La música también tiene sus rubias insignia. La pionera fue Madonna, pero después le han seguido muchas: desde la "lolita" Britney Spears hasta la "vamp" Kylie Minogue, pasando por la "cañera" Avril Lavigne, todas tienen algo en común: un sex-appeal que las hace ser las chicas más deseadas del pop.
Nosotros, en España también tenemos nuestras propias rubias. Recordad los estragos que causó en su día Marta Sánchez, por ejemplo. Y es que ser rubia no solo es un color de pelo, sino una actitud...o al menos eso dicen.