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'Operacion fimosis': ¿es necesaria?

La fimosis es un problema de salud del niño varón que a menudo genera dudas en los padres. Casi todos los niños nacen con ella, y suele resolverse sola con el paso del tiempo. ¿Qué hacer mientras tanto? ¿Cuándo se considera que el problema no se soluciona adecuadamente? Con el siguiente artículo queremos ayudaros a resolver vuestras dudas acerca de la fimosis. 
¿Vas a operar de fimosis a tu hijo? Cuéntanoslo en los foros
¿Qué es la fimosis? La fimosis es un problema bastante frecuente en el niño, y consiste en un estrechamiento del extremo del prepucio (piel móvil del pene), que impide que se retraiga normalmente sobre el glande (extremo distal del pene).
Mucho más frecuentes son las adherencias, que son uniones que existen normalmente entre la mucosa del prepucio y la mucosa del glande. Pueden estar asociadas o no a la fimosis, y cuando se presentan sin que exista fimosis no requieren tratamiento alguno.

|  | La frecuencia de la fimosis va disminuyendo con la edad del niño. Es casi constante en el recién nacido; afecta a alrededor de un 80% de los varones menores de 6 meses; a un 10% de los menores de 3 años; y a un 1-2% de los chicos de 16 años.
Sin duda, la situación más habitual es la llamada fimosis fisiológica, que se resuelve con el paso de los años. Hasta los 5 años de edad la fimosis puede considerarse fisiológica o normal, salvo en casos extremos en los que produzca complicaciones, como dificultades en la micción, infecciones repetidas o dolor. Se habla de fimosis congénita cuando esta no se resuelve con la edad. En otros casos puede aparecer una fimosis adquirida después de un periodo de retracción normal del prepucio sobre el glande. Ésta puede estar producida por infecciones, irritaciones o tirones forzados del prepucio.
La fimosis puede observarse como un pequeño punto de abertura del prepucio o como un anillo del extremo del prepucio alrededor del glande. En cualquier caso, el problema que plantea es la dificultad del prepucio para retraerse y dejar el glande al descubierto.
¿Puede producir molestias? La fimosis fisiológica no produce ningún tipo de molestia. El prepucio se va despegando progresivamente del glande con el paso de los meses. A veces pueden verse pequeñas manchitas formadas por una secreción blanquecina que produce el prepucio (llamada esmegma), que únicamente precisan de una limpieza suave. En ocasiones llegan a formarse verdaderos acúmulos de este esmegma en forma de quistes, que tampoco requieren ningún tratamiento en especial.
En cambio, la fimosis severa sí que puede producir problemas, como dificultades en la micción. En este caso, la orina se acumula en el prepucio, distendiéndolo. También pueden tener lugar infecciones en el glande (llamadas balanitis), o dolores con la erección. Una complicación más infrecuente es la infección de orina.
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¿Hay que tratar la fimosis?
El tratamiento definitivo de la fimosis es una intervención quirúrgica. La técnica clásica es la circuncisión, que consiste en eliminar toda la piel del prepucio, dejando el glande al descubierto. Existe otra técnica, llamada prepucioplastia, que consiste en una dilatación del segmento estrecho del prepucio. La elección de una u otra técnica depende de las características individuales de cada niño aunque, en general, el postoperatorio de la circuncisión es más molesto y el resultado es estéticamente un poco peor que el de la prepucioplastia. Sin embargo, en los casos de infecciones repetidas puede ser más recomendable la circuncisión. Esta cirugía suele hacerse bajo anestesia local y algo de sedación, sobre todo en los niños más pequeños.
En algunos casos la circuncisión se realiza en el niño recién nacido por motivos religiosos o culturales. El beneficio más importante es una mejora de la higiene. La indicación médica de la operación viene cuando la fimosis es importante, y condiciona problemas como dificultades para la micción, infecciones repetidas... En el resto de los casos, las indicaciones no son siempre unánimes, aunque la edad que parece más adecuada para intervenir es entre los 3 y los 5 años. En general, ante una fimosis que no se resuelve, el pediatra remitirá al niño a un cirujano infantil hacia los 3 años de edad.
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| No es recomendable realizar la maniobra conocida como “tirón” |
|  | ¿Qué medidas higiénicas debemos tomar en casa? No se recomienda realizar retracciones o tirones del prepucio hacia atrás en niños menores de dos años. Y en niños mayores de esta edad, las retracciones deben realizarse suavemente y sólo hasta donde permitan las adherencias, sin forzar. No es recomendable realizar la maniobra conocida como “tirón”, o retracción brusca del prepucio. Con la realización de esta maniobra en los niños con fimosis puede producirse una herida, que al cicatrizar puede cerrar aún más el prepucio y agravar el problema. En los niños sin fimosis, con el “tirón” podemos hacer daño, de modo que rechazarán después las maniobras de retracción suave.
No olvidéis consultar con vuestro pediatra cualquier duda que tengáis acerca de este tema o cualquier otro relacionado con la salud de vuestro hijo.
| Terra Mujer / Ana Alarcón, pediatra |
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