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Pasarela de Milán

Dolce y Gabbana. Colección Primavera-Verano 2004
Quien sostiene que hay que seguir un estilo, incluso para transgredirlo, no cuenta con los italianos Dolce y Gabbana, que en su enésimo desfile en Milán volvieron a a ser ellos mismos, los indomables "anarquistas" de la moda. Estampados muy coloridos Con una mezcla, muchas veces contra natura de conceptos, prendas y, sobre todo, de colores, Domecico Dolce y Stefano Gabbana presentaron su particular "fusión a la italiana" en la pasarela femenina para la temporada primavera-verano 2004.
Con Naomi Campbell sobre el estrado y la duquesa Sarah Fergusson en la primera fila del público, vestida como un icono marca de la casa, los dos diseñadores sicilianos se dieron un baño de elegante extravagancia y de provocación calculada.
Lo que más llama la atención de la nueva colección de Dolce &
Gabbana son los estampados, muchos y cargados de colores, mezclados con aparente desorden sobre un amplio repertorio de reminiscencias retro.
Medias de colores El punto de partida de su propuesta para la mujer con vistas a
las próximas estaciones cálidas son 45 diseños, que abarcan desde los años 40 a los 70 del Siglo apenas finalizado, estampados hasta en 150 variantes de color.
Los pantalones estrechos y cortos, como en los 50, dan paso a un
vestido de encaje negro siciliano, combinado con un gabán de una fantasía colorista que recuerda a Fiorucci.
De la revolución "dolcegabanniana" del color no se salvan ni las
medias estampadas hasta con "gotas" de cachemir, para llevar bajo el nuevo traje chaqueta de verano, en estratos de chifon, naturalmente de llamativos estampados.
En este atemporal juego se inscribe el matrimonio de una
romántica blusa de los años 50 con una minifalda de los 60 con el
toque étnico, para ajustar el conjunto, que le dan unas botas de los indios americanos.
 | | Lo que más llama la atención de la nueva colección de Dolce &
Gabbana son los estampados, muchos y cargados de colores, mezclados con aparente desorden sobre un amplio repertorio de reminiscencias retro. |
| Naomi Campbell, muchos aplausosStefano Dolce explica su colección con una peculiar mirada a la
fusión de estilos que vaga por el mundo: "la modernidad hoy es el vegetariano que fuma y el no fumador que devora a todo trapo grasas animales".
De los defensores de los animales y sus pieles no se escaparon
los modistos sicilianos, que vieron asaltado su desfile por un grupo de ecologistas que protagonizaron un número que hizo sonreír y aplaudir a la mismísima Sarah Ferguson, sentada junto al cantante Eros Ramazzotti, aunque tras las bambalinas hubo más que palabras.
Para aplausos, y sólo aplausos, los que se llevó Naomi Campbell,
primero en su pase con un traje de baño, cómo no, estampado, y luego envuelta en un vestido largo de red brillante.
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