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Especial Playa 2004

Cosméticos para la playa
Si quieres seguir disfrutando del lado bueno del sol y broncearte sin riesgos, decídete por altas dosis de protección. Y ármate de paciencia, que todo llega. 
Ya no hace falta ponerse como un conguito para que todo el mundo se entere de que has estado unos días en la playa.
Al contrario, esto indica que no tienes ni idea de cómo se debe tomar el sol y además, los excesos cometidos pasarán factura a tu piel de por vida.
Como sabes, la piel retiene en su memoria todas las imprudencias o quemaduras solares y se van almacenando en ella de forma progresiva.
Cuestión de piel No olvides que el bronceado es una reacción de defensa natural de la piel que está en estrecha relación con la cantidad de melanina que se tenga y con el código genético de cada persona.
Por eso, el sol no afecta a todas las pieles de la misma manera. Además, también interviene el fototipo de piel: las pieles más claras (I y II) necesitan protección muy alta y los cutis más oscuros (III y IV), una protección moderada.
Por tanto, hay que marcar unos límites. Aunque te parezca poco, los especialistas se han puesto de acuerdo y la respuesta es así de rotunda: quince minutos diarios de sol son más que suficientes para que el organismo capte todos sus beneficios.
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Equilibrio perfecto Un programa solar razonable consiste en equilibrar los gestos cosméticos con el tipo de piel y la duración de los baños solares.
Como sabes, los primeros días son los más peligrosos y, por eso, debes prestarles una atención muy especial. Si tienes una piel sensible que se broncea con dificultad, deberás armarte de paciencia y elegir los factores de protección más altos y tiempos de exposición breves.
Sólo cuando tu piel se encuentre menos vulnerable y más bronceada, podrás ir bajando de factor de protección y aumentar el tiempo de exposición.
Fotoenvejecimiento, el enemigo Nº 1 de la piel Se estima que entre el 80% y el 90% del envejecimiento de la piel se debe al desgaste que la luz solar produce sobre ella.
Los rayos UVA atacan las fibras elásticas de la dermis, produciendo elastosis solar. La piel:
Pierde su tonicidad.
Se vuelve flácida.
Las arrugas aumentan.
Su grosor de aumenta.
Aparecen manchas pigmentarias.
Eritema solar: pieles rojos El eritema solar es el enrojecimiento de la piel motivado por haber pasado al sol demasiado tiempo.
Sus efectos son semejantes a los de una quemadura, pudiendo llegar a aparecer ampollas y a producirse una pérdida de líquido celular.
Más vale prevenir... Todas las investigaciones coinciden en que es mejor evitar los problemas solares desde la protección, en lugar de esperar a que el daño esté hecho y después poner remedio.
La novedad actual suma más beneficios a tu piel y a tu cabello porque, además de frenar la acción nociva de la radiación ultravioleta, aporta principios activos para reorganizar las estructuras celulares alteradas.
Esta prevención añadida ha supuesto el mayor avance dentro de la cosmética solar capilar y cutánea.
Nuevas fórmulas de fotoprotección Los principios activos de tratamiento que incluyen las nuevas gamas solares son muy parecidos a los que incluyen las cremas nutritivas.
Suelen ser agentes antioxidantes que combaten los radicales libres producidos por los UV. Los más destacados son las vitaminas C y E, los beta carotenos y minerales como el selenio o el zinc.
Su función completa la misión protectora de los filtros UVB y UVA, ejerciendo un papel preventivo contra la descamación, el eritema solar y el fotoenvejecimiento derivado del sol.
Complementos especiales Allí donde las cremas no llegan, se han hecho imprescindibles las gafas de sol, las gorras y las pamelas.
Para que tus gafas de sol mantengan a salvo tus ojos, debes exigir que los cristales estén homologados. Las confeccionadas con lentes de vidrio, plástico o fibra tallada son las que más rayos absorben. No importa de qué color sean los cristales, lo realmente importante es el porcentaje de rayos ultravioleta que absorban. Lo último son las lentillas con poder para absorber las radiaciones negativas del sol.
Los sombreros de playa evitan el sol directo sobre la cara y protegen tus cabellos de un recalentamiento excesivo. Elige el que más te guste y no te separes de él ni a sol ni a sombra.
After Sun, el mejor punto final Son la merecida recompensa final después de un día de sol. Los after sun o leches para después del sol son el cosmético más refrescante del verano.
Te ayudarán a calmar el ardor de la piel y suavizar tu melena de los daños provocados por la sal, el cloro y los rayos ultravioleta.
Piensa que hidratar también es una manera de proteger la piel y el cabello del sol.
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