El diseñador andaluz provocó durante la clausura de la pasada Pasarela Cibeles el escándalo entre algunos presentes en el desfile, que abandonaron la sala después de ver a sus modelos vestidas con capuchas similares a las de la tradición talibán e incluso sogas atadas al cuello.
"Sólo si hemos renunciado a ser completos podemos desear algo del otro".
Esta frase fue el punto de partida para desarrollar su colección primavera/verano 2004, una experiencia que revela la naturaleza de la creación, de cómo una sola frase puede despertar el imaginario de tal manera, que dé como resultado un proceso de tal dispersión.
Una colección de piezas incompletas donde, de forma contradictoria, los detalles toman presencia por su ausencia, y se necesita de la complementación.