Bienvenido a Terra
  
 
Portada > Cuídate > Psicología


BUSCAR EN EL CANAL

Moda

Bodas

Corazón

Ponte Guapa
Cuídate

Tu Casa
Tu Cocina

Pareja y Sexo
Padres

  Horóscopo

  Amor y Amistad

  Nutrición-Bienestar

  Tienda Erótica

Foros
Chat







Planteamiento de objetivos y cambios


Una nueva vida después del verano


Después del verano se inicia una nueva etapa del año en la cual se pueden producir muchos cambios. Después del descanso estival, es el momento de plantearse los posibles cambios que podamos necesitar para llevar una vida plena y placentera.


Muchos de nosotros nos encontramos en una situación complicada: trabajos insatisfactorios, estudios equivocados, etc. Ahora va a ser el momento de plantearnos qué es lo que realmente queremos para nosotros y qué tenemos que hacer para cambiarlo.
Igual que en Navidad, el verano es una fecha de corte en la que muchas personas recapacitan y deciden comenzar de nuevo, con nuevos propósitos y objetivos.
Es la época ideal para intentar buscar un nuevo trabajo, ya que comienza la actividad y las empresas necesitan renovar personal. También se inician cursos, masters, etc.



¿Satisfechos con nuestra vida?
Lo primero que necesitaremos es valorar hasta qué punto la vida que hemos llevado hasta ahora nos satisface. Muchas veces, nos dejamos llevar por las obligaciones o por la comodidad y nos vemos inmersos en un día a día monótono y poco motivador debido a que no hemos sido capaces de plantearnos cambios cuando nuestro cuerpo nos los pedía.
La aceptación de una vida que no nos gusta es muy difícil para cualquiera, y la pasividad que genera ayuda a fomentar problemas ansiosos y depresivos.
Dentro de este análisis del que hablamos, habrá que ver qué puntos de tu día a día no acaban de gustarte. Averigua los motivos principales para saber qué tipo de cambio necesitas: no es lo mismo que no te guste tu trabajo "porque el jefe es un incompetente o hay una mala organización de base en la empresa" que "porque el horario es malo o cobras poco".
La solución para ambos casos es muy distinta, ya que en el primero no está en tu mano y, probablemente, sería mejor que te plantearas buscar un nuevo trabajo. En el segundo, son motivos más concretos que puedes intentar batallar con los jefes, está más bajo tu control y, por tanto, no necesitarás un cambio tan radical en un primer momento.
Este tipo de análisis te ayudará a ver los pros y los contras de cada problema y a buscarle soluciones factibles y sencillas. Es importante que delimites muy bien el problema; a veces es complicado, ya que sabemos que una situación nos incomoda pero no sabemos muy bien por qué. Teniendo el problema bien limitado, encontrarás la solución más fácilmente.


Miedo al cambio y a la incertidumbre
Una vez detectados los puntos de conflicto, es el momento de ponernos en marcha: ¿Qué puedo hacer para mejorar? Puede que con pequeñas cosas se solucione, pero, a veces, necesitaremos arriesgar mucho para conseguir lo que queremos, y eso nos da miedo.
¿Cuántas veces hemos escuchado a amigos o familiares decirse "¿cómo me voy a despedir?" o "¿y si me sale mal el nuevo proyecto?"?. Estos miedos son normales ante cualquier cambio que se dé en tu vida.
Ten en cuenta que el cambio, sea el que sea, siempre provoca incertidumbre ante lo desconocido, pues no sabemos cuáles serán las consecuencias. Además, cuesta mucho trabajo y esfuerzo llevarlo a cabo: necesita tenacidad y decisión y estos factores son los que, a menudo, nos incapacitan para conseguir lo que queremos.
Todos envidiamos al ejecutivo bien situado que decide salir de la capital y embarcarse en un hotal rural en el campo. Puede que admiremos su decisión y entereza, pero nunca lo haríamos nosotros... ¿Y por qué no? Está claro: por "miedo".


Las opiniones de personas cercanas pueden hacernos cambiar de idea, pero valóralas en su justa medida.
Tener confianza en uno mismo
Estas personas que un buen día deciden dar un cambio radical a sus vidas también tienen miedo, no son de piedra. Pero prima más en ellos la seguridad en sus posibilidades y en su esfuerzo que el miedo a no conseguirlo.
Casi siempre se podrá volver a lo que ya conocemos. Por esto, muchas veces, nos animamos a hacer cosas nuevas y desconocidas, porque ya tenemos seguras otras a las que podremos volver.
Ante estos cambios, lo más importante que necesitaremos será confianza en nosotros mismos y un subidón de autoestima. Valora todas las críticas y los comentarios en su justa medida y no dejes que te agobien. La opinión de los demás es sólo una opinión, ni buena ni mala. Ellos no han realizado tu análisis y es normal que, ante un cambio, te transmitan su miedo y sus inseguridades.
Pero recuerda, son suyas, no las hagas propias. A menudo, la familia y las opiniones de personas cercanas nos hacen cambiar de idea. No lo permitas: ellos no viven día a día tu insatisfacción y, por eso, no te animarán a cambiar, sino que valorarán más lo seguro.


No olvides cuál es tu nuevo objetivo
Estos cambios de vida a menudo son difíciles de llevar a cabo en los primeros momentos, debido a que necesitan más preparación o un proceso largo de consecución. Una persona no puede pasar de ser analista de sistemas a fontanero en un día, sino que necesitará un proceso de aprendizaje y de adaptación hasta conseguir el objetivo final.
En estos casos, es primordial no perder de vista el objetivo, ya que es fácil olvidarnos ante algo que nos entretenga. Por ejemplo, es fácil olvidar el objetivo de prepararme para fotógrafo si pasados seis meses me ofrecen otro trabajo bien remunerado.
Por tanto, no olvides cuál es tu objetivo y trabaja para él. Puedes aceptar el nuevo trabajo, siempre y cuando te ayude o te facilite el que sigas preparándote para conseguir lo que quieres. Debes planteártelo como un medio para conseguir un fin.


Cuando el objetivo es lejano...
No te centres sólo en el final
Haz un análisis exhaustivo de los puntos intermedios y empieza a trabajar por el primero. No pienses día a día en el objetivo último porque te frustrarás.
Plantéate otros objetivos intermedios más cercanos y disfruta de ellos, poco a poco te irás acercando a lo que deseas y sin darte cuenta. Si te centras sólo en el final estarás perdido.
No te dejes llevar por el qué dirán
No podemos vivir una vida que satisfaga a los demás, ya que entonces estaremos amargados siempre. Dedícate a cubrir tus propias necesidades, tú no eres el encargado de que tu amigo esté contento contigo porque tienes una buena situación social, por ejemplo. Si decidieras cambiar de oficio o de ciudad, tu amigo debería alegrarse por ti y si lo critica es que no piensa en ti, sino en él.
Piensa en lo que quieres hacer, no en lo que debes hacer
Quítate de en medio las normas sociales de lo que está bien o mal visto y piensa sólo en ti. No podemos estar inmersos en una obligación continua acerca de lo que "debo hacer", sino que hay que intentar centrarse en lo que "quieres hacer", pues es la única manera de conseguir la felicidad .





Terra Mujer / Alhama Psicólogos (Vicenta Sanz Herrero)

Artículos Relacionados
. La vuelta a la rutina después de las vacaciones
. No puedo dormir, ¿cómo solucionarlo?
. ¿Eres una persona hipocondríaca?
. Cómo quitarte el miedo al qué dirán
. Mujeres al poder
ver más artículos

IMPRIMIR ENVIAR A UN AMIGO