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Embarazo tras un aborto

Las mujeres que a lo largo de su vida fértil han tenido varios hijos, es bastante normal que hayan sufrido algún aborto entre uno y otro embarazo.
Y es normal que esos embarazos tras un aborto se hayan vivido con total tranquilidad. Las inquietudes y los temores surgen cuando la primera experiencia termina en un aborto. ¿Podré volver a tener hijos? ¿Cuánto debo esperar para intentarlo de nuevo? Son preguntas habituales y la respuesta no puede ser más esperanzadora. Tras un aborto la fecundidad se recupera rápidamente y, si no hay anomalías internas, no hay motivo para que después de un aborto no se pueda tener una nueva gestación completamente normal.
Vuelve la fecundidad
Las investigaciones médicas sobre los niveles hormonales en el embarazo y sobre la ovulación, muestran que las hormonas que segrega el organismo de la mujer durante el embarazo desaparecen rápidamente tras un aborto. Los procesos hormonales que regulan el ciclo ovulatorio se restablecen rápidamente y, por lo general, no hay causa que impida volver a quedar embarazada. Las estadísticas más fiables señalan que el 75% de las mujeres ovulan en las seis semanas siguientes a un aborto. Cuando antes se produce la interrupción del embarazo antes se recupera el ciclo ovulatorio y, así, es normal que tras un aborto en el primer trimestre se recupere la ovulación a las dos semanas.
Riesgos y precauciones Los abortos previos son una cuestión a tener en cuenta por el ginecólogo a la hora de planificar el seguimiento del nuevo embarazo, pues la práctica médica muestra que puede existir riesgo de que el aborto se repita. Es el mayor peligro de estas situaciones y el mayor temor de las madres. Dependiendo de las secuelas que haya dejado el aborto previo, como cicatrices, laceraciones, manipulaciones quirúrgicas, etc., puede haber riesgo de que en embarazos siguientes haya una mayor incidencia de otras complicaciones, como placenta previa, hemorragias o partos prematuros.
| La madre tiene sus lógicos temores y los tiene siempre presentes y todo el ambiente familiar que la rodea debe contribuir a proporcionarle el máximo apoyo moral para superar la situación |
|  | Son riesgos a tener en cuenta y sobre los que hay evidencia médica. Hay que insistir en que si hablamos de mujeres sanas, sin alteraciones orgánicas, un aborto no impide un nuevo embarazo y éste debe ser vivido con total normalidad, con las precauciones habituales.
Aquí también está presente el componente emocional del que hablábamos antes. La madre tiene sus lógicos temores y los tiene siempre presentes y todo el ambiente familiar que la rodea debe contribuir a proporcionarle el máximo apoyo moral para superar la situación.
| Terra Mujer / Dra. García Rubio, instituto de Ginecología EGR |
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