Coco Chanel estaba registrando el armario de su novio en la década de los 30, y el viernes su sucesor Karl Lagerfeld exhibió una chaqueta de tweed que apunta a ser el equivalente en moda de los jeans 501 o el perfume unisex.
Modelos de ambos sexos desfilaron con chaquetas intercambiables en tweed con grandes cuadros o lana con un
brillante adorno negro.
"Coco tomó muchas cosas de los armarios de los hombres", dijo Lagerfeld en una declaración. "Algunos podrían vestir algunas de esas ropas al igual que usan muchas cosas hoy que han sido abandonadas en la frontera entre el vestuario masculino y femenino".
Sin embargo, no es una proeza fácil llevar la chaqueta característica de Chanel, que conjura imágenes de señoras
de alta sociedad y actrices jóvenes con aspiraciones de estrellato. Hay algo innegablemente fantasioso acerca de los
adolescentes con chaquetas que podrían haber pertenecido a sus madres.
Lagerfeld le dio un giro chic a la ropa de esquiar y le restó elegancia a la ropa de gala, dándole un toque deportivo. Una chaqueta negra con mangas que pueden quitarse va con un prendedor camelia bordado. Diseños geométricos en
trajes con faldas de tweed que se combinan con gorras masculinas.
El desfile mostró pinceladas de colores vivos, como un sweater amarillo fluorescente, debajo de una blusa negra de
encaje con pantalones de cuero ajustados. Mientras, los vestidos de gala nocturnos tenían pequeños bolsillos en la parte frontal, suficientes para un protector
para los labios.