típicos tigres, se ofrecen como nunca antes los habíamos visto, como una gran perla de mejillón y besamel rebozada sobre su concha, las patatas alioli, como si una obra de arte cubista se trataran, el sándwich club, como una espiral surrealista y platos como los berberechos y mejillones en escabeche, en una divertida lata. Anchoas del cantábrico con tomate y albahaca, matrimonio, piperrada con ventresca de atún, corte de foie gras, croquetas de jamón, callos a la madrileña, mini burguer con mostaza a la antigua, ensalada de anguila y piña con salsa de naranja, espaldita de cordero con puré de limón o fardos de calamar con pisto son sólo algunas de las delicias del bar.

Los platos, basados en la excepcionalidad del producto y en ingredientes tradicionales y aderezados con el toque creativo del chef, se sirven sobre pizarras y arropadas por una original vajilla que simula en cerámica los vasos y bolsitas de plástico de los puestos de buñuelos del Madrid más castizo. Y para acompañar el tapeo, una selecta carta de vinos nacionales servidos por copas, champagne y, por supuesto, cervezas Mahou variadas.

El local, situado en el hotel NH Paseo del Prado y con acceso directo a la Plaza de Neptuno, cuenta con una capacidad para 90 comensales distribuidos en espaciosas mesas altas y una mesa privada para 8 personas donde se come bajo reserva y con un menú diseñado por Paco Roncero. De su decoración, que responde a la sofisticación y modernización del típico bar de tapas español, se ha encargado el atelier de arquitectura y diseño James & Mau. Maderas y colores chocolate, con unas pinceladas de rojo y tonos amarillos, y una cuidada iluminación definen el local que está coronado por nada más y nada menos que 1.000 peinetas blancas cubriendo el techo y una pared.

La barra, de mármol blanco en bruto, esconde una zona de show cooking y productos frescos y un expositor de merchandising que incluye libros de cocina de Paco, las diferentes salsas de las tapas del restaurante para llevar a casa, camisetas, delantales y, por supuesto, la estrella del bar, la peineta, todo un icono de la del folklore español, que James & Mau han rescatado de las tiendas de 'souvenirs' de Madrid para convertirla en un objeto elegante y sofisticado.

El horario del restaurante es de martes a sábado de 11:00 a 01:00 horas y domingos hasta medio día y se puede comer por un precio medio de unos 25 €.

Votar  
Amplia el texto Reduce el tamaño Imprimir Enviar por email
Enviar artículo a
Tuenti Menéalo

Su e-mail no será mostrado en este sitio

captcha

Introduce los cinco caracteres de la imagen anterior