Bienvenido a Terra
  
 
Canal Mujer de Terra.es
Portada > Bodas > Organiza tu Boda
   


BUSCAR EN EL CANAL

Moda

Bodas

Corazón

Ponte Guapa
Cuídate

Tu Casa
Tu Cocina

Pareja y Sexo
Padres

  Horóscopo

  Amor y Amistad

  Nutrición-Bienestar

Foros
Chat


Canal Mujer. Organiza tu Boda


Protocolo de una boda religiosa


Los actos familiares siempre van acompañados por un buen hacer y un buen saber estar que quedan recogidos y reflejados en el protocolo de la celebración.


Una ceremonia correctamente estudiada y adecuada a cada caso siempre será diferente y más perfecta que una improvisada.
Además de haber pensado la decoración de la iglesia para que esté completamente a nuestro gusto, estudiaremos con detalle la entrada de los contrayentes y testigos para que el conjunto sorprenda de forma agradable a los invitados.


Tal vez, muchos sepáis la fórmula que preferís para vuestra entrada a la iglesia, pero otros estaréis dudosos sobre qué protocolo debéis aplicar.

No os preocupéis, vamos a ver a continuación las diferentes maneras que podremos elegir para entrar en la iglesia y la forma correcta de sentarse frente al alta. Vamos a conocer varios tipos de protocolo muy comunes al día de hoy y todos ellos intachablemente perfectos.


Colocación en la Iglesia
Testigos e invitados:
Al comenzar la ceremonia, los invitados tomarán asiento en la iglesia respetando siempre la primera fila, ya que en ella se sentarán, a mano derecha, los testigos del novio y a mano izquierda los de la novia.

Un buen protocolario habrá seleccionado para este momento una música que se interprete de manera suave insinuando el comienzo de la entrada de los invitados.
En todos los protocolos es de suma importancia que nadie espere la llegada de la novia en los peldaños de la iglesia, ya que siempre es deseo de los contrayentes que todos los invitados se encuentren en el interior del templo para que desde ahí observen su entrada.

La entrada de los novios:
Para la entrada de los contrayentes vamos a desarrollar diferentes protocolos para que podáis elegir con cuál os sentís más identificados:

Entrada tradicional:
Si hemos encargado la organización de la boda a una empresa, será una persona de ésta quien dará el paso de vuestra entrada después de haber avisado a los músicos.
La fórmula clásica será sentar a los novios y padrinos en línea recta frente al altar. Si el presbiterio es amplio estarán colocados en él, si por el contrario es pequeño se pueden situar inmediatamente al pie del mismo. Una alfombra y unos reclinatorios marcarán el lugar.
Una larga alfombra los conducirá desde el portón al altar. El novio dejará a la madrina ubicada en su asiento, colindante al que ocupará la novia, mientras él se situará de pie frente al suyo y esperará la entrada del padrino y de su futura esposa.

Este es el momento más esperado de la ceremonia ya que envuelve a la novia en un misterio especial. Nadie conoce su vestido, su peinado, su porte y para todos será una agradable sorpresa. Para el novio es sumamente emocionante siempre que exista el misterio en cuestión, que reconocemos como “el secreto mejor guardado”.


Lo correcto es que una vez que haya entrado el novio con la madrina se cambie la música para señalar la entrada de la novia.
Podrá acceder precedida por niños, a los que llamaremos pajes, que tendrán el cometido de llevar al altar los anillos y las arras, generalmente en una simpática cestita. En el caso de que sean más de dos pajes una niña podrá ser la encargada de esparcir pétalos de rosa que también llevará en su cesta.
Una vez ya en el altar, el padrino saludará al novio y en un acto simbólico le ofrecerá a la novia, a la vez que le recomendará con todo cariño que la cuide.
El padrino se situará en la silla a mano derecha del novio mientras que la novia ayudada por el novio se sentará a su izquierda teniendo a la madrina a su lado, ya que su cometido es ayudar a la contrayente en todo lo que necesite.

Todos estarán colocados en línea recta así:
Madrina, Novia, Novio, Padrino.

En el caso de que la novia haya designado damas de honor, éstas entrarán dos pasos por detrás de ella y se sentarán en un lugar con fácil acceso al altar para prestarle su ayuda a lo largo de la ceremonia; sobre todo, será importante que atiendan la cola del vestido de novia con el fin de que las fotos reflejen el orden del momento. Si la novia lleva velo, también se encargarán de ayudarle en el momento de desplazar el tul por encima de su cabeza.
En caso de no tener damas de honor, éstos quehaceres recaerán en la madrina.
En el supuesto de que tengamos damas de honor, la madrina puede intercambiar su ubicación con el padrino.

Sería así como estarían colocados: Padrino, Novia, Novio, Madrina.

Otra colocación es posible
Los novios estarán frente al altar, solos, tomando así el máximo protagonismo.
En este caso, los testigos tomarán asiento en el presbiterio. A la derecha se situarán siempre los testigos del novio y padres y a la izquierda los de la novia.

Esta será otra colocación perfectamente correcta para sentarnos frente al altar. No afectará al protocolo de entrada que podrá ser de cualquiera de las maneras que sugeriremos posteriormente, la única diferencia con el protocolo anterior (llamado nº1) será la forma de ubicación.


Protocolo de antigua tradición
Últimamente se está rescatando una fórmula antigua donde los novios se sientan a la derecha del presbiterio mirando a los invitados mientras que los padres se ubican a la izquierda también mirando hacia los invitados, formando un semicírculo con el altar.

Los testigos en este caso irán en las primeras filas según les corresponda a la derecha o la izquierda.
También para esta fórmula de colocación la entrada podrá ser la misma que en los anteriores casos.

Entrada por cortejo
Si se desea efectuar una entrada con cortejo todo sería igual a la entrada del protocolo tradicional, salvo que los testigos también harán su entrada para acompañar al novio al altar.
Normalmente nombraremos varios testigos (mínimo 8 - 10) que serán los primeros en entrar. Efectuarán su entrada en filas de a dos equidistantes de dos pasos entre si. Al llegar a la primera fila de asientos, los testigos por parte del novio tomarán asiento a la derecha y los de la novia, al lado izquierdo, pudiéndose colocar por parejas. Si se tratara de un alto número de testigos, pasarían a ocupar también la segunda fila y así sucesivamente.

Detrás de los testigos entrarán juntos la madre de la novia y el padre del novio y ambos se sentarán cada uno en el lado que le corresponde.
Tras ellos, hará su entrada la madrina con el novio. Una vez que todo el mundo se encuentra situado en sus sitios mirarán hacia la puerta esperando la entrada de la novia que empezará su andar con una música especialmente dedicada para ella.

La novia, al igual que todas las mujeres que no sean testigos, entrará del brazo derecho del hombre.
También en esta ocasión, el padrino saludará al novio y en un acto simbólico le ofrecerá a la novia, a la vez que le recomendará con todo cariño que la cuide.
Este tipo de entrada con cortejo es muy lucida y realza mucho la ceremonia en sí dándole solemnidad. Este protocolo no es tan habitual y los invitados aceptan con agrado este rito.



Terra Mujer/ Lucía Romani-Arco Bodas

IMPRIMIR ENVIAR A UN AMIGO